|
Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas |
¿Qué hacen las Bases Militares de USA en América Latina? En la actualidad, Estados Unidos dispone de bases militares en 9 países de América Latina. Como un jugador voraz del clásico entretenimiento Táctica y Estrategia de la Guerra (TEG), pretende seguir desparramando fichas hacia el Sur, para ganar el continente. En pos de ese objetivo, informes no tan secretos del Pentágono, de la Secretaría de Estado y de la Central de Inteligencia (CIA), revelaron que Washington prepara tres nuevos desembarcos para sus marines: en el Chapare, Bolivia; en la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, y la ciudad de Tolhuin, Tierra del Fuego. No podemos dejar de mencionar que Bolivia se ha transformado en prioridad uno para Washington en atención de sus reservas gasíferas, sobre todo a partir de una constatación severa para el futuro de la economía estadounidense: el agotamiento de las cuencas propias, en particular el de las que yacen en el subsuelo de California. Estados Unidos consolidaría así sus posiciones militares en toda el área, conforme lo demanda la doctrina oficial sobre Guerra de Baja Intensidad (GBI), y ejercería el control directo sobre territorios ricos en recursos naturales: fuentes de agua, yacimientos petrolíferos y zonas estratégicas en biodiversidad, claves a la hora de aportar importantes caudales en el marco del programa económico para la región, basado en el Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA). En la década del ´50, Washington ya se valió de la "balcanización" del espacio como estrategia tendiente a debilitar el control brasileño sobre la región amazónica. A través de una operación conducida por la CIA , Washington incitó y financió entonces un levantamiento de los indígenas yanomanís, en la frontera norte con Venezuela, para lograr que una porción de ese territorio se declarase independiente de Brasil. Las respuestas políticas dadas entonces por Brasil fueron varias: la fundación de Brasilia como capital nacional dentro del espacio profundo de su interior, la colonización de tierras en Amazonas para fundar ciudades, la construcción de la carretera Transamasónica, el control terrestre, aéreo y fluvial de toda la región y la fundación de fortines militares a lo largo de todas las fronteras. El programa brasileño fue completado en el año 2000 con el Sistema de Protección Amazónica (SIPAM) y su similar SIVAM (un sistema de vigilancia por radares conectados a satélites, tendiente al control permanente con patrullajes de ríos y sobrevuelos militares). En la región amazónica se ubica el río más caudaloso y largo del mundo, el Amazonas, en el que desembocan más de l0.000 afluentes que podrían irrigar a todo el territorio de Estados Unidos. Para calmar la angustia del Pentágono, aquí se acumula una quinta parte del total de agua dulce con que cuenta el planeta. El territorio amazónico, con una superficie aproximada de 8 millones de kilómetros cuadrados desparramados en 8 países, representa el 44 por ciento del territorio de América del Sur. En el alto Río Negro se encuentra el mayor yacimiento de niobo, que, combinado con acero, es indispensable para la construcción de naves espaciales y misiles intercontinentales. El bosque amazónico, con más de 300 especies de árboles por hectárea, ayuda a regular la temperatura del planeta consumiendo bióxido de carbono y produciendo oxígeno. La cuenca del Amazonas contiene también entre el 40 y el 50 por ciento de las especies de la tierra (un rango estimado de 20 a 30 millones) y la mitad de los bosque tropicales del mundo. Esta inmensa biodiversidad obedece, en gran parte, a las repetidas contracciones y expansiones de la selva durante el período del Pleistoceno. Los botánicos estiman que hay más de 125 mil plantas, indispensables para los laboratorios medicinales que producen grageas, inyecciones y otras aplicaciones. Hacia el futuro, la región desempeñará un papel clave en la economía mundial y para la supervivencia de la especie humana.
|
El Consejo Latinoamericano de Iglesias es una organización de iglesias y movimientos cristianos fundada en Huampaní, Lima, en noviembre de 1982, creada para promover la unidad entre los cristianos y cristianas del continente. Son miembros del CLAI más de ciento cincuenta iglesias bautistas, congregacionales, episcopales, evangélicas unidas, luteranas, moravas, menonitas, metodistas, nazarenas, ortodoxas, pentecostales, presbiterianas, reformadas y valdenses, así como organismos cristianos especializados en áreas de pastoral juvenil, educación teológica, educación cristiana de veintiún países de América Latina y el Caribe. |