
Victoria Carrasco A.
Antropología indígena y bíblica -
“Chaquiñan” andino y Biblia
El artículo pretende demostrar el itinerario
que los Pueblos Indios Andinos han hecho en relación a la Biblia. De un
primer desencuentro a una apropiación que les ayuda a valorizar sus
culturas y a iluminar y fortalecer sus luchas especialmente por la
“Allpamama”, la Madre Tierra.
This
article aims to show the journey which the Andean Indian Peoples have made
in relation to the Bible. From a failed first encounter to an appropriation
which helps them to value their cultures and fortify theit struggles, especially
for “Allpamama”, Mother Earth.
Introducción
- Desencuentros y encuentros
Los primeros contactos de los pueblos
andinos con la Biblia y su contenido de ‘Buena Nueva’ fueron desencuentros
traumáticos en los que no significó Buena Nueva. La primera noticia
que nos ha llegado, de este desencuentro, fue causa de anátema y condena
a muerte.
Fray
Vicente de Valverde “fue con una cruz en una mano y en la otra una Biblia
de la Sagrada Escritura, y pasó en medio de la gente de Atahualpa,
hasta llegar a la litera donde estaba, y le dice por medio de su intérprete:
‘Soy siervo de Dios y enseño a los cristianos las cosas de Dios, y también
vengo a enseñarte a vos; y lo que les enseño es lo que Dios nos habló, que está en este libro...”1 Atahualpa
le dice al religioso, que le de el libro para verlo; el religioso le
dio cerrado, y como Atahualpa no podía abrirlo: “cuando el abrió no se
maravilló de las letras ni del papel, como otros indios acostumbran a
hacerlo, lo tiró a cinco o seis pasos”2. Otro relato dice que abriéndolo
se puso al oído para escucharlo y, como no le decía nada, lo tiró.El
Fraile informa al gobernador el hecho “y la mucha soberbia con que había
tirado la Sagrada Escritura al suelo”3.
Es
conocido como fueron asesinados los escuadrones y los nobles guardias
de Atahualpa y este tomado preso y condenado a la muerte por ahorcamiento.
No fue quemado por que consintió ser bautizado: “y así para hacer justicia,
lo llevaron a la plaza dijo que quería ser cristiano. Comunicaron este
dato al gobernador, que mandó que lo bauticen, recibió el bautizo de
Fray Vicente, que lo animaba, y el gobernador mandó que no muriese
quemado, sino que fuera estrangulado, atado a un palo en la plaza...
Murió con mucho ánimo...”4
El
primer encuentro de la Biblia con los Pueblos Indios Andinos, en el contexto
de conquista, fue el pretexto para la condena a muerte a Atahualpa.
La
percepción de la Biblia como pretexto para dominar y explotar se manifestó
500 años después en la carta que algunos movimientos indígenas dirigieron
a Juan Pablo II, y le entregaron en su visita al Perú: “Nosotros, indios
de los Andes y de América, decidimos aprovechar la visita de Juan Pablo
II para devolverle su Biblia, porque en cinco siglos no nos ha dado ni
amor, ni paz ni justicia”.5
Estos
dos acontecimientos expresan el “desencuentro” de la Biblia con los
Pueblos Indios; el uso que durante siglos generalmente se hizo de
ella, y aún se hace en sectores fundamentalistas, fue como instrumento
para dominar, explotar, dividir y excluir.
La
misma Biblia, con uno de sus textos, Sir 34,21-27, interpela y convierte
al primer sacerdote ordenado en América: Bartolomé de las Casas,6
y lo hace uno de los profetas más eminentes en la defensa de los indios
en el tiempo de la colonia.7
Mons.
Leonidas Proaño, el obispo de los indios, en su libro autobiográfico
Creo en el hombre y en la comunidad
fundamenta su vida de fe, su vocación, y su opción por los pobres y preferencialmente
por los indígenas, en la Biblia. Sus textos preferidos son: Mt 5,3;
19,23-24; 25,34-408. El seguimiento al Señor sólo se concreta en la opción
radical por los pobres, que Monseñor Proaño hizo vida: evangelizar
es hacer lo que hizo Jesucristo, cuando en la sinagoga mostró que vino
a evangelizar a los pobres (cf. Lc 4,18-19; SD 178).
