Las diversas caras del Foro Social Mundial en Kenya
Nicolás Iglesias Schneider
El Foro Social Mundial es un espacio de debate democrático de ideas, profundización de la reflexión, formulación de propuestas, cambio de experiencias y articulación de movimientos sociales, red, ongs y otras organizaciones de la sociedad civil que se oponen al modelo neoliberal y buscan la construcción conjunta de “otro mundo posible”.
El Foro Social Mundial se caracteriza también por la pluralidad y por la diversidad, teniendo un carácter no confesional, no gubernamental y no partidario. Él se propone a facilitar la articulación, de forma descentralizada y en red, de entidades y movimientos; buscando llevar adelante acciones concretas, del nivel local al internacional, por la construción de un otro mundo, pero no pretende ser una instancia representativa de la sociedad civil mundial.
El Foro Social Mundial no es una entidad ni una organización. El mismo se viene desarrollando desde el año 2001, en 4 ocasiones se llevo acabo en la cuidad de Porto Alegres la cual se ha vuelto muy emblemática en cuanto luchas sociales y en el 2004 en Mombai, India. Del 20 al 25 de enero del presente año se desarrolló en Nairobi, Kenia, el VII Foro Social Mundial, el cual tuvo por primera vez lugar en Afirca.
Este encuentro de diferentes redes y movimientos sociales trata de plantear una agenda contraria a la de la globalización neoliberal. Ubicándose como una contracara del Foro Económico Mundial, celebrado en Davos casi simultáneamente.
La agenda de esta edición del FSM estuvo pautada por la disputa sobre el control de los recursos naturales entre las comunidades y las trasnacionales, el intercambio de estrategias para enfrentar el poder de éstas y las instituciones financieras internacionales, así como las luchas sociales por la tierra, la soberanía alimentaria y los derechos humanos. La impronta africana se notó en el destaque que recibió el tratamiento de la lucha para frenar el avance del vih sida o los diferentes análisis sobre la problemática de las migraciones.
Pero más allá de la agenda “común” del fsm, se dieron importantes avances en la confluencia de organizaciones africanas y europeas en el cuestionamiento de los “acuerdos de asociación económica” (Economic Partnership Agreements, epa), el modelo de acuerdo de libre comercio que la Unión Europea ha definido para los países africanos. La impronta Africana:“nosotros, los movimientos sociales de África y de todo el mundo hemos venido aquí a Nairobi, al Foro Social Mundial (FSM) 2007 para realzar y celebrar a África y sus movimientos sociales; a África y su historia permanente de lucha contra la dominación extranjera, el colonialismo y el neo-colonialismo; a África y sus contribuciones a la humanidad; a África y su papel en la búsqueda de otro mundo”(Proclamación final del FSM 2007).
El rol de las Iglesias en el FSM.
La presencia cristiana y de organizaciones ecuménicas cristianas en este foro fue especialmente significativa, con un nivel de organización e incidencia superior a lo que pude apreciar en las ediciones en Porto Alegre. Para este foro en Kenya se conformo una plataforma ecuménica de la cual yo forme parte como delegado joven del Consejo Mundial de Iglesias, en representación de la Pastoral Juvenil del Consejo Latinoamericano de Iglesias. Esta plataforma ecuménica estaba conformada por la:
AACC(Conferencia de las Iglesias de Toda el África), APRODEV, Caritas Internationalis, el CMI (Consejo Mundial de Iglesias), la FUMEC (Federación Mundial de Estudiantes Cristianos), AEAM (Alianza Ecuménica de Acción Mundial), la FLM (Federación Luterana Mundial) y la Alianza Mundial (YWCA y YMCA).
La coordinación de todas estas organizaciones genero que se sintiera una fuerte presencia cristiana a la interna del foro y un sentimiento de unidad entre los diferentes cristianos, los cuales representaban una diversidad confesional y cultural muy rica. que Este foro que reunió a unas 50 mil personas, tenia al menos unos 800 delegados que participaban por organizaciones cristianas e Iglesias de todo el mundo.
