MENSAJE A LAS IGLESIAS Y AL PUEBLO DE HONDURAS
Estimados(as) hermanos(as):
Hemos oído y visto vuestras aflicciones, pero recibimos aliento de la promesa de Yahvé cuando dijo a quienes ejercen los poderes temporales terrenales: “... si llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor; y mi furor se encenderá...” (Ex. 20:22-24).
Estamos pendientes de los acontecimientos en forma permanente, y, predicamos sobre la verdad del pueblo; rechazamos los atropellos a las personas, la anulación de las libertades públicas, la violación de los derechos humanos, el retorno a la obligatoriedad del servicio militar y la información que obedece a determinados intereses particulares en detrimento de todo el pueblo hondureño.
Les alentamos a mantenerse firmes, en camino hacia los cielos nuevos y la tierra nueva donde mora la justicia con sabor a paz, porque entonces, “ Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas pasaron.” ( Ap. 21:4).
Oramos para que el poder del Evangelio que es para salvación (Rom. 1:16), fortalezca “...toda la armadura de Dios para que podáis resistir...” ( Ef. 6:13) todas las asechanzas diabólicas que les hacen sufrir, principalmente a los(as) preferidos(as) de Yahvé. Nuestro llamado es al retorno de la institucionalidad democrática hondureña.
San José, Costa Rica. Agosto del 2009
MESA NACIONAL CLAI-COSTA RICA