Llama
la atención porque “muchas veces (el predicador) no ha sido el hombre
poseído por Cristo, el hombre con una experiencia de este Cristo Resucitado
que le ha ido liberando en su vida de pecado, de tal manera que pudiera
repetir como San Juan: ‘lo que hemos visto y oído y palpado con nuestras
manos: eso es lo que os anunciamos (1Jn 1,1)’.”9
El
profeta contemporáneo de los Pueblos Indios toma la Biblia como encuentro
vivencial con el Señor en las realidades históricas que le toca vivir,
esforzándose por que “vayan conformándose a Cristo los responsables
seglares de esas mismas comunidades, para que todos vayamos descubriendo
nuestros compromisos para una acción transformadora, no sólo de las
personas, sino también de la sociedad en que vivimos”10 y cita Hch
2,36-41 para continuar su reflexión. “Es el hombre fiel a la Palabra y
que busca que el Reino que esta Palabra es y nos trae sea anunciado.”11
El
obispo de los indios, al término del problema de tierras de una comuna
indígena, decía: “Creemos que la Palabra de Dios, como ella misma lo
dice, es viva y eficaz, es decir, realiza lo que dice. Basados en esta
fe en la Palabra de Dios, es bueno traer al recuerdo algunos pasajes
de la Biblia que nos harán luz en los problemas que estamos viviendo.”12
Y cita: Ex 15,6; Sl 72,12-13; Lc 1,50-53.
El
profeta afirma la eficacia de la Palabra de Dios, la luz y la fuerza
que da en el camino hacia el Reino.
Los
servidores (ministros laicos) de la iglesia indígena, en todas las
reuniones y celebraciones que tienen en sus comunas o fuera de ellas,
tienen un momento especial para la proclamación de la Palabra de
Dios y su reflexión comunitaria, iluminando la realidad que viven.
En
Ecuador en el II Encuentro Nacional del SICNIE (Servidores de la Iglesia
Católica de las Nacionalidades Indígenas del Ecuador), en marzo de
1990, los indígenas presentes decían: “No estamos aquí para hacer una
teología fuera del Evangelio. El Evangelio enriquece la cultura....
Jesús perteneció a la raza judía, después de su muerte y resurrección
envió al Espíritu Santo para todo el mundo. Los apóstoles empezaron
a predicar el Evangelio a las distintas culturas, en la misma fe de Jesucristo.
Así nosotros respetemos las otras culturas y perfeccionemos con el
Evangelio la nuestra...”13
En
el Plan Nacional de Pastoral Indígena del Ecuador 1993-1995 se afirma
“generalmente los indígenas son profundamente religiosos... Tienen
interés por prepararse en la Biblia desde su propia cultura...”14
En
el IV Encuentro Ecuménico de Cultura Andina y Teología (Bolivia octubre
1994) se dice: “los catequistas y servidores (ministros), en sus comunidades,
reflexionan la Palabra de Dios profundizando desde la realidad y el
pensamiento indio”15.
Estas
citas dan una idea del lugar que ocupa la Biblia en la fe y en la vida de
los Pueblos Indígenas Andinos. Hay un proceso creciente de apropiación
e inculturación de la Biblia, especialmente de los Evangelios.
Lo
que se inició como el gran desencuentro protagonizado por los colonizadores
está convirtiéndose en el gran encuentro.
Para
profundizar estos encuentros, trataremos los principales temas de
la cultura de los Pueblos Indígenas Andinos y la relación que se da
con la Palabra de Dios.
1. “Pachamama, Allpamama” Madre Tierra
Escuchemos
algumas citas de ayer y hoy, del pueblo andino y del pueblo bíblico,
para focar algunas premisas.
“Asimismo
tenían estos indios por diosa a la tierra y cuando juraban la tocaban
con los cuatro dedos de la mano derecha...”16.
Perdón Madre Tierra
“Madre Tierra, Pachamama ... soy tu hija, parte
de ti y soy hija de Dios. Madre tierra, madre querida, eres madre de
nuestros antepasados, madre de los pobres, mi madre y madre de mis hermanos,
todos salimos de ti y con la muerte volveremos a ti.”17
Salmo a la Madre Tierra
“Padre Pachacamac, sabemos por nuestra conciencia
de pueblo indio, que tú has creado todo lo que existe, comenzando por
nuestra Pachamama. Por eso te agradecemos, por haber creado a nuestra
Madre Allpamama y a nuestro Inti yaya, en ella viviendo hasta hoy.
Nuestra madre Allpamama no es que ha existido sólo estos quinientos
años, sino siempre por ella existe todo ser viviente, ella es fuente de
vida, ella tiene el poder de Dios Pachacamac.”18
“Y los bendijo Dios y les dijo Dios: Crezcan,
multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces
del mar, a las aves del cielo y a todos los vivientes que se mueven sobre
la tierra” (Gn 1,28).
En la Biblia
la tierra constituye la gran promesa (Gn 15,7-12.17ss; 12,6ss; Ex 3,8) a
través del tiempo al pueblo que se iba formando y que se iba identificando
como “Pueblo de Yavé”. La tierra es don del Señor Dios (Dt 12,10; Ex 19,5:
Js 13-14). Se la da para que la “domine”, este “dominio” debía ser fraterno
(Nm 26,55ss) porque la tierra pertenece a Dios (Lv 25,23).19
En la tradición Bíblica, la tierra es dada para
ser “dominada”; en la cultura indígena andina, la tierra es el “rostro
materno de Dios”, es la “Madre de quien venimos, por la que vivimos y a
la que vamos. Es la Madre de todos los seres vivientes. Es parte constitutiva
del Ayllu, tiene el poder de Pachacamac, es fuente de vida...”20 Se la
debe “cuidar”. No es objeto de compra y venta, es el santuario de los
antepasados.