Alguno de los temas sobre los cuales se discutió a nivel del FSM y tuvieron un abordaje teológico fueron: Riqueza, pobreza y ecología: este grupo de trabajo describirá la pobreza como resultado directo de la creación y distribución de la riqueza, y el hambre, la enfermedad y el sufrimiento como el reverso del hiperconsumo y el hiperdesarrollo, y considerará formas alternativas de distribuir la riqueza;
Agricultura para la vida: se alentará a los pequeños agricultores que practican una agricultura orgánica o ecológica a que sigan constituyendo un foro agrícola mundial al servicio de la vida como alternativa a la agricultura empresarial y a la llamada "revolución verde";
Agua, medio ambiente y cambio climático: participantes internacionales y africanos debatirán sobre estrategias para encontrar soluciones alternativas a la crisis del agua y al cambio climático, y para promover el derecho humano al agua ante los gobiernos y las fuerzas de la sociedad civil;
Deuda ecológica:por haber saqueado los recursos naturales del Sur y destruido sus medios de sustento, los países industrializados del Norte están en deuda ecológica con los pueblos del Sur. Estudios monográficos de África, Asia y América Latina ilustrarán las consecuencias de esta deuda y responderán a la pregunta "¿Quién debe a quién, y cuánto?"; y La "responsabilidad de proteger": con arreglo a esta nueva norma internacional, si las poblaciones están en grave riesgo y sus gobiernos no las protegen, la comunidad internacional tiene la responsabilidad de hacerlo. ¿Cómo afrontan estas cuestiones las iglesias, a las que incumbe un papel importante en la prevención, la asistencia, la curación y la reconciliación?
Los uruguayos en el foro…
En el caso de nuestro país fuimos dos las personas que participamos de esta coalición ecuménica; en Kenya tuve la oportunidad de encontrarme con Guillermo Kerber, católico oriundo de San José, el cual hace varios años vive y trabaja en Ginebra en las oficinas del CMI.
También en una de mis salidas con la bandera uruguaya al hombro pude facilitar el encuentro con otros compatriotas, los cuales en total fuimos unos 12 de diferentes organizaciones como REDES-AT, PIT CNT, FUCVAM, REPEN, ocupantes en Bella Unión, Social Watch y yo por el CLAI. Realmente es algo siempre muy emotivo el encuentro con otros uruguayos cuando uno se siente tan lejos de casa, tanto en lo cultural como en la distancia real. El derecho al agua fue una temática importante en el foro, en donde los uruguayos tuvimos la posibilidad de compartir la experiencia positiva del plebiscito sobre el agua.
En este sentido de “ser uruguayo” tuve otra experiencia muy gratificante, cuando varios cristianos de otras partes del mundo, me preguntaban o hacían mención a varios uruguayos que marcaron presencia en el mundo cristiano y ecuménico. Tuve la oportunidad de recordar a Patricio Rodé con el cual había compartido el FSM 2005, a intelectuales metodistas como Julio Barreiro y Julio de Santa Ana, también muchos recordaban con cariño al ex secretario general del CMI Rev. Emilio Castro. Esto me hizo pensar que los uruguayos a pesar de ser pocos somos bien valorados.
Lo vivido…
Tuve varias experiencias fuertes en las dos semanas que estuve en Africa, una de ellas fue la convivencia, compartir gran parte de mi tiempo, espacio y reflexiones con los otros jóvenes de la delegación del CMI; que esta conformada por un joven por región del mundo mis compañeros eran de Tailandia, Vanuatu (Islas Pacifico), Palestina, Alemania, Filipinas, Canada y Gana. Fue maravilloso poder escuchar de primera mano la situación en cada uno de sus países y continentes; me fue de especial interés aprender sobre la historia y realidad de varios países de África y el poder tener una perspectiva desde las personas que viven la situación de conflicto entre Palestina e Israel.
En relación a Kenya siempre me gusta resumir mi experiencia en cuatro fotos que me traigo en la mente, que de alguna manera muestran la realidad y sus contradicciones. La primera se llama Kibera, que es un asentamiento donde viven 1 millón de personas en una situación de hacinamiento terrible y el segundo mas grande del África. Esta situación constituye la realidad del 60% (2,5 millones) de la población total de los habitantes de Nairobi y, pese a ello, ocupan sólo el 5% del área urbana. ¡Los animales del Parque Nacional de Nairobi viven mucho mejor que ellos! Sobre esto es mi segunda foto ya que la naturaleza es una expresión de la vida y la riqueza natural que tiene este país; la cual se puede comenzar a pareciar a pocos kilómetros de la cuidad. Pienso que esta son dos fotografías que están tristemente vinculadas, ya que en Uruguay pasa un fenómeno similar pero a menor escala. Estos millones de personas que dejan su tierra engañados por la vida en la cuidad, o son expulsados de la tierra que por siglos les pertenecio como en vairias partes del África y ahora viven condenados en la pobreza y en la contaminación; la cual castiga doblemente a los pobres.
