por el fin de la huelga de hambre de los mapuches

Desde la izquierda: Damian Quispe, Victor Queipul (Lonkgo o Jefe), Rodrigo Curipan, Juana Albornoz, Oswaldo Herreros y Oscar Sanhueza.
La semana del 27 de septiembre al 3 de octubre se vivieron encuentros, reuniones y visitas con el fin de terminar con la huelga de hambre de los comuneros mapuches. Los facilitadores pertenecen a la iglesia católica y al Consejo Latinoamericano de Iglesias-CLAI. Por el CLAI participaron el profesor Damián Quispe, secretario de la Región Andina CLAI y de la Pastoral Indígena del CLAI, Hugo Marillán, referente de la Pastoral Indígena del CLAI en Chile, la pastora Juana Albornoz, presidente de la Mesa CLAI Santiago, el pastor Oswaldo Herreros, ex coordinador de la Pastoral Indígena en Chile y el pastor Oscar Sanhueza, presidente de la Mesa CLAI-Concepción.
Tras permanecer 89 días en huelga de hambre, 32 comuneros mapuches de los centros penales de Temuco, Concepción y Lebu pusieron fin a la medida tras alcanzar un acuerdo con el gobierno chileno. La información fue anunciada por monseñor Ricardo Ezzati, quien en compañía de la representante indígena, Natividad Llanquileo, y del subsecretario de la Presidencia, Claudio Alvarado, comunicaron el acuerdo entre las partes.
El punto más relevante del documento es que el Ejecutivo desistirá de todas las causas por ley antiterrorista que se llevan a cabo en los tribunales del país. "Hace algunas horas comunicamos esta resolución a los representantes de los comuneros en huelga de hambre, quienes nos han señalado la decisión de sus representados de deponer la medida de hecho, de forma inmediata", indicó Ezzati. “El gobierno continuará impulsado en el Congreso las reformas al código de Justicia Militar para que los civiles sean juzgados por los tribunales ordinarios, evitando así un doble juzgamiento”, sostuvo.
Además se indicó que el gobierno prestará atención médica a los ex huelguistas mediante un trabajo coordinado con el ministerio de Salud. El anuncio se logró tras la nueva sesión de la Mesa de Diálogo que tanto el gobierno como los representantes mapuches, iniciaron esta jornada. Tras vislumbrar un primer acuerdo, Natividad Llanquileo arribó hasta el centro penal de Concepción para comunicar lo acordado a los huelguistas, quienes respondieron anunciando la decisión de deponer la huelga.
1.- De la sola lectura del acuerdo propuesta por el gobierno, se desprende que este no cubre ni resuelve la situación esencial que motivó la huelga de hambre. No es suficiente que el gobierno retire las querellas, porque el Ministerio Público continuará con la calificación de terrorista a cada uno de los mapuches que se encuentran procesados. Además en el caso de los 13 mapuches que continuamos con la huelga, tenemos la firme convicción que no existe terrorismo alguno.
2.- La reforma a la ley antiterrorista son completamente limitadas, aunque excluya la calificación a los menores de edad y la presunción de terrorismo, por ello, tenemos la convicción que la huelga de hambre hasta el momento ha sido únicamente utilizada por parte del gobierno para atender los urgentes reclamos de la comunidad internacional tanto para modificar la justicia militar y reformar la ley antiterrorista, por lo mismo, algunos huelguistas no estamos dispuestos a avalar cambios jurídicos aparentes que no resuelven las cuestiones de fondo.
3.- Los 32 comuneros mapuches, venimos luchando por la recuperación de las tierras y territorio usurpado y en nuestro accionar subyace el derecho a la libre determinación y no simples acciones puntuales y temperamentales que decepcionan el futuro Mapuche.
4.- Hacemos un llamado a nuestro Pueblo Mapuche y sus organizaciones a continuar la lucha y los invitamos a seguir solidarios con nosotros que continuaremos denunciando las irregularidades e ilegalidades que hemos tenido que soportar como presos políticos mapuches, pero desde las cárceles también podemos denunciar las violaciones a los derechos humanos que ha vivido el pueblo Mapuche históricamente y no se observan medidas que subsanen esta situación a pesar del aparente acuerdo que hemos convenido.
5.- De la misma manera nos dirigimos al pueblo chileno y a la comunidad internacional, le pedimos continuar solidarios con nuestra legítima causa Mapuche debido, a que la relación de opresión política, la conculcación de nuestros derechos continúan vigentes como antes y durante la huelga de hambre que hemos iniciado.
6. Manifestamos que estamos completamente abiertos al diálogo y exhortamos al gobierno a que haga los esfuerzos para resolver definitivamente nuestra situación. Y de la misma manera subrayamos que nos mueve profundamente el sentido de hacer prevalecer nuestras vidas que están en riesgo.