1.1. Pachamama - Allpamama
La Pachamama es todo el universo: Pacha =
tiempo y espacio.
Espacio
El espacio constituye tres dimensiones: 1.
Jahua pacha = el firmamento; 2.Cai pacha = la tierra; 3. Ucu pacha = el
subsuelo.
Tiempo
El tiempo corresponde a:
Callari pacha: el comienzo, el inicio, el principio.
Ñaupa pacha: adelante; pisadas, huellas de
los mayores que precedieron, antes.
Cunan pacha: hoy, presente, actual.
Sarum pacha: ir, llegar a ser, futuro irme.
Shamun: va a venir, más luego, atrás, mañana,
los hijos.
Pachamama es la concreción en tiempo y espacio
de Pachacamac, es la manifestación en la creación del cuidado tierno
y amoroso de todo a través del tiempo. De esta forma el tiempo y el espacio
son sacramento de Dios Padre y Madre. La Allpamama, que correspondería
al Cai pacha, y al Ucu pacha, es mediación eficaz del poder, el amor, el
cuidado de Pachacamac.
Para el pueblo aymara “la naturaleza que le
circunda y donde se ubica viene a ser un sacramento, pues la tierra es
algo más que tierra: es la Pachamama, madre tierra; en ella está el misterio
de la vida, la renovada esperanza, la alegría. El pueblo aymara posee
una profunda espiritualidad; su caminar es un caminar permanente
en la presencia de Dios Omnipresente. De ahí que camina en un mundo sacral...
La Pachamama... es la vida que genera vida, porque sólo algo que tiene
vida puede sentir la vida... es sagrada y destruirla es destruirnos a
nosotros mismos.”21
El representante del Movimiento Indios Tupay
Katan dice: “nosotros pertenecemos a la Pachamama, porque ella nos
da el sustento de la vida y nuestros mallkus nacieron de su entraña,
y, al terminar su ciclo de vida, se convierten en la misma tierra.”22
La mujer está cada día más cerca de la Allpamama,
el hombre migra, la mujer queda al cuidado de la tierra, como cuida de
su familia, no existe Ayllu sin tierra; es la que en las luchas por la
tierra asume el liderazgo en los momentos de conflicto mayor, como
el caso de Caetana Farinango, de la comuna de San Francisco de Cajas
(Ayora - Cayambe - Ecuador) que no le importó dar la vida en el enfrentamiento
con las fuerzas policiales por reivindicar la tierra para ella y su Ayllu
(9 octubre 1990).
En estas luchas ellas no están conquistando solamente
la tierra, están conquistando un lugar en su pueblo, en la historia y
en su fe. Su vida es un holocausto por algo que es sagrado y que forma
parte del Ayllu.
Esta cosmología indígena da unidad y coherencia
a su vida; “los pueblos indígenas viven en un espacio sagrado... Recalcamos
enfáticamente que los indios del continente Abya Yala (América) y
del mundo, somos hombres engendrados por la tierra, de ella depende
nuestra existencia material y espiritual.”23
La mayoría de los ritos y festividades de los
pueblos indios, hoy como antiguamente, son en torno a la tierra y el
ciclo agrícola. Las diversas etapas de cultivo eran celebradas con
rituales festivos, como Guamán Poma de Ayala24 nos relata e incluso
con imágenes elocuentes ilustra las festividades mensuales en torno
a la tierra. En toda el área andina, los rituales familiares y del Ayllu
originados en la Allpama se mantienen.
Son objeto de rituales: la semilla, la siembra,
el deshierbe, los primeros granos, la cosecha. Son momentos fuertes
de la manifestación de Pachacamac en la Allpamama.
1.2. Pueblos indígenas
y tribus bíblicas
La tierra, en las tribus del naciente pueblo de
Israel, constituye el centro de la promesa; para los pueblos indígenas,
la Allpamama es parte de la misma identidad. “Sin tierra uno es nadie,
es como perder la vida. Allí en la tierra crece la familia, la organización,
el pueblo... Cuando nos arrebatan se siente como si nos arrebataran algo
propio... La tierra es como nuestro nido: cuando se sale se aprenden vicios,
se cambia, pero uno siempre vuelve al nido... Sin tierra se destruye la
vida porque se rompe la relación con Dios, con la naturaleza, con los
hermanos.”25
En estas palabras se explicita la centralidad
de la Allpamama en los pueblos indios andinos.
Para las tribus bíblicas la tierra se da para
“dominarla, someterla” (Gn 1,28). Para los pueblos indios, la tierra
es madre a quien hay que cuidarla. Ellos son parte de ella. Y lo que afecta
a la madre, afecta a los hijos, por eso la tierra no es mercancía.
