
La Red de Liturgia es una iniciativa latinoamericana que nace en 1991 de la mano del pastor brasileño Ernesto Barros Cardoso, como una manera de crear lazos firmes entre las personas que deseaban compartir sus experiencias en este terreno de la vida eclesial.
ESTUDIO EXEGÉTICO–HOMILÉTICO – Mayo de 2008
Instituto Universitario ISEDET
Autorización Provisoria Decreto PEN Nº 1340/2001
Es un servicio elaborado y distribuido por el Instituto Universitario ISEDET
Buenos Aires, Argentina
Este material puede citarse mencionando su origen
Responsable: Álvaro Michelin SalomónDomingo 25, Comienzo del ciclo de la Iglesia (o propios del año, a partir de propio 3)
Sal 131, Is 49:8-16, 1Co 4:1-5, Mt 6:24-34Mateo 6:24-34
v. 24 – (Cf. Lc.16:13) En la antropología bíblica, cualquier individuo está siempre bajo el servicio de algún poder exterior, no existiendo la individualidad aislada de relaciones con Yavé o con otros dioses o poderes particulares de la naturaleza. Explica Bonnard este sentido de la disponibilidad de la persona en sus vínculos externos:
“El término de pertenencia es el que mejor traduce la idea bíblica de servicio. No se trata solamente de un trabajo efectivo que se ha de cumplir, sino de una disponibilidad total del esclavo o del servidor respecto de su señor. Este exclusivismo está bien marcado por lo que sigue del versículo: se está o no se está ‘vinculado’ a un señor o amo.”
El término Mamón (Mamonas) probablemente deriva de la raíz hebrea aman: aquello en lo que se puede confiar; cf. emuná, fidelidad, y la misma raíz para el vocablo litúrgico amén: que sea sí. En el judaísmo tardío, Mamón tenía el sentido de riqueza o ganancia, frecuentemente realizada por actos de injusticia.
La contraposición que hace Jesús es muy clara: o confiamos en nuestra capacidad para conseguir riquezas y se nos va la vida en ello, o confiamos en el Dios que nos llama a disponer de nuestros bienes al servicio del Reino y su justicia. Esta justicia del Reino de Dios está planteada como plataforma programática por el Maestro en las Bienaventuranzas (Mt.5:3-12; Lc.6:20-26). Todo el Sermón del Monte (Mt.5—7 y paralelos en Lc.) es, en definitiva, una gran reflexión sobre el Reino que nos involucra personal y socialmente.vv. 25-34 – (Cf. Lc.12:22-23) Jesús no está proponiendo la eliminación del trabajo sino la regulación de la ansiedad desmedida en la lucha por la supervivencia. Él sabía que la mayoría de su pueblo era pobre. No era ciego frente a la realidad dura de muchos enfermos, sufrientes, mendigos, desocupados o changadores jornaleros.
El propio Jesús no tenía donde recostar su cabeza (Mt.8:20). Sus discípulos lo seguían en peregrinación (Mt.4:18ss. y paralelos), por lo tanto tampoco les sobraba nada en la supervivencia diaria, ya que habían dejado a sus familiares y sus trabajos para aprender del Maestro. Entre ellos había pescadores. Jn.12:4-6 cuenta que Judas Iscariote era el tesorero del grupo, por lo visto de una bolsa común para la cooperativa de consumo de esta escuela itinerante. Lc.8:1-3 narra que no sólo había varones en el discipulado de Jesús, sino también mujeres de Galilea, algunas de ellas mencionadas por sus nombres “y otras muchas que ayudaban con sus bienes”. Mt.10:5ss (par. en Mc.6:7-13; Lc.9:1-6 y 10:1ss) relata la misión a la que envía Jesús a sus discípulos para: sanar enfermos, curar leprosos, resucitar muertos, echar demonios, dando por gracia y recibiendo por gracia. Les exhorta a no llevar dinero ni ropa ni alimento, “porque el obrero es digno de su alimento”. En las casas adonde los reciban deberán compartir la paz y el mensaje del Reino, recibiendo a cambio el alimento.
