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Desarmamiento, seguridad pública y construcción de la paz
Viva Río, Iglesias cristianas y la construcción de la Paz en el contexto brasileño
Cumbre del Consejo Latino Americano de Iglesias - Buenos Aires, 5-7/12/2005
Clemir Fernández, Sociólogo, Pastor Evangélico, Asesor de Religión y Paz en Viva Rio, Río de Janeiro, Brasil.
Empezaré mi ponencia presentando algunos datos que argumentan a favor Desarmamiento y terminaré compartiendo un poco del trabajo de Viva Río para la construcción de la cultura de paz, sobretodo por potencializar el trabajo desarrollado por algunas religiones, principalmente las iglesias cristianas.
La cruz y la espada
La llegada de las armas en tierras brasileñas empezó con las primeras embarcaciones portuguesas, en 1500. El uso de las armas para defensa personal y de la propiedad se estableció entre nosotros, latino-americanos, tanto por lo exploradores como por los propios religiosos que formaban parte de esas expediciones. La cruz y la espada son, por lo tanto, dos de los más antiguos instrumentos llegados acá y diseminados por las tierras que hoy llamamos Brasil, en América Latina. Aunque la cruz sea un signo de vida, por acordarnos acerca de Cristo, la espada es signo de violencia y muerte.
Armas para protección o para destrucción?
El número de armas fue creciendo grandemente en Brasil, cuando era colonia de Portugal, de modo que los colonizadores poseían pequeños arsenales utilizados, incluso, por sus propias milicias. Brasil imperial, fuertemente armado, además de importar armas de Europa, era también defensor de fábricas de armas para suplimiento interno. En la transición del Imperio para la República , la violencia en Brasil es grande, sobretodo por la acción de grupos diversos de "cangaceiros"(justicieros que llevaban el terror, principalmente, al interior de Brasil). La propia República llega al poder por medio de armas que son diseminadas cada vez más entre la población civil, sin hablar del crecimiento bélico de las policías y ejército bajo el comando del propio Estado.
En el inicio del siglo XX, con la instalación de fábricas modernas de armas, los brasileños siguen adquiriendo, portando y usando, casi libremente, armas de fuego en todas las partes, de la casa a la calle, del campo a la ciudad, del espacio privado al público.
Después de 500(quinientos) años armándose todos los días, Brasil tiene hoy cerca de 17(diecisiete) millones y 500(quinientas) mil armas de fuego. De estas, apenas 10%(diez por ciento) se encuentran en las manos del Estado, o sea, de las policías y Fuerzas Armadas. La mayoría, o sea, 90%(noventa por ciento), están en manos de civis, mientras la media internacional es de 60%(sesenta por ciento), siendo que las armas ilegales representan 50%(cincuenta por ciento) del total¹.
Resultado de esa acumulación sistemática de armas: Brasil es hoy el país que más mata por armas de fuego en el mundo, en números absolutos, superando cualquier otro, mismo en situación de guerra.
"Investigación del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística[una de las instituciones de investigación más respetadas de Brasil] mostró que en 20(veinte) años, de 1980(mil novecientos ochenta) a 2000(dos mil), cerca de 600.000(seiscientos mil) brasileños, o sea, más de medio millón, fueron asesinados; en este periodo, la tasa de homicidio subió 130%(ciento treinta por ciento). En la guerra civil de Angola, que llevó 27(veintisiete) años, murieron 350.000(trescientos cincuenta mil) personas. Solo en la década de 90(noventa), fueron asesinados en Brasil 369.101(trescientos sesenta y nueve mil ciento uno) individuos, más que los 340.000(trescientos cuarenta mil) muertos con los proyectiles atómicos tirados sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, en Japón. Investigación del Instituto Superior de Estudios Religiosos, donde también trabajo, a partir de los mismos datos, constató que en los 20(veinte) años mencionados fueron muertas por armas de fuego en el país 319.263(trescientos diecinueve mil doscientos sesenta y tres) personas, lo que corresponde a 53%(cincuenta y tres por ciento) de todos los homicidios ocurridos en el periodo"².
