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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas |
PresentaciónMilton SchwantesEstá en sus manos una nueva publicación: la Revista de interpretación Bíblica Latino Americana. Convenimos abreviarla a través de la sigla: RIBLA. Conviene que nos presentemos. Lo hago de manera breve. En fin, este primer número y los que vendrán, serán la mejor forma de presentación. Aún así, juzgo oportuno apuntar hacia algunas de las preocupaciones que nos animaron y orientaron en esta iniciativa. Esta Revista está situada. Se sitúa dentro de las experiencias de fe y de lucha de las comunidades y de las iglesias. La Biblia está siendo rescatad por el pueblo. Los dolores, utopías y poesías de los pobres se tornaron, a través de las comunidades, mediaciones hermenéuticas decisivas para la lectura bíblica en América Latina y en el Caribe. Esta Revista tiene como cuna, la vida sufrida de nuestros pueblos y su tenaz resistencia en dirección de una existencia digna y justa. Las comunidades de los pobres ahí insertadas se constituyeron en fermento para el conjunto de la hermenéutica bíblica. Publicaciones similares ya existen, esparcidas por toda América Latina. RIBLA se hermana con ellas. No las sustituye. No tiene la intención de ocupar el lugar de iniciativas locales, regionales, nacionales. Las presupone. Las considera indispensables. Pues, el rumbo latinoamericano de lectura está ubicado. Es concreto. Es específico. Está encarnado en un contexto local, en una circunstancia histórica. RIBLA intenta ser un eslabón que interrelacione las experiencias locales, regionales y nacionales. Pretende ser un camino común, en el cual compartamos experiencias de lectura bíblica en medio de las luchas de nuestros pueblos y de las comunidades cristianas. Justamente por desear este intercambio, pensamos que es útil ir en busca de un lenguaje común, en el cual estén incorporados nuestros dialectos locales, nuestra lectura situada en momentos y lugares concretos. En este sentido, RIBLA pretende ser abarcante, intentando comunicar una interpretación bíblica que hermana al conjunto de América Latina y el Caribe. El desafío es grande. ¿Será un sueño? En este caso, tenemos buenos precursores. Y Bolívar está entre ellos. En parte, cada número de la Revista corresponde a una propuesta regional. El tema y un número significativo de contribuciones resultan de un esfuerzo regional. En el caso de este primer número, la temática de la hermenéutica nos viene de América Central. Esa regionalización no sólo se debe a motivos prácticos. También está vinculada al propio rumbo de la lectura bíblica latinoamericana: su enraizamiento en contextos concretos. En parte, cada número también tendrá contribuciones de otras áreas. Es lo que también sucede con este primer número. En él están incorporados ensayos que vienen de otros contextos que no son de América Central. De esa manera, el intercambio queda evidenciado. Lo aprendido pasa a ser de conjunto. Nos integramos a la caminata ecuménica. Tenemos nuestro origen en diferentes iglesias. Somos, por así decirlo, de varias tribus. Mas creemos pertenecer a un solo pueblo de Dios. Así nos lo enseña la propia realidad de los pueblos latinoamericanos. La opresión nos atañe por igual. No respeta las separaciones de las iglesias. Pasa por todas. Mas, no solo esta realidad de dolor y utopía nos hermana y nos aproxima. El ecumenismo es un llamado del propio Cristo. ¡Todos han de ser uno! Las diferencias que existen en el Cuerpo de Cristo se destinan a la ayuda mutua. En el pueblo de Dios, la variedad de tribus desemboca en la complementariedad. El camino ecuménico es, pues, un mandato bíblico. Ribla se esfuerza por integrarse en este movimiento. En un momento dado, llegamos a pensar en una publicación bilingüe. pero, en el proceso de la elaboración de la Revista, fuimos descubriendo que existían condiciones materiales reales para mantenerla tanto en español como en portugués. Nos decidimos por esta posibilidad. Habrá, pues, una publicación en portugués y otra en español. Ambas contendrán los mismos artículos. Creemos que eso también facilitará la circulación de la Revista. Por cierto, otros aspectos más merecerían ser comentados. Sin embargo, me parece que la propia Revista se podrá encargar de presentar los pormenores. Otros detalles pueden ser deducidos de este primer número y de los que le seguirán. Por otra parte, el segundo número ya está en elaboración. Espérelo para el segundo semestre.
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El Consejo Latinoamericano de Iglesias es una organización de iglesias y movimientos cristianos fundada en Huampaní, Lima, en noviembre de 1982, creada para promover la unidad entre los cristianos y cristianas del continente. Son miembros del CLAI más de ciento cincuenta iglesias bautistas, congregacionales, episcopales, evangélicas unidas, luteranas, moravas, menonitas, metodistas, nazarenas, ortodoxas, pentecostales, presbiterianas, reformadas y valdenses, así como organismos cristianos especializados en áreas de pastoral juvenil, educación teológica, educación cristiana de veintiún países de América Latina y el Caribe. |