La preocupación por la comida, la bebida y el vestido es legítima, pero los seguidores/as de Jesús deben marcar una diferencia con respecto a los gentiles (v.32). Jesús llama a la confianza en Dios, quien creó “las aves del cielo… los lirios del campo… la hierba del campo” (vv.26-30). Si Dios mantiene a sus criaturas y la naturaleza toda, también tiene el poder y la autoridad para mantener a sus hijos/as, particularmente quienes se ocupan de la justicia de su Reino. La confianza en el Dios, Señor del presente y del futuro, nunca deberá faltar, de lo contrario caeremos en la auto-confianza exclusiva o en la ansiedad por lograr a toda costa aquello que, reemplazando el lugar de Dios, podría llevarnos a la desesperación, la frustración, la angustia o la ambición descontrolada por el afán de riquezas. No se puede servir a dos señores.
A la preocupación excesiva por querer tener la vida comprada de antemano, Jesús opone la búsqueda del Reino de Dios y su justicia (v.33). Llama a reemplazar la mérimna (preocupación, ansiedad) o el merimnáo (preocuparse, afanarse), por el zetéo (buscar, empeñarse en, esforzarse) del Reino. Una cosa es afanarse en la ambición de los intereses individuales; otra muy diferente en comprometerse en la práctica de la misericordia, de la paz y la justicia en la sociedad (Mt.5:6-10).
Esta justicia y misericordia del Reino de Dios en la sociedad se manifiesta en: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, recibir al extranjero, vestir al desnudo, visitar al enfermo y al preso (Mt.25:31-46). La aparente contradicción entre esta afirmación y exhortación de Mt.25 y el mensaje de Mt.6:24-34 se resuelve, a mi entender, en el hecho de que no es lo mismo preocuparse por uno mismo que preocuparse por quienes están en condiciones personales y sociales especialmente difíciles y traumáticas. Cuando las preocupaciones giran siempre en torno de uno mismo, entonces nunca habrá tiempo ni esfuerzo ni voluntad para salir al encuentro de los demás. Encima se terminará justificando esta situación.
Habrá ricos que no acepten la condición más exigente que pide Jesús para seguirlo como lo hacen sus discípulos directos (Mt.19:16ss. y par.), pero el planteo está hecho y Jesús marca el camino del Reino.Por las dudas recordamos estas otras palabras de Jesús en Mt.7:7-11 (cf. Lc.11:9-13):
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá; porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?”Puntualizaciones sobre los otros textos del Leccionario
Salmo 131 – Salmo de confianza.
Isaías 49:8-16 – Profecía de restauración de Sión, en la cual Dios muestra un futuro internacional promisorio para su pueblo.
I Corintios 4:1-5 – El apostolado de Pablo; los tribunales humanos; el juicio del Señor y las intenciones de los corazones.Hacia la predicación
Pensamientos inspiradores
Escribió D. Bonhoeffer:
“Las posesiones materiales deslumbran nuestra vista y nos seducen para que creamos que nos pueden dar seguridad y librarnos de la ansiedad. Y sin embargo ellas son la verdadera fuente de toda ansiedad. Si nuestra mirada se fija en ellas, el pago es una ansiedad cuyo peso es insoportable. La ansiedad nos lleva a buscar tesoros y éstos a su vez engendran mayor preocupación. Cuando buscamos la seguridad en las posesiones estamos tratando de expulsar la preocupación con más preocupación y el resultado neto es precisamente lo opuesto de lo que anhelábamos. Las cadenas que nos atan a nuestras posesiones se transforman en la fuente de nuestras preocupaciones.”
Escribió C. Delmonte:
“…El dinero es un patrón exigente que va esclavizando poco a poco a todo el hombre. Buscado al principio como un simple instrumento de intercambio, termina por adquirir un valor en sí mismo, llega a ser un fin. Asume la apariencia de absoluto, llega a ser un ídolo. Y como ídolo, aliena al hombre y lo va separando más y más de sus hermanos, aunque se conserven las buenas costumbres. Crea privilegiados y desheredados, crea intereses, rivalidades, luchas, guerras internacionales.”PARA PROFUNDIZAR
P. BONNARD, Evangelio según San Mateo, Madrid, Cristiandad 2ª ed., 1983.
C. DELMONTE, Sobre todo el Reino – La predicación de Jesús en el Sermón de la Montaña, Buenos Aires, La Aurora, 1979.
VARIOS AUTORES, RIBLA Nº 27: EL EVANGELIO DE MATEO – La Iglesia de Jesús, utopía de una Iglesia nueva, Quito, RECU – DEI, 1997.