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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas

 

DEVOLVIENDO LA BIBLIA
AL PUEBLO:
HACIA UNA PRACTICA POPULAR DE LA BIBLIA

Luis Quesada

 

Hace 20 años se viene gestando una experiencia de tipo popular nacida en el seno de una comunidad de laicos consagrados en el corazón del Cibao, República Dominicana. Con el deseo de rescatar desde los pobres, primero la liturgia, y más tarde la Biblia, se articula toda una experiencia de práctica de lectura popular de la Biblia con miras a formar y alimentar la reflexión de las CEB’s. El autor nos recoge en el presente artículo un poco de la historia del camino recorrido en estos años, la identidad y la estructura de este grupo de laicos y laicas.

Since 20 years is coming out a popular experience borned in the midst of a cosecrated lay community in the “Cibao”, Dominican Republic. Trying to rescue from the poor, first the liturgy, and later the Bible, this group articulates a practice of popular reading of the Bible with the purpose of creating CEB’s and helping in their reflexion. The author gives us in the present article, a bit of history during these years, the identiy and the structurre of this group of lay persons working with the Bible.

 

1. Pre-historia de una experiencia

            El 31 de julio de 1969, un grupo de laicos iniciamos un retiro de 5 días motivados por el impacto que causara en nosotros la experiencia reciente de Medellín, y decidimos formar una comunidad de laicos consagrados, denominada “Grupo para Jesús”. Sería una comunidad laical, mixta, que abarcara toda forma de vida laical y cuyo carisma fundamental consistiría en vivir comunitariamente la fe desde una opción por los pobres, trabajando desde la educación, la comunicación y la pastoral popular 1.
            Durante la década de los setenta iniciamos una experiencia de trabajo pastoral y popular en un barrio marginado de Moca: Quijá Quieta. El objetivo de aquella experiencia intentaba crear una Comunidad Eclesial de Base (CEB). Se partía de que el barrio fuera asumiendo una experiencia comunitaria consciente para desde ahí lograr una conciencia crítica de la sociedad y una identidad eclesial como Pueblo de Dios organizado.
            En la práctica fuimos constatando que para lograr esa identidad eclesial, el pueblo necesitaba apropiarse —entre otras cosas— de los dos grandes tesoros de la comunidad cristiana: la liturgia y la Biblia. Por eso, los primeros esfuerzos de trabajo bíblico y litúrgico popular van a surgir al calor de esta experiencia barrial.
            En 1979, el acontecimiento de Puebla nos sacude profundamente. Los miembros de la comunidad Grupo para Jesús que trabajábamos en un colegio (Santo Domingo Savio), decidimos orientar aquel trabajo educativo hacia un compromiso popular. Surge así el Proyecto de Educación en la Justicia desde la Fe, que buscaba una educación basada en una “evangelización liberadora” creadora de “un hombre nuevo para una nueva sociedad”. Esto hizo que se fuera articulando el trabajo escolar con el barrial. La necesidad de un trabajo bíblico y litúrgico mucho más serio, se hizo muy evidente. Es así como el 10 de octubre de 1983, con un grupo de jóvenes y adultos, nace el Equipo de Reflexión y Acción Litúrgica (ERAL), cuya finalidad era buscar una liturgia dominicana liberadora que respondiera a estas ocho “C”: crítica, creativa, comunitaria, comprometida, contemplativa, celebrativa, comunicativa y comida.
            El ERAL se movía en tres espacios: escolar, barrial y parroquial. Con los jóvenes y adultos fundadores del ERAL se inicia, en 1985, los Talleres de Liturgia, con la finalidad de ofrecer un servicio litúrgico a nivel de las parroquias y así poder llegar a un mayor número de comunidades barriales y campesinas.
            Al término de 3 años impartiendo talleres en diferentes comunidades del campo y la ciudad, se percibió la necesidad de formación bíblica en las comunidades y de realizar un trabajo paralelo al litúrgico a nivel bíblico. Veíamos la necesidad de que las comunidades se apropiaran de este segundo tesoro eclesial: la Biblia. Fue al finalizar un septiembre bíblico, el 30 de septiembre de 1988, cuando nació el Equipo de Reflexión y Acción Bíblica (ERAB), como equipo “primo hermano” del ERAL 2.
           