Salmo a la
Madre Tierra
“Tierra querida eres sagrada,
Santa Madre eres mamá de la vida,
porque tú guardas la sabiduría,
por eso te queremos tus hijos los indios,
por eso te cuidamos y
nos das de beber y comer de tú seno.”26
La tierra en la tradición bíblica pertenece
a Yavé (Lv 25,23; Ex 23,11.19); se manifiesta en la consagración de las
primicias y en el año sabático esta legislación “trata de mantener
la tierra en manos de sus legítimos dueños los campesinos”.27
Para los pueblos indios andinos la Allpamama
es el santuario de Yavé. El se manifiesta privilegiadamente en ella
(SD 172). La tierra, siendo central en la tradición de las tribus bíblicas
y en los pueblos indígenas, tiene diferencias que son importantes, y
que hay que captarlas en sus respectivas contextos, para que la iluminación
que da la Biblia sea realmente Palabra de Dios.
Los pueblos indígenas, en continua lucha por
reivindicar y conservar la tierra, hacen uso intensivo en sus calebraciones
del Gn 1 como fundamento de una exégesis que afirma que la tierra es
don para todos los hombres y mujeres, cuestionando los ‘títulos de
propiedad’ originados en la estructura de una sociedad que se fundamenta
en la conquista y colonización.
El éxodo anima la esperanza, porque el “Señor
escucha la voz del oprimido y viene a liberarlo”; es Dios Pachacamac
que está de su parte.
El grito de los indígenas trabajadores de la
hacienda de El Prado (febrero 1994, Ayora, Cayambe, Ecuador), reivindicando
sus derechos, era: “¡Justicia de Dios! ¡Justicia de Dios!”. La tierra es
parte constitutiva de la ‘justicia de Dios’ para los pueblos indios.
La Allpamama (tierra) es central en la vida y
en la espiritualidad de los pueblos indios. Es la mediación eficaz de
la manifestación amorosa de Dios. Por esta razón, además de la justicia
y fraternidad, núcleo del mensaje evangélico, los Agentes de Pastoral
que acompañan a los pueblos indios y la iglesia toda, debe asumir respaldar
y animar las luchas que se dan por la reivindicación de la tierra. Los
indígenas cristianos encuentran en la Biblia la iluminación y la
fuerza para sus justos reclamos; estos procesos no son sólo económico-políticos
sino religiosos que emanan de la fe en Pachacamac, Dios creador y conservador
de todo para todos, en justicia y fraternidad.
Terminemos unidos a Taita Nicolás Tambo:
“Querida Madre Tierra cuando me muera, siempre estaré descansando
bajo tu sombra; porque de la tierra nací y a la tierra volveré.”28
2. El Ayllu
Juntamente con la tierra, el Ayllu (familia
ampliada, comuna) es central en la constitución de los pueblos indios
andinos. La familia nuclear: padre - madre - hijos se extiende a los
parientes, consanguíneos, afines y rituales, estos últimos generados
por el compadrazgo, creando redes de relaciones que generan derechos
y obligaciones recíprocas, no libres de tensiones.29
El ayllu “es la reunión de familias, es la forma
antigua de (organizarse) nuestro pueblo, lo iban transmitiendo a sus
hijos con los hechos y ejemplos, se relacionan profundamente con los
animales y la tierra.”30
Para los indígenas, los animales y la tierra
forman también parte del ayllu. El ayllu se encuentra en el trabajo, a
través de la minga, las casas, los caminos, los centros comunitarios,
la infraestructura comunitaria. Se realiza con trabajos en los que
todos participan mediante el sistema de rayas (tareas), niños, hombres,
y mujeres tienen sus ocupaciones específicas (Esta situación está
cambiando aceleradamente por la migración, que deja a la mujer como
responsable de todos los roles.)
Las fiestas y el cumplimiento de las “obligaciones”
que conlleva, en muchos casos, constituyen el limite ideológico de
la pertenencia al ayllu. Quienes no asumen las “obligaciones” quedan
fuera de la comunidad.31 En esta organización basada en los lazos
de parentesco real y ritual, los ancianos tienen un rol importante,
como depositarios de la sabiduría tradicional. Son los que aconsejan
y bendicen (este rol está siendo suplantado por los “ leídos y escribidos”,
por la importancia de la escritura y su comprensión). De estos lazos
forman parte también los difuntos, los que los precedieron, de quienes
se guarda memoria y se celebra la festividad del difunto, en la que
se comparte alimentos y se habla de los acontecimientos importantes
del año. Por la norma de la reciprocidad, este ritual obliga a los predecesores
a velar por el ayllu y por la tierra.
En la cosmovisión andina los difuntos no son
‘antepasados’. Son los que nos precedieron, los que van adelante, los
que han abierto el camino. La tarea es continuar haciendo camino sin
perder sus huellas.
Aquí hay un elemento de seguimiento, que es importante
recuperar en la relación con Jesucristo, prototipo de predecesor,
que nos invita a ser sus discípulos en la fidelidad.
Cada ritual renueva las alianzas comunitarias,
y se cumple con el deber de reciprocidad. Quienes no entran en estas
redes de alianzas constantemente renovadas, quedan fuera del grupo.