Por otro lado la tercer foto es paradójica, ya que en este mismo asentamiento llamado Kibera hay 300 ONGs, lo cual puede ser reflejo de la mucha solidaridad internacional o también de lo difícil que es poder revertir situaciones estructurales de pobreza. Este asentamiento es una gran cuidad en un pequeño espacio, pude encontrar escuelas, jefatura, carniceria, almacen, muchas Iglesias (dicen que cerca de mil) y hasta un cine. Pero todo hecho con el mismo nivel de materiales con los cuales fueron hechas las casas lo cual lo hacia una parte mas, integrada totalmente al paisaje y vida cotidiana del asentamiento.
La última foto imaginaria es en relación al ecumenismo en el África al cual lo note muy vivo y con convocatoria; situación la cual hace varios años que no vemos en Latinoamérica, por lo que me hizo pensar lo importante del contexto en el cual se van desarrollando los movimientos. Hoy África esta pasando por un momento en que los cristianos aumentan y se juntan a trabajar por las situaciones que les preocupan y que atenta contra la vida. Tuve la oportunidad de participar de una marcha en el centro de Nairobi que fue desde la catedral Anglicana hasta la catedral Católica, pasando entre medio por una Iglesia Luterana y otra Metodista. En este mismo acto poder escuchar al Rev. Anglicano Desmond Tutu, el cual fue premio nobel de la Paz por su oposición al Apartheid en Sudáfrica.
Algunas reflexiones…
La experiencia del FSM es un proceso en el cual estoy involucrado desde hace mas de 4 años y es algo que me sigue enriqueciendo y permitiendo crecer. Es una instancia que permite fortalecer contactos y el trabajo en red.
Como cristianos el FSM es un lugar de posicionamiento, el solo hecho de estar participando te brinda la posibilidad de testificar y discutir sobre el compromiso de las Iglesias y de los movimientos ecuménicos en todas las temáticas que se trabajan en el foro. Otro recurso importante son los talleres en los cuales uno puede actualizarse en las diferentes discusiones mas importantes que se estan dando alrededor del mundo.
Mi experiencia en kibera reafirmo un aprendizaje, la importancia de la tierra en la vida de los pueblos. Es fuerte ver el contraste paradójico, como en un mismo país y como en pocos kilómetros puede haber tanta riqueza en recursos, tanta tierra, un regalo de Dios tan grande la naturaleza y por otro lado ver que el sistema económico y social expulsa a los pueblos de sus lugares originarios que es la tierra y en ella se encuentra su vida digna. Es claro que fuera de la tierra el pueblo perdió su dignidad y perdió el camino por el cual caminar.
Para los latinoamericanos, la experiencia de estar en Africa es un gran aprendizaje, ya que es una realidad muy lejana y cercana al mismo tiempo. Es un continente con el cual tenemos muy poca comunicación y por lo tanto tenemos varios prejuicios. Para mi fue grandiosos el poder escuchar y preguntar sobre la situación de diferentes países de África, principalmente sobre los conflictos armados y sobre las situaciones de post colonización que viven varios países, dominados por empresas trasnacionales extranjeras.
Un aprendizaje central para las Iglesias, es el reconocer que somos muchos las personas y organizaciones que se comprometen por un mundo mejor y es necesario unificar las luchas para lograr mayors cambios y apresurar los procesos. En este sentido es necesario que las Iglesias levanten su voz profetica en unidad para poder ser un testimonio creible para el mundo. Juan 17:21.
Creo que la mayor dificultad que esta teniendo este movimiento es el de posicionarse con mayor fuerza a nivel de los medios de comunicación masivo. También el tomar acciones concretas que materialicen parte de los discursos y propuestas que se trabajan en el Foro lo cual daría mas credibilidad y visibilidad al Foro.
Sigue siendo una dificultad que aquí en Kenya la sentí mucho mas, es la cuestión con la hegemonía del lenguaje. El FSM no logra superar la contradicción de plantear un espacio con un discurso inclusivo y diverso pero que a la hora de comunicarse en los talleres y publicaciones solo tiene dos o tres idiomas hegemónico; lo cual deja afuera de la discusiones a gran cantidad de personas que no se pueden comunicar y que por lo general ya eran los excluidos del sistema que se critica.