2. El camino recorrido por el ERAB

            De septiembre a diciembre de 1988 son meses de gestación. Se consolida un grupo de jóvenes y adultos que quieren comprometerse en este camino bíblico, y poco a poco se clarifica un proyecto, que denominamos en aquel entonces Biblia 2.000. Consistía en iniciar una década de formación bíblica desde los pobres (1989-1999), como preparación a un nuevo milenio eclesial. Este planteamiento inicial entroncó con una experiencia mayor: el Proyecto Palabra-Vida, iniciado por la CLAR (Confederación Latinoamericana de Religiosos) para América Latina y el Caribe. Al constatar que este proyecto era más abarcador (continental) y más inmediato (preparación a los 500 años de evangelización), decidimos orientarnos más bien por éste. Se formaron tanto en la ciudad como en el campo cerca de una docena de grupos que trabajarían guiados por los contenidos, materiales y metodología del Proyecto Palabra-Vida. El proceso se inició, pero todos sabemos los resultados frustrantes a que fue sometido el proyecto, por presiones de poderosos sectores eclesiales que impidieron el desarrollo de una experiencia que era vista por muchos como “el mayor acontecimiento de pastoral bíblica popular en América Latina”. Entonces el ERAB diseñó una nueva estrategia de trabajo bíblico popular, que podríamos expresar en el siguiente binomio: talleres bíblicos para la formación de equipos bíblicos populares.
            Los Talleres de Biblia se impartían los fines de semana en las comunidades. Este proceso se inició en comunidades locales dentro de una parroquia, con grupos reducidos; luego se pensó en la necesidad de hacerlos a nivel parroquial; ahora, sin abandonar del todo los estilos anteriores, se prefiere hacerlo a nivel diocesano.
            En junio de 1989 realizamos un curso bíblico con el P. Javier Saravia, basado en la parábola de El poblado de la Biblia. Conocíamos de antemano este precioso libro de Saravia. Esta pedagogía, unida a la metodología de Carlos Mesters, han sido los pilares de inspiración del ERAB. Desde 1990 se han incrementado los esfuerzos en la formación de grupos bíblicos populares, tanto urbanos como campesinos. Los talleres bíblicos se han reformulado dentro de una metodología formativa más procesual, como veremos más adelante.
            La integración del ERAB a todo un movimiento bíblico popular que va creciendo en República Dominicana y el Caribe, le ayuda a ampliar horizontes, intercambiar experiencias y a plantearse metas a más largo alcance. En marzo de 1989 participamos del Primer Encuentro Bíblico Caribeño. En marzo de 1991 estuvimos presentes en el Segundo Encuentro Popular de la Biblia. Asimismo, el ERAB se ha integrado a un equipo bíblico regional que busca coordinar el trabajo bíblico en la zona norte del país. Poco a poco se va articulando la integración del trabajo bíblico popular en nuestro país y en el Caribe. Una gran esperanza va surgiendo en todo esto...

 

3. Qué es, qué busca y cómo está estructurado el ERAB

            El ERAB es un equipo de jóvenes y adultos cristianos y laicos, que busca formar grupos bíblicos populares que, basados en una lectura popular de la Biblia, se vayan apropiando la Palabra de Dios haciendo posible la relación fecunda de la Biblia con la vida, de modo que sirvan de semillero eficaz en la formación de comunidades cristianas populares, lo cual implica crear un nuevo modelo de Iglesia para un nuevo modelo de sociedad.
            El ERAB quiere igualmente presentarse como un servicio bíblico a las parroquias y diócesis del país.
            El objetivo general del ERAB es

...crear un proceso de reflexión comunitaria desde el pueblo pobre sobre la Palabra de Dios, descubriéndola y apropiándosela en la Biblia, para poder así discernirla y realizarla en la Vida, desencadenando así una práctica de liberación que construya una sociedad de comunión y participación, que nos acerque más a la realidad del Reino de Dios.

            Buscamos una práctica popular de la palabra (PPP), que permita leer la Palabra de Dios en la Biblia y en la vida para una transformación de la Iglesia y de la sociedad.
            Tres áreas componen el espacio de servicios que intenta ofrecer el ERAB: Formación, Investigación y Publicación. Veamos en detalle las perspectivas que ofrece cada área.

 