En pueblos de cultura oral, la palabra, el signo, el símbolo adquieren
valor definitivo, dando identidad o reforzándola. Queremos resaltar
la importancia de estas alianzas que fortalecen la solidaridad y
brindan seguridad.
Este tipo de alianzas son constantes a lo largo
del pueblo bíblico reforzando la pertenencia al Dios de sus padres...
desde Abrahan hasta la alianza definitiva de Jesucristo.
Los procesos que están llevando los servidores
(ministros) de los pueblos indios de inculturación del evangelio debe
asumir esta rica vertiente de alianzas y fidelidadades andinas y
bíblicas.
2.1. Ética comunitaria
La ética andina se fundamenta en la triple
prohibición: (1) Ama shua - no robar, (2) Ama quilla - no ser ocioso, (3)
Ama llulla - no mentir.
A esto hay que añadir la censura a la relaciones
sexuales entre parientes y a la infidelidad conyugal, en algunos
lugares llamada “quebrar la cruz” y sancionada con castigos severos
(látigos, baño en agua fria, hortigada) y consejos, especialmente
de los padrinos.
Los cuatro mandamientos andinos, para algunos
estudiosos, protegen el principio de reciprocidad en el que se fundamenta
el mundo andino: “el robo es la falta de reciprocidad en el intercambio
de bienes, la mentira es la falta de reciprocidad en el intercambio
de información, la ociosidad es la falta de intercambio en la fuerza
de trabajo, el incesto es la falta de reciprocidad en el intercambio
de hijas e hijos para el matrimonio.”32
Estos mandamientos andinos son la divisa de
algunas organizaciones y movimientos indios así de la CONAIE (Confederación
de Nacionalidades Indígenas del Ecuador).
2.2. El mundo de la reciprocidad
En el mundo indígena andino las relaciones
sociales, especialmente de parentesco, son también relaciones de
producción y solidaridad a través de la práctica de la reciprocidad.
Se intercambia: trabajo, productos, tiempo, festejos, sabiduría,
cortesías, lealtades.
De este principio regulador de las relaciones
sociales testifica Cristóbal Colón en el primer contacto con los indios
del actual Santo Domingo:
“Viernes 12 de octubre de 1942: A las dos oras
después de la media noche pareció la tierra, de la cual estarían dos leguas....
porque nos tuviesen mucha amistad, porque cognoscí que era gente que
mejor se libraría y convertiría a nuestra santa fe con amor que no por
fuerza, les dí a algunos de ellos unos botones colorados y mas cuentas
de vidrio... y otras cosas muchas de poco valor... después venían a las
barcas de los navíos donde nos estávamos, nadando, y nos traían papagayos
y hilo de algodón en ovillo y azagayas (instrumentos de labranza) y
otras cosas muchas...”33
Es el primer testimonio escrito de la práctica
de reciprocidad (ruptura) con los extranjeros: les dan cosas de “poco
valor” y reciben en reciprocidad objetos para las necesidades vitales
de vestido, labranza de la tierra y distracción. (Así se inició el intercambio
desigual.)
Esta forma de reciprocidad se mantiene ampliamente.
El “don” exige otra “don”. Quien se apropia de un “regalo” sin dar nada en
reciprocidad atenta al “ama shua”.
La forma más común de reciprocidad se da en
torno al trabajo, con el nombre de “minga”: Guamán Poma de Ayala (1613)
habla de la solidaridad y la minga es estos términos:
“Es uso de cristianos que ninguna generación
del mundo no tiene esta ley y horden de obra de misericordia en beneficio
del biejo y enfermo, huérfano, y se ayudan unos a otros, para que tengan
de comer todos cin interés de plata... El que hace minca tiene obligación
de dalle de almorsar y de vever a medio dia, de comer y vever a la tarde...”34
En reciprocidad por el trabajo recibido, se
da, en abundancia, los alimentos del día. El trabajo es festivo.
A su vez quien “prestó” su fuerza de trabajo tiene
derecho de recibir ayuda equivalente o mayor.
Además de este intercambio de bienes y servicios
particulares existen las mingas comunitarias en trabajo de infraestructura
que beneficia a todo el ayllu o comunidad.
Los intercambios de bienes, servicios, fiestas,
gentilezas, solidaridades, siguen constituyendo uno de los fundamentos
de la organización económica, sociopolítica, religiosa del mundo
andino. Son intercambios recíprocos, en lugar de intercambios contractuales
que caracteriza a la economía de mercado.35
En la actualidad se dan modalidades de la
práctica de la reciprocidad y la solidaridad. Los indígenas participantes
del INPPI (1992-1994) en relación al tema dicen:
“Mingas:
tienen sentido comunitario, todos los hombres y mujeres trabajan,
no por un salario, sino en forma gratuita...
Cambia mano: se ayuda en los trabajos entre unos y otros.
Se paga mano a mano.