La sociedad de las armas es también la sociedad de la violencia y de la muerte
Mueren, todos los días, en Brasil, en media, 108(ciento ocho) brasileños, víctimas de armas de fuego, sea por asesinato, suicidio o accidente. Está, por lo tanto, más que comprobado que armas no ofrecen seguridad, sobretodo cuando diseminadas entre la población civil.
Los defensores de armas buscan seducir las personas con argumentos frágiles, aunque parezcan lógicos, como lo que armas protegen y dan seguridad a las personas.
Si las armas verdaderamente garantizasen seguridad, defensa y estabilidad a personas y sociedades, jamás la familia imperial habría perdido el poder en Rusia. Aunque manteniéndose por 300(trescientos) años, incluso con el aporte de las Fuerzas Armadas y la policía, los Romanov fueron destronados, aniquilados y asesinados, en 1917. El grupo que tomó el poder dominó el Estado, creció y, por 70(setenta) años, gobernó la URSS , convirtiéndola en una potencial mundial, detentora de arsenal bélico y nuclear sin precedente en la Historia. De igual modo, los soviéticos y todo su poder fueron también sacados del poder, sólo que, ahora sin ayuda de una única arma, sino de forma pacífica, en 1991(mil novecientos noventa y uno). Armas, por lo tanto, no dan seguridad, ni para individuos, ni para grupos minoritarios, ni mismo para gobiernos y Estados demasiado armados.
En contra las armas, la resistencia pacífica
En el cambio del siglo XIX para el siglo XX, la nación más poderosa del mundo, Inglaterra, dominó grande parte de la Tierra. Se decía que el sol nunca se ponía en el Imperio Británico, pues, cuando entraba en el poniente en Londres o Canadá, el sol ya había nacido en Hong Kong y en India. Este Imperio, armado y poderoso fue derrotado y perdió una de sus más importantes colonias por el liderazgo de un hombre completamente desarmado, frágil, amante de la paz y en contra todo tipo de violencia, Mahatma Gandhi. En 1947, India conquistó su independencia de forma pacífica. Armas son herramientas de tiranía, opresión y crueldad.
La única superpotencia mundial(militar, bélica, económica) después de la caída del Muro de Berlin, los Estados Unidos, no consiguió protegerse de la violencia del 11 de setiembre de 2001(dos mil uno), aunque tenga todo su aparato bélico y su inteligencia militar.
Armas, repítase al final, no protegen, ni individuos, ni sociedades! Armas sólo generan más violencia. Los hechos históricos repetidamente lo comprueban. La trágica situación de Iraq es un triste ejemplo del momento.
La dictadura militar en Brasil, más grande y más armado país de América Latina, se mantuvo en el poder de 1964(mil novecientos sesenta y cuatro) hasta 1985(mil novecientos ochenta y cinco). A pesar de los movimiento de luta armada para derrotar a dictadura, lo que realmente llevó los generales y sus guarniciones de vuelta a los cuarteles y el retorno de los civis al poder fue el pueblo desarmado, pacífico, pero organizado, cantando libertad y democracia por las calles y plazas del país.
La sociedad moderna se firmó a partir de un contracto social donde transfiere al Estado la administración de la seguridad y de la resolución de conflictos. El llamado Estado de naturaleza es la guerra de todos contra todos, o sea, "ojo por ojo y diente por diente". Sólo que las herramientas de respuesta a la violencia utilizadas actualmente no hieren sólo ojos o dientes. Las armas de fuego, por su capacidad, no hieren solamente, matan definitivamente. Es el fin de la vida!
Qué hacer delante de esa tragedia cotidiana?
En 1999(mil novecientos noventa y nueve), Viva Rio y otros actores de la sociedad civil comenzaron a hablar más públicamente a cerca del desarmamiento civil. En aquel contexto, este concepto parecía un absurdo, una insensatez. El debate progredió, las presiones siguieron, la reflexión se profundizó hasta que el Congreso Nacional Brasileño aprobó un conjunto de leyes que ganó el nombre de Estatuto del Desarmamiento. Antes de eso, iniciativas aisladas por el desarmamiento ocurrieron en Río de Janeiro, incluso por el gobierno del Estado, además del propio Viva Rio.