            3.1. Area de formación
             
            El principal servicio que ofrecemos son los Talleres Bíblicos a las comunidades, parroquias o diócesis. La finalidad es formar biblistas populares, pastorales, y si las circunstancias lo permiten, biblistas profesionales.
            Los talleres bíblicos están basados en la pedagogía de Saravia y en la metodología de Mesters, aunque adaptados a nuestra realidad. Se ofrece un proceso de 3 talleres: 1) Introducción al Poblado de la Biblia; 2) Antiguo Poblado; y 3) Nuevo Poblado. El primero es de tres días, y los otros dos de cuatro días.
            Los talleres bíblicos son la matriz donde se gestan los Grupos Bíblicos (locales, parroquiales, diocesanos, regionales, nacional). Consideramos que estos grupos son la semilla de la cual nacen las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs).
            Otros espacios que conforman esta área de formación son los Septiembre Bíblicos. Aunque sabemos que esta es una experiencia ya muy avanzada en otros países latinoamericanos, desde hace relativamente pocos años venimos promocionando el mes de septiembre como “mes de la Biblia”, con el fin de incrementar la pastoral bíblica. Este mes lo tomamos como referencia para la planificación del trabajo bíblico de todo un año.
            Creo que también es saludable hablar de pretensiones. Hay muchas, pero tres son las más importantes. En primer lugar, quisiéramos influir para que 1993 fuese considerado como “Año Internacional de la Biblia”, ya que en él se conmemoran 100 años de la encíclica Providentissimus Deus de León XIII, pionera en los trabajos bíblicos, y 50 años de la encíclica Divino Afflante Spiritus de Pío XII, la cual abrió un camino muy amplio a la investigación bíblica. Además, después de celebrar en 1992 los 500 años de la llegada del evangelio a América Latina y el Caribe, consideramos conveniente mirar todo ese caminar a la luz de la Biblia, que también es el camino de un pueblo. Otra pretensión, si bien muy a largo plazo de su posible realización, es la probable formación de una Escuela Bíblica Dominicana para que en ella puedan formarse biblistas profesionales.
            Finalmente, dentro del área de formación buscamos estimular y participar en encuentros bíblicos regionales, nacionales y caribeños. Para nosotros, el carácter ecuménico de estos encuentros es muy impor-       tante.

 

            3.2. Area de investigación

            Esta área figura más en el nivel de proyectos que de realizaciones. Las limitaciones de recursos nos impiden materializar muchos esfuerzos que ya se encuentran realizados como borradores. Entre ellos, la posibilidad de una serie titulada “La Biblia, calle por calle” (siguiendo la parábola del Poblado de la Biblia). Esta serie sería muy eficaz para un proceso de formación bíblica continuada. También soñamos con una revista de estudios bíblicos dominicanos, donde se vayan presentando tanto estudios teóricos como experiencias bíblicas realizadas en el país. Soñamos igualmente con una Enciclopedia Bíblica Ecuménica. Y así muchos otros proyectos menores de investigación.
            El criterio básico de investigación que quisiéramos mantener es el de la investigación participativa, comunitaria y popular.

           
            3.3. Area de publicación

            También esta área es muy limitada todavía en cuanto a realizaciones, debido a los pocos recursos con que contamos. Hemos trabajado foto-mensajes y foto-lenguajes bíblicos relacionados al V Centenario. Por otro lado, hemos elaborado algunos subsidios bíblicos para iluminar el proceso de la IV Conferencia del episcopado latinoamericano.
            Una de nuestras mayores pretensiones futuras es que en el país pueda articularse un trabajo serio con un grupo de biblistas que logren producir la publicación de una “Biblia Dominicana”.
            Hasta ahora, el área de publicaciones se ha limitado a elaborar fichas bíblicas; material de apoyo fotocopiado o impreso para los talleres bíblicos; grabaciones de cantos bíblicos; papelógrafos y un material pedagógico especial para agentes pastorales acerca de cómo preparar materiales bíblicos.

 

Conclusión

            Estamos convencidos del futuro que tiene el trabajo bíblico dentro de la pastoral, de su necesidad para la formación de un nuevo modelo eclesial y social, y la convicción de que los Grupos Bíblicos son la semilla eficaz para la formación de las Comunidades Eclesiales de Base.
 
Luis Quezada
Coordinador del ERAB
Activo 20-30, No. 1
Moca
República Dominicana

 

1 Los antecedentes son muy remotos, ya que la idea original de formar una comunidad de laicos consagrados nació en 1961, un año antes del Concilio. Desde esa fecha hasta 1968 se realizaron varios intentos que no lograron perdurar. Es en 1969 cuando surgen las condiciones y las personas que han hecho posible la permanencia de la comunidad, hasta ahora.
2 Tanto el ERAL como el ERAB están ligados a otros equipos que han surgido posteriormente, como son el ERAC (catequesis), el ERAP (pastoral), el ERAT (teología), y el ERAE (educación).
 

 
El Consejo Latinoamericano de Iglesias es una organización de iglesias y movimientos cristianos fundada en Huampaní, Lima, en noviembre de 1982, creada para promover la unidad entre los cristianos y cristianas del continente. Son miembros del CLAI más de ciento cincuenta iglesias bautistas, congregacionales, episcopales, evangélicas unidas, luteranas, moravas, menonitas, metodistas, nazarenas, ortodoxas, pentecostales, presbiterianas, reformadas y valdenses, así como organismos cristianos especializados en áreas de pastoral juvenil, educación teológica, educación cristiana de veintiún países de América Latina y el Caribe.