Uyaris: Es otra forma de trabajo comunitario, se lo
hace dos o tres horas por la mañana, cuando alguien se encuentra lleno
de compromisos y cuando está atrazado de trabajos o enfermos o muy
mayor en soledad.
Allpa mañachic: Cuando una pareja de recién casados no tiene
donde trabajar, donde sembrar, se les presta un poco de terreno para
que vivan haciendo una casita, también para que trabajen por un tiempo
y no se les cobra nada.
Chala: Cuando en nuestras comunidades se quedan niños
huérfanos o mujeres viudas y no tienen tierra, ven donde se está cosechando
y se van a ayudar y así recoger granos, para poder tener el sustento
parar el año.
Nunti: Una persona pobre lleva alimentos, como
pan, guineo, queso al que está cosechando, lo da a cambio de un saco de
papas, cebada, habas etc.” 36
Cullqui mañachi: Si una personas no tiene dinero para comprar
algo urgente, la persona que más tiene le presta, sin interés alguno,
y el pago lo realiza cuando ya tenga el dinero, no hay plazo de pagos
ni intereses, es voluntad.
Los mapuche de Chile dicen: “el trabajo comunitario
es común entre amigos y parientes, al igual que la ayuda mútua, ambos
basados en el principio de reciprocidad y en valores tales como la
solidaridad. Desconocer este fenómeno social es absurdo, puesto
que están reconocidos por nuestro pueblo como instituciones que funcionan
de acuerdo a nuestra ideología...”37
El ayllu es el eje principal de todas estas
prácticas de reciprocidad. Tienen trato preferencial los huérfanos,
las viudas, los ancianos, los solos.
Esta ética - ama shua, ama quilla, ama llulla -
y estas prácticas dan al mundo andino un sustento cultural, que el
evangelio puede potencializarlo, abriéndolo a otros pueblos y culturas
en sus ricos valores de la solidaridad, el compartir y el reciprocar.
Los pueblos andinos están más cerca de la ley
del amor del Nuevo Testamento que de la ley del talión del Antiguo Testamento.
Los indígenas cristianos, encuentran ratificada
la importancia del ayllu, en las genealogías bíblicas, especialmente
de Jesús, en las que no todos los antepasados fueron siempre ejemplares.
En relación a los ancianos, viudas, huérfanos
tienen mitos, con influencias de la primera evangelización, en las
que son Jesucristo, o tienen poderes especiales...38
3. Pachacamac yayito, apunchic Jesús
Los pilares de la cultura indígena andina
constituyen la pachamama —madre tierra— el ayllu pachacamac con todas
las redes y niveles de reciprocidades.
Intentamos, con respeto, penetrar en el contenido
de este término —Pachacamac— y las implicaciones que se derivan. Para
la cultura occidental, lo esencial nos viene dado en conceptos. La
cultura indígena andina no se agota en el concepto. Este conlleva
sentimientos y actitudes, implica la vida. Por esto cuando intentamos
referirnos al núcleo de su cultura, debemos hacerlo “quitandonos
las sandalias”, por que el suelo que pisamos es sagrado (Ex 3,5) y va
más allá de los parámetros de comprensión muchas veces fríos, que nuestras
ciencias y cultura nos proporcionan.
3.1. Pacha
La palabra Pacha encierra dos realidades:
tiempo y espacio.
Tiempo
Callari Pacha: el comienzo, el inicio, el principio
Ñaupa Pacha: Adelante, huellas de los predecesores
Cunan Pacha: Hoy, presente, donde estoy
Sarún Pacha: Llegar a ser, inmediato
Shamuc Pacha: Va a venir, atrás, mañana.
Ñaupa Pacha: (pasado) está adelante, no constituye lo
pasado... ni los antepasados; el concepto es diferente al occidental;
se refiere a lo que nos procedió; “va adelante”, por eso deja huellas y
para no perder el camino hay que seguirlas.
Shamuy Pacha: (futuro)
es lo que viene “atrás”, lo que sucederá mañana.
Son concepciones que conjugan tiempo y espacio.
Al frente está el pasado, con todas las lecciones históricas, la herencia
cultural y el legado de sabiduría; el futuro está atrás, como tarea
y compromiso que sólo se realizará si se siguen con fidelidad las
huellas de los predecesores, los que fueron adelate.
En todo este tiempo, desde el Callari Pacha
hasta el Shamuy Pacha está actuando, cuidando Pachacamac. Su presencia
amorosa está creando y cuidando siempre.
Espacio
Al espacio se refieren: Jahua Pacha, Cai Pacha,
Ucu Pacha.39
El espacio en la Pachamama (mundo) se refiere
al firmamento o “Jahua Pacha”; a la “Allpamama” (tierra) con todo lo
que contiene, montes, mares, ríos, plantas, animales, bosques, selva,
y al subsuelo, que principalmente es morada de quienes nos precedieron
y es el “Ucu Pacha”. Todos estos espacios son morada, mediación para
la presencia y manifestación de Pachacamac.