Aprobado en diciembre 2003 por el Presidente de la República , Luis Inácio da Silva, el Estatuto del Desarmamiento comenzó a ser implementado y una de sus leyes es el recogimiento de armas. Cumplir integralmente el Estatuto es todavía un largo camino, que necesita presión política de la sociedad para ser hecho. Sin embargo, ya tenemos resultados animadores, como han sido ampliamente divulgados por los medios de comunicación.
En aporte a la recogida de armas hecha en las comisarías de la Policía Federal , en agosto de 2004, Viva Rio abrió la primera plaza civil. En medio a incertidumbres e incluso temores, se decidió legalmente destruir, con escodas, las armas recibidas, pués, aunque tal plaza funcione con la presencia de un policial, así mismo, podría haber asaltos para tomar las armas. El éxito de la plaza pionera de Viva Rio llevó otras instituciones a abrir plazas de recogida, como, por ejemplo, iglesias cristianas, pero, para que eso ocurriera, un hecho fue fundamental, como mostraré a continuación.
Iglesias en Brasil se unen por el Desarmamiento y promueven la Paz
Cuando la campaña del desarmamiento tuvo inicio, jamás se imaginaría que iglesias y otras instituciones religiosas pudieran participar activamente como plazas de recogida de armas. Habiendo sido la primera plaza de recogida de armas en Brasil, Viva Rio imaginaba que sería un aporte importante para el suceso de la campaña la participación de las iglesias, por su aproximación de la población, así como por su discurso naturalmente diseccionado por la construcción de paz. Sin embargo, una experiencia fue fundamental para promover esa posibilidad de articulación con las iglesias.
Funcionando con éxito desde agosto de 2004(dos mil cuatro), la plaza de Viva Rio fue procurada tres veces, durante una misma semana, por un señor que entregó un total de 12(doce) armas. Él entregaba sus armas, que eran destruidas, y salía siempre muy pensativo. En el final de aquella semana, él viajó, juntamente con sus dos hijos por la casa que tenía cerca de una playa fuera de la ciudad de Río de Janeiro. Allá, él mató a sus hijos y después cometió suicidio. Hizo esto con la última arma que no entregara.
Habiendo sido divulgado por la grande imprenta, tal hecho causó conmoción y desafió la reflexión de Viva Rio, que entendió que aquel hombre no vendría entregar sus armas, en tres días distintos si no deseara libertarse de algo que lo atormentaba. Desde entonces, surgió la idea de que, si él tuviera la oportunidad de ir a una iglesia o un espacio religioso de acogida, quizás tuviera abierto su corazón, presentando sus dificultades o, aún, alguien en una iglesia podría haber tenido la sensibilidad de hablar con él al sentir su postura.
Visto que Viva Rio es una institución laica, no posee la sensibilidad propia para tratar de cuestiones existenciales o de ofrecer aporte espiritual. De ese modo, se buscó abrir plazas de recogimiento en iglesias por, entre otras razones:
- La proximidad espacial, ya que la plaza religiosa está cerca de donde vive y trabaja la población, pués, según Kleverson Rocha, coordinador de la Campaña en el estado de Pará, muchos ciudadanos se quedan aprensivos de entregar las armas en unidades de la Policía Civil. "Ahora, la entrega será hecha dentro de la propia comunidad, estando más cerca del ciudadano" afirmó él.
- Espacio accesible, neutral, ya conocido, inspirador de confianza en comparación a las plazas de las fuerzas policiales. El testigo presentado por Márcia Tucunduva, de Curitiba(ciudad al sur de Brasil), lo muestra: "Escuché la siguiente declaración de la señora X", juntamente con su madre(mayor), entregando dos armas, un revolver 38(treinta y ocho), y un 32(treinta y dos), ambos en excelente estado de conservación y con munición. Las armas pertenecían al padre, muerto siete años atrás. Desde entonces, querían encontrar un medio de dejar las armas. No sentían seguridad de entregar en la policía, temían ser acusadas... Ahora estaban felices por dejarlas y tener la certeza de que no serán más utilizadas".
