Temas éticos para las iglesias
La Pastora Gloria Rojas, presidente de la Iglesia Luterana en Chile, dijo que la ética desde la perspectiva luterana tiene que ver con el "simul iustus et pecator". La ley de Dios habla del amor a Dios sobre todas las cosas y del amor al prójimo como a si mismo. Pero la ley por si sólo nos puede llevar a la desesperación. La ley no promete la gracia de Dios al pecador, sino más bien el castigo. La ley solo nos hace saber cuán perdidos estamos sin Cristo.
La ética es fruto de la historia. Cambia su rostro en diferentes épocas y lugares. En general, entre los cristianos la ética se limita a la moral y a las buenas costumbres. En el Nuevo Testamento, se remarca el mandamiento del amor (amor hacia Dios y hacia al prójimo). Jesús enseña que estamos en el mundo bajo la gracia de Dios y Dios desea que nuestras acciones sirvan a Su voluntad. En una moral rígida no puede actuar el Espíritu Santo.
Hoy somos desafiados como iglesias a dar respuestas y orientaciones éticas acerca de la píldora del día después, del aborto, de la redistribución de la riqueza, de los derechos a la educación y a la salud. Somos llamados a colaborar con el Señor. Pero tenemos que tener cuidado de no pensar que nosotros somos los buenos y los otros los malos. Las injusticias también se dan al interior de las iglesias. No nos cabe enseñar a pescar, como si ya lo supiéramos todo, sino que nos toca pescar juntos y juntas.
El Obispo Moisés Valderrama, de la Iglesia Metodista de México, dijo que la ropa sucia se lava en la casa y que podemos hacerlo también en este encuentro, porque estamos en familia. Para él no se trata de hacer o dejar hacer lo que cada quien quiera. Sin embargo, cuando hablamos de ética y de gracia empezamos a sentir dificultades en nuestro diálogo. La iglesia tiene que tener posiciones claras. Algunas veces no lo hace porque no quiere ser fundamentalista. Y muchas veces callamos por miedo del fuego amigo. Por eso, nos quedamos callados, esperando que otros expresen su posición antes y luego nos colamos.
Sin embargo, tenemos que definir nuestra posición delante del TLC, que hace aún más pobres a los pobres, delante la violencia familiar y la violencia estructural, la discriminación indígena, la cuestión del matrimonio homosexual. ¿Qué decimos a las personas como iglesia cristiana acerca de esas temáticas? Nos hemos acostumbrado a relativizar todas las cosas, y la relativización nos dejó sin respuestas.
Para el reverendo Norberto Saracco, de la Iglesia Pentecostal de Argentina, la Palabra de Dios acerca de la gracia sólo tiene sentido ante el pecado. La Palabra de Dios es regla de fe, de orden y de vida. Hablemos de la ética en la Iglesia. El liderazgo denominacional está debilitado. Surgen fuentes alternativas de poder como los ministerios apostólicos. Las iglesias evangélicas se han tornado en una minoría perceptible. La pregunta es: "¿Cuál es el rol de la iglesia en la lucha por transformación social?", dijo Saracco.
Otro tema que nos ocupa es la cuestión de la proliferación religiosa. Estamos preocupados con la llegada de nuevos movimientos religiosos. ¿Dónde nos ubicamos éticamente frente a eso? Todos nosotros alguna vez fuimos sectas. ¿Nos hemos transformado en los nuevos acusadores?
Acerca de la temática de la vida, dijo "en mi congregación encuentro gente haciendo cosas que lo único que sé es que yo no lo enseñé". Nos falta un discipulado radical.
Para el pastor Miguel T. Castro, de la iglesia Bautista de El Salvador, vivimos hoy en una realidad que no tiene buenos presagios. Unos pocos poseen todo y la inmensa mayoría no posee nada. El Gigante de 8 cabezas decide cuantos deben morir por falta de agua, de salud, de educación. La lógica de ese Gigante de 8 cabezas es el sufrimiento y la desesperanza de mucha gente. Ya conocemos las agresiones del neoliberalismo en América Latina y por eso no podemos declararnos ignorantes de la historia. Si somos iglesias democráticas debemos influenciar nuestros gobiernos con esa democracia. Si creemos que Dios es la Verdad, debemos proclamar esa verdad donde ella está siendo tergiversada, dijo el pastor Castro.
La pastora de la Iglesia Menonita de Colombia Alix Lozano dijo que en su iglesia trata de seguir las instrucciones de Jesús en Mateo 18.15, en relación con los conflictos y cuestiones éticas. Pero en la cuestión social ella pregunta: "¿Hacer el bien sin mirar a quién? En Colombia se vive una situación de violencia y de comunidades desplazadas. Son más de 3 millones de desplazados. ¿Cómo la iglesia va a acompañar a personas afectadas por la maldad de los otros? En Colombia son 39 los pastores asesinados en regiones de conflicto. Como iglesia menonita entendemos que la salida de esa situación de violencia está en la reconciliación nacional. Hay que poner un punto y olvidarse del pasado en busca de un futuro nuevo. De otra forma, no hay como lograr la paz".
Para la Lic. Caridad Diego Bello, responsable por la Oficina de Asuntos Religiosos del Gobierno de Cuba, las iglesias han madurado en su inserción social, con muchas actividades en las que participan como parte del pueblo cubano. Trabajar para que el hombre y la mujer sean cada vez mejores es lo que nos ha acercado. Todavía no estamos conformes, porque podemos avanzar más.
Tenemos una gran preocupación en Cuba con los grupos religiosos que vienen a nuestro país a trabajar en la ilegalidad, con el objetivo de desestabilizar al gobierno y dividir a las iglesias. "En Cuba hoy tenemos 59 denominaciones religiosas oficialmente reconocidas", dijo la Lic. Caridad e invitó a esas denominaciones a seguir trabajando por la unidad y por el mejoramiento del ser humano y del medio ambiente.
Nilton Giese
Departamento de Comunicaciones del CLAI
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