El universo tiene cuatro puntos importantes
en la cosmovisión andina: Chinchaysuyu (norte), Antisuyu (este),
Cuntisuyu (oeste), Collasuyu (sur).40 Son marcados por el “camino
del sol”; “Chinchaysuyu” (norte) espacio - tiempo festivo (solsticio
21 junio; Corpus Cristi, San Juan, San Pedro etc. ); “Collasuyu” (sur)
marcado también por el sol (21 de diciembre). El “Antisuyu” (este) y
el “Cuntisuyu” (oeste).
El mapa mundi dibujado por Guamán Poma de Ayala
dice: “mapa mundi del Reino de las Indias un reino llamado anti suio
hacia el derecho de la mar de norte Otro Reino llamado collasuio sale
sol Otro Reino llamado conde suio hacia la mar de sur, Llanos otro Reino
llamado chinchai suio puniente sol.”41
El concepto occidental de tiempo y espacio,
delimitados e independientes, en la concepción indígena andina
convergen.42 De todos estos espacios-tiempo Pachacamac es el cuidador,
y están llenos de su presencia solícita.
3.2. Camac
Hacedor, cuidador - es el responsable de mantener,
conservar, sostener, amparar, presevar, con esmero y solicitud,
con cariño, con ternura.
Pachacamac es el que es desde siempre, hasta
siempre y en cada momento y en todo el universo, en el firmamento, en
la tierra, en las profundidades, al norte, al sur, al este y al oeste;
cuida, provee. No hay ni tiempo, ni espacio sin su presencia hacedora...
(vea Sl 138). Generalmente a Pachacamac, le añaden el calificativo
de “yayito, tatico” (papito), que es una influencia cristiana. No es
un Dios lejano, castigador, juez, es el Dios cercano, que está y se manifiesta
dinámicamente en cada acontecimiento y en cada ser de la naturaleza,
del mundo que vemos y del que no vemos... Y esa manifestación es siempre
amorosa, es de “yayito”, de “taita y mama” (de padre y madre).
3.3. Experiencias vitales
de Pachamac
El pueblo indígena andino ha descubierto en
Pachamac al Dios de la vida, al Padre cuidador, al Dios cósmico, al
Dios Padre y Madre, al Taitico.
Pachacamac Dios de la vida
“Pachacamac Padre santo Tú estás en todo y en
todos, en el mundo entero, en cada hombre, en cada momento, en cada
ministro. Dios de Amor, Dios de la Justicia, Dios que alimentas, Dios Cuidador,
Dios de la organización, del Matrimonio, de la Familia, Dios de la Comunidad,
Dios del Misionero, Dios Dirigente de las Organizaciones, Dios de
los Encuentros. Dios de las culturas, Dios de cada siembra, de cada cosecha.
Dios del sol, de la luna, de las estrellas, del aire, del viento, de la
lluvia...”43
Dios Pachacamac padre cuidador
“Dios del comienzo del mundo... y del fin.
Dios de nuestros padres, por Amor dijiste que
exista el mundo y luego el hombre y la mujer y todos los seres vivientes
que gozamos de tu cariño, Fuente de Amor.
Tú eres el comienzo de toda la humanidad. Tú
organizaste un pueblo, Tú eres el eje principal, nosotros somos resabiados,
divididos, estamos prostituidos...
Dios, Dueño de mi vida, Tú me acompañas día y noche,
Tú me acompañas minuto a minuto...
Dios Taiticu, Tú estás presente antes, ahora,
mañana, Tú acompañas en las luchas, en los dolores, en las alegrías.
Gracias Pachacamac Taiticu por haber dado la
vida entera.
Gracias Pachacamac creador de “Jahua Pacha”,
“Cai Pacha”, “Ucu Pacha”.44
Pachacamac Dios cósmico
“Dios Pachacamac,
Dios Cósmico,
desde el principio estabas
estás, y siempre estarás presente,
en las culturas, en las luchas,
en el pensamiento,
en la esperanza,
y en el camino de tu pueblo.
Papito Pachacamac,
Tú diste la tierra
en herencia y la
sabiduría a cada Pueblo,
pero con la famosa conquista
de América, qué nos pasó?
Se oscureció el Padre sol
y la madre tierra se vistió de luto,
y entonces para todos tus hijos e
hijas de la madre tierra se oscureció la vida
la esperanza;
vamos a llorar a gritos
sin desesperación, porque Tú, Pachacamac,
estás con nosotros.
Quisieron arrasar nuestra cultura en la que Tu mismo te manifiestas,
quisieron destruirnos,
se llevaron las riquezas,
en eso nosotros dijimos
para qué más vida
si la vida ya no es vida.
Pero en ese dolor
Dios nos habló en el corazón del Pueblo diciendo:
“Yo estoy con ustedes todos los
días, hasta que se termine este mundo.” 45
Pachacamac Padre Dios y madre
“Taita Diosito, eres Padre y Madre,
eres Engendrador, de Ti Pachacamac recibo la
vida
nosotros somos parteros, responsables,
encargados, cuidadores de lo que creaste para
todos.
