Pastoral IndÃgena
Transformación por dentro.
Voces indígenas y la vida de las Iglesias
Comisión indígena del CLAI en la IX Asamblea del CMI
Los Pueblos Indígenas, mujeres y hombres, son la voz de la tierra, la voz del agua, y la voz del aire. Somos la esperanza para el futuro. En América del Sur los Pueblos Indígenas están reafirmando su identidad y haciendo escuchar sus voces. Ahora tenemos miembros de comunidades indígenas que llegaron hasta la Presidencia de sus países por primera vez desde el principio de la colonización hace 500 años. Eso es una razón para celebrar.
Por otro lado, como cuidadores de la Madre Tierra , nosotros, los Pueblos Indígenas, hemos observado y vivido la degradación de la creación. Hemos vivido los niveles más altos de racismo ambiental. Sin embargo, la humanidad entera depende completamente de la naturaleza. Las comunidades indígenas viven en relación intima con la tierra y las aguas y por eso somos los primeros afectados por la destrucción de la creación. Sabemos, sin embargo, que lo que afecta a nosotros terminará afectando a todos.
Brasil, un país con más de 740,000 Indígenas de unas 215 naciones indígenas distintas y hablando 180 idiomas diferentes, no han nombrado delegados indígenas para la IX Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias. No es solo el caso de este país, pero eso destaca la poca representación de los Pueblos Indígenas en las iglesias y en las naciones del mundo. Muchas palabras se han pronunciado pero han sido seguidos por pocas acciones.
La transformación es algo que los Pueblos Indígenas viven cada dia. Consideramos que ha llegado el momento para que el poder dominante empiece a abrir un espacio en sus estructuras para escuchar con más atención a los Pueblos Indígenas y aprender de ellos.
Aplaudimos la inclusión consciente de mujeres y jóvenes en las estructuras del CMI. Pedimos que se consagra un espacio similar a los Pueblos Indígenas. En específico pedimos que se establezca un número mínimo de participación indígena en Comités como parte del balance de la representación y de las delegaciones. Asimismo proponemos que la meta para la representación indígena sea establecida a 8% de la misma manera que hay metas para porcentajes específicas de participación para mujeres y jóvenes.
La riqueza de nuestras culturas y nuestras tierras con inmenso valor están siendo lentamente erosionados por el ataque de las monoculturas Occidentales y la globalización económica a través del neo-liberalismo. Nuestras idiomas son esenciales para entender nuestro mundo y el lugar que ocupamos en el. Son el vehículo para transmitir nuestros valores y culturas originarias a las generaciones futuras. Sin embargo, nuestros idiomas están desapareciendo muy rápidamente y nosotros también estaremos asimilados si no cambiamos esa tendencia actual.
Las iglesias han desempeñado un papel histórico en la supresión de los idiomas indígenas. Llegó el momento para que las iglesias pongan un esfuerzo similar en la recuperación, la preservación y la promoción de nuestros idiomas. Nuestras iglesias también venden la cultura con el pretexto que es la Palabra de Dios. Nosotros, como Pueblos Indígenas, luchamos para defendernos de estos ataques pero necesitamos el apoyo de nuestros Hermanos y Hermanas Cristianos. Nuestros idiomas están desapareciendo a la velocidad de un idioma cada dos semanas (según la UNESCO ) y tenemos que actuar juntos rápidamente para parar la eliminación de nuestras voces originarias. Las iglesias pueden desempeñar un papel muy importante para ayudar a nuestras comunidades a recuperar nuestros idiomas, reforzar nuestros valores y perpetuar nuestras culturas. Pedimos que las iglesias apoyen para lograr avances en ese sentido.
El robo de nuestras tierras, como la destrucción de nuestras comunidades y bosques, nos ha dejado en la situación en la cual nos encontramos hoy. El mundo debe mucho a los Pueblos Indígenas; la Iglesia también, pero hay siempre menos oportunidades para que los Pueblos Indígenas se reúnen a nivel local, regional o internacional para contar sus historias, las negativas y especialmente las positivas. La Iglesias podrían apoyar ese tipo de reuniones y así reforzar las redes internacionales de Pueblos Indígenas.
