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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas |
El Concilio Vaticano II - 40 años despúes El acontecimiento fundamental de la historia cristiana del siglo XX es indudablemente el Concilio Vaticano II. Acontecimiento no sólo católico, sino con gran repercusión ecuménica que marcó a todas las Iglesias. Sin embargo, el proceso de asimilación de su mensaje no está todavía concluido. Muchos han intentado borrar su recuerdo porque los desafíos que el Concilio Vaticano II sigue planteando hoy son muy incómodos. Sin embargo, "el nuevo Pentecostés" invocado por el Beato Juan XXIII sigue abriendo puertas y ventanas. La sorpresa de todo el mundo fue enorme, cuando el 25 de enero de 1959, el papa Juan XXIII , elegido papa tres meses antes, a los 77 años de edad, anunciaba la convocación de un nuevo Concilio. Este papa sencillo, de origen campesino, había sido elegido como papa de transición, después del importante y largo pontificado de Pío XII. Juan XXIII lanzaba esta idea que él definía "como una flor espontánea de una primavera inesperada" y como "un rayo de luz celestial - un Nuevo Pentecostés. Debería ser un concilio de diálogo, de apertura, de reconciliación y de unidad. Por eso el título de "ecuménico", su apertura se extendió a las Iglesias cristianas. El papa Juan XXIII encontraba una Iglesia institucional muy encerrada, atrincherada en su ciudadela santa, con mentalidad muy eurocéntrica y fuerte centralismo "romano". Esta misma Iglesia estaba siendo provocada por una serie de fermentos internos y externos que le exigían definirse. Estaban los fermentos internos como el renacimiento de los estudios bíblicos en los años 30, la renovación catequística y litúrgica, la Acción católica y los nuevos impulsos misioneros. Y estaban los fermentos "externos" que se referían a la misión de cada cristiano y de la Iglesia entera: el ansia de la reconstrucción y del progreso después de la 2da. Guerra Mundial, el nacer de los dos grandes bloques y el comienzo de la guerra fría, el tema del armamentismo y de la falta de recursos para los países más pobres, el neo-colonialismo y el racismo, la explotación del tercer mundo... El papa Juan XXIII, en su breve pontificado reafirmó claramente las finalidades originarias para las que el Concilio había sido inspirado y convocado: establecer el papel y la misión de la Iglesia en el mundo; un camino abierto a la "reforma permanente" de la Iglesia para presentar de una manera nueva el mensaje cristiano; una prueba de confianza en el ser humano y en su dignidad. Juan XXIII a menudo repetía: "Preocupémonos por lo que une, y dejemos aparte, lo que nos divide" . Juan XXIII pedía abrir las ventanas de la Iglesia para que entrara el viento renovador del Espíritu. El lunes de Pentecostés, el 3 de junio de 1963 , el Papa Bueno moría, pero el nuevo Papa, Pablo VI retomaba con entusiasmo la antorcha del Concilio, convocando inmediatamente una segunda sesión para los últimos meses del mismo año. La tercera y cuarta sesión serán respectivamente en los últimos trimestres de 1964 y 1965. LOS GRANDES TEMAS DEL CONCILIO 1. "AGGIORNAMENTO" La Palabra expresa el esfuerzo de toda la Iglesia para mirar positivamente al mundo buscando estar al día en la lectura de los "signos de los tiempos" que se presentan en la realidad. 2. COLEGIALIDAD Es la revalorización del "colegio" de los obispos presidido por el obispo de Roma, el Papa. Los obispos no son subalternos del Papa sino que son responsables pastorales de su Iglesia local. La colegialidad se expresa por medio de algunos organismos a nivel mundial, como el Sínodo de los obispos, y a nivel nacional, como las Conferencias Episcopales. 3. DIÁLOGO El Concilio ha promovido un diálogo hacia todas las direcciones siguiendo la propuesta de la Encíclica programática de Pablo VI, Ecclesiam suam , del 6 de agosto de 1964. De aquí en más el diálogo será herramienta fundamental del anuncio y de la misión de la Iglesia. 4. COMUNIÓN El proyecto de Dios es un proyecto de comunión. La Iglesia Católica se define como una comunión de Iglesias locales. A nivel más profundo, la Iglesia es comunión con Dios y entre los hombres. La pluralidad y la diversidad son entendidas como elemento positivo. 5. LIBERTAD RELIGIOSA Una de las más grandes innovaciones del Vaticano II con respecto a la historia del catolicismo es la afirmación de la libertad religiosa, que va asociada a la libertad de conciencia. El papa Gregorio XVI la consideraba en el siglo XIX como un "delirio". Por primera vez, la expresión "libertad religiosa" figura en un texto oficial católico y el subtítulo del documento precisa: "El derecho de la persona y de la comunidad a la libertad social y civil en materia religiosa". 6. LITURGIA Un deseo de los 2.500 obispos presentes en el Concilio era llegar pronto a una reforma litúrgica cercana al pueblo que permitiera su participación. Redescubriendo las antiguas tradiciones litúrgicas, el pueblo vuelve a ser protagonista de las celebraciones y de la vida eclesial. 7. ECUMENISMO No sin encontrar algunas dificultades, la palabra ecumenismo adquiere legitimidad plena en la Iglesia Católica. La Iglesia de Cristo no se reduce a la Iglesia Católica romana. Las diferentes Iglesias que están en comunión imperfecta pero real con la Iglesia Católica , forman parte de la única Iglesia de Cristo. La finalidad del camino ecuménico no es la incorporación de los demás sino la búsqueda de un diálogo serio y exigente para favorecer el encuentro. 8. PALABRA DE DIOS El Vaticano II ha restaurado el lugar de la Palabra de Dios como fundamento de toda la vida cristiana. El Magisterio no está por encima de la Palabra de Dios, sino a su servicio. Todo el Pueblo de Dios puede y debe acercarse a la Biblia para que ésta ilumine su vida. 9. PUEBLO DE DIOS Esta definición de la Iglesia valoriza la condición cristiana de todos los integrantes de la Iglesia , laicos y ministros. Propone también una nueva inserción en la historia y en el mundo, y una nueva configuración de relaciones en el interior de la Iglesia. 10. PRESENCIA La Iglesia se percibe como presencia frente a Dios y frente a los hombres. En el mundo esta presencia es una presencia de servicio. La Iglesia centrada en el Evangelio se abre al mundo.
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El Consejo Latinoamericano de Iglesias es una organización de iglesias y movimientos cristianos fundada en Huampaní, Lima, en noviembre de 1982, creada para promover la unidad entre los cristianos y cristianas del continente. Son miembros del CLAI más de ciento cincuenta iglesias bautistas, congregacionales, episcopales, evangélicas unidas, luteranas, moravas, menonitas, metodistas, nazarenas, ortodoxas, pentecostales, presbiterianas, reformadas y valdenses, así como organismos cristianos especializados en áreas de pastoral juvenil, educación teológica, educación cristiana de veintiún países de América Latina y el Caribe. |