- Posibilidad de diálogo, en caso de la persona desea hablar, querer una oración, una palabra espiritual de paz etc. Como declara Jorge Reis, portero de Belo Horizonte(ciudad del sudeste de Brasil), que sólo entregó su arma con la entrada de las iglesias: "No me gusta el ambiente de la jefatura de policía, ir a la iglesia es mucho más confortable. Además de eso, para mí la religión es un punto de equilibrio entre la guerra e la paz, por lo tanto, nada mejor que esa participación en la campaña". Terminó como que confesando: "Entregar la arma es como si estuviera llevando sus pecados para absolvición".
En octubre de 2004(dos mil cuatro), fueran abiertas las primeras plazas religiosas para recoger armas, con la supervisión de Viva Rio e el aporte de la Policía Civil , en iglesias evangélicas en Río de Janeiro, cuyo diferencial, ya practicado en la plaza pionera de la oficina central de Viva Rio, era la inutilización inmediata de la arma, delante de su dueño. El resultado positivo estimuló la apertura de nuevas plazas en diferentes iglesias evangélicas y parroquias católicas, difundiéndose por el Estado de Río de Janeiro.
Con la prorrogación de la Campaña hasta 23(veintitrés) de octubre de 2005(dos mil cinco), fecha del Refrendo, la apertura de plazas religiosas ganó impulso significativo con la adhesión del Consejo Nacional de Iglesias Cristianas(Conic) y de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil(CNBB), que enfatizó el tema Solidaridad y Paz - "Felices lo que promueven la paz", en su Campaña de la Fraternidad 2005, que fue ecuménica. Además de la CNBB y del Conic, la Visión Mundial de Brasil y el Consejo Latinoamericano de Iglesias(CLAI-Brasil) también participaron de este esfuerzo, demostrando la dedicación de los cristianos en la construcción efectiva de la paz.
En la primera semana de mayo de este año, un equipo de representantes de Viva Rio estuvo en 22(veintidós) capitales brasileñas, realizando capacitación de personal, movilización y articulación entre líderes de iglesias locales, visando la conscientización a cerca de la importancia del desarmamiento, del refrendo y de la apertura de plazas de recogida de armas. Con resultados demasiado satisfactorios, las iglesias abrieron plazas y tienen ayudado a construir la cultura de la paz a través de sermones, eventos, estudios, debates, medias variadas, etc.
El día 21(veintiuno) de mayo, Viva Rio, CNBB, CONIC Y Visión Mundial promovieron el Día Nacional de Entrega de Armas, cuando más de mil armas fueron recibidas, involucrando 220(doscientos veinte) plazas, en 120(ciento veinte) ciudades, de 22(veintidós) estados. En resumen, cerca de 400(cuatrocientos) iglesias recogieron armas en plazas religiosas a los sábados en todos los estados de Brasil. Fueron más de 11(once) mil armas y 500(quinientas) armas, solamente en la ciudad y estado de Río de Janeiro recogidas por iglesias y en la plaza de Viva Rio. En todo Brasil fueron cerca de 3(tres) mil armas, en sólo 2 meses y con menos de 50(cincuenta) plazas que se mantuvieron. Márcia Correa Tucunduva, del Centro de Pastoral de la Arquidiocese de Cuitita, declaró: "Permanecemos luchando por la paz en nuestra Arquidiocese y deseamos que el trabajo de Viva Rio siga con las bendiciones de Dios a producir frutos en contra a la violencia y por la paz". Motivados por el éxito de la campaña, los propios líderes religiosos llamaron otros a participar: "Continuemos desarrollando la paz y siendo de ella instrumentos", dijo Sydney Berwaldt, de la Comunidad Evangélica de Confisión Luterana de Brasilia(DF).
Hubo sábados en que muchas personas corrieron a las plazas y un gran número de armas fue recogido. Sin embargo, mismo cuando el número fue bajo, las iglesias entendieron la dimensión de su trabajo. "Acá en nuestra comunidad nosotros conseguimos recoger tres armas el día 21(veintiuno) de mayo. Creemos que, aunque el número sea pequeño, eso puede significar menos tres grandes tragedias en nuestro barrio o ciudad" comprendió el pastor Wellington Santos, de la Iglesia Batista de Pinheiro, en Maceió(AL) nordeste de Brasil. "Aunque sólo cuatro personas hayan entregado sus armas, sentimos por las reacciones que para ellas fue un momento de alivio y gracia" informó Antonio Hermes, de la Coordinación del Desarmamiento de Cachoeira do Sul(RS), sur de Brasil.
La campaña de desarmamiento y la apertura de plazas de recogimiento, a través de iglesias cristianas, se amplió, se reproduzió y alcanzó ciudades donde siquiera el equipo de Viva Rio hizo entrenamiento, como Campina Grande(PB), nordeste de Brasil, donde se involucraron varias instituciones religiosas, lo que fue de grande significación. El obispo diocesano, D. Jaime Vieira Rocha, evalúa la movilización de la iglesia por el desarmamiento como de fundamental importancia, principalmente por estar buscando la paz, que, en su comprensión, debe ser efectuada también en los relacionamiento personales e institucionales. Por otro lado, se registra una unidad nunca vista entre las fuerzas policiales y las iglesias. En Belo Horizonte, por ejemplo, una policial se tornó voluntaria de la Iglesia Metodista , confirmó la pastora Sonia Faria.
Al fin y al cabo, lo que se observó e impresionó fue la participación de las iglesias en varios estados de Brasil, donde pastores, padres y líderes religiosos pasaron a mantener contactos directos con la Policía Federal y la Policía Militar , creando parcerías, accionando las diversas medias para ampliación de la divulgación de la campaña, estableciendo contactos y articulaciones, organizando comités, involucrando iglesias de diferentes denominación y otras organizaciones de la sociedad civil.
Las religiones pasaron a tener diálogo directo con las autoridades, ampliando y viviendo concretamente su misión de paz en el contexto donde viven.
Conclusión
Para terminar, me gustaría recordar la mejor noticia para quien lucha por la vida y por la cualidad de vida. Según presentado por la imprenta, cayó por primera vez el número de muertos por armas de fuego. Fue la primera vez que eso ocurrió desde 1992(mil novecientos noventa y dos), cuando se empezó a aterir científicamente los muertos por armas de fuego. Investigación del Ministerio de Salud brasileño y después otra de la UNESCO coincidieron que el hecho responsable directo por esta caída fue exactamente la Campaña de Desarmamiento. La previsión de que la campaña recogería 80.000(ochenta mil) armas, fue totalmente superada. Al fin y al cabo, 450.000(cuatrocientos cincuenta mil) armas fueron recogidas, lo que, según la UNESCO , fue responsable por 5.653(cinco mil seiscientos cincuenta y tres) vidas salvas en un año de campaña. Por ello, es posible acreditar que hay solución para la sociedad. El Desarmamiento no es el único camino para la construcción de la Paz , hay muchas otras actitudes que necesitan ser practicadas y los estudiosos saben de eso. Sin embargo, el Desarmamiento es un camino indispensable por la defensa de la vida. Los datos que tenemos apuntan en esta dirección. Desarmar la sociedad es una necesidad fundamental, pues no queremos mantener esa estadística de que la arma de fuego mata 108(ciento ocho) personas al día en Brasil y muchas otras más en América Latina y en el mundo. ¡Llega de muertes por arma de fuego!
La Campaña del Desarmamiento, sobretodo en el Refrendo, fue un perfeccionamiento de la sociedad democrática.
El "Sí" en el Refrendo significó ser en contra la ley de los salvajes.
El "Sí" en el Refrendo fue un hecho en contra la barbarie.
El "Sí" en el Refrendo fue una apuesta en la vida, para nosotros y para las futuras generaciones.
Cristo dice en el evangelio que "felices son los que promueven la paz, pues son llamados hijos de Dios".
¡Muchas gracias!
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¹BANDEIRA, Antonio Rancel e BOURGOIS, Josephine. Armas de fogo: protecao ou risco. Rio de Janeiro: edicto do autor, 2005.(Pág. Ver - Documento 10 razoes...)
²BANDEIRA, Antonio Rancel e BOURGOIS, Josephine. Armas de fogo: protecao ou risco. Rio de Janeiro, edicto do autor, 2005.(Pág. 158-9).
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