Señor, veo arriba: qué lindas nubes, sol, luna,
estrellas.
Veo abajo: qué lindas vertientes, minas,
cómo nacen los árboles.
Veo aquí: que belleza tus obras, tus criaturas,
tu amor...
Pachacamac, Cuidador, Taita y mama,
Tú aconsejas, enseñas, llevas de la mano, animas
y das fuerzas...”46
Pachacamac, cuidador de todo y de todos, con
ternura de padre y madre, que está amoroso en toda la extensión del
espacio-tiempo, no deja ni un segundo ni un rincón alguno sin su presencia
generosa y gratuita. La explicitación de la teología india andina
se ha iniciado. Día a día nos irán regalando la riqueza escondida que
desde siempre Dios les ha dado (Jn 1,3) para que nuestro corazón, nuestra
mente, se venga abriendo a este padre Pachacamac, siempre antiguo y
siempre nuevo.
Esta presencia amorosa en el espacio-tiempo
expresan así algunos indígenas andinos:
!Taitico querido, protégenos!
“Taitico querido,
Padre Protector, guíanos a todos
por sendero llano como a tu rebaño
y haz que no perdamos
las huellas de nuestros mayores,
el “chaquiñan” (sendero) que nos dejaron trazado.
Taitico Pachacamac,
estamos seguros de tu presencia
porque tú caminas junto a nosotros
y estás aquí en medio de nosotros,
estás en el perfume de las flores,
estás en el pájaro que vuela,
estás en la lluvia que hace fructificar el campo
estás en la sangre que corre por las venas,
estás en el ciclo vital de los seres,
estás en cada ser humano que camina,
que lucha por la vida, por la justicia y por la
paz,
allí te vemos y te sentimos que estás presente.”47
Pachacamac es el nombre más generalizado en
el sector de los Andes correspondiente a Ecuador.
Los cronistas del área andina refieren : “los
ingas señores habían y todos los indios que en ella habitaban, adoraban
dos dioses, que el uno se decía Cons y el otro Pachacama, como a dioses
principales...”48
“...y así comúnmente sienten y confiesan un supremo
señor y hacedor de todo, al cual los del Perú llamaban Viracocha, y
le ponían nombre de gran excelencia, como Pachacamac o Pachayachachic,
que es criador del cielo y tierra, y Usapu, que es admirable, y otros semejantes.
A éste hacían adoración y era el principal que veneraban mirando al
cielo.”49
Como cuentan los cronistas, hay varias denominaciones
para referirse a Dios “Pachayachachic” el que sabe, el que conoce todo,
“Pachacutic”, el que renueva, el que recrea, “Viracocha”, el Dios de
la abundancia. Estos nombres se mantienen en algunas regiones del sur
andino. Esta variedad de nombres nos hace intuir que para el mundo andino,
como para los pueblos bíblicos, Dios esta mas allá de todo concepto
por grande o profundo que parezca.
El Dios de los pueblos de la Biblia es “Yahveh”
(Yo Soy), a quien no se lo debe nombrar por su propio nombre (Ex 3,13-15):
no corresponde a ninguna definición, escapa a todo concepto: “El
es y El hace ser”.
Se lo llama también Sabaot (1 S 4), el Dios de los ejércitos; que corresponde
a la situación histórico de un pueblo que lucha y guerrea por conquistar
la tierra.50 Los pueblos bíblicos lo perciben como un Dios compasivo
y tierno pero también justiciero y castigador, protector de su pueblo
al que exige fidelidad y castigador de los pueblos dominantes que esclavizan
y tiranizan. Este Dios se va a manifestar en plenitud en Jesucristo
(Jn 1,18) y Yahveh, Pachacamac, Sabaot, Pachacutic. Es el Padre que
nos entrega a su Hijo para revelarnos, en plenitud, su proyecto de
amor. Entonces es el “yayito, taiticu” (papacito) amoroso, que cada
pueblo lo percibe, manifestándose en su historia, en su cultura, en
su caminar; es el inagotable. “El es y hace ser” con ternura de Padre
y Madre. Así lo expresan los indígenas:
Dios padre y madre
“Eres Dios de la Vida, Dios de la Historia milenaria,
eres Dios de la resistencia,
eres Dios que liberas y ayudas, que te solidarizas.
Eres Luz, guía, bastón y cucahui para el camino.
Eres Dios exigente, cariñoso, generoso,
bondadoso, paciente, compañero, amigo de
confianza,
médico, agricultor, artesano,
cargador, vendedor en las calles,
que sufres en todos los que sufren, allí estás
Tú luchando juntos.
Yaya, Papá, Taiticu, sólo en Ti te confío
que todo lo que pienso y hago es por tu favor,
que me haces ir adelante.”51
3.4. Apunchic Jesucristo,
gran Señor
Tradicionalmente, como resultado de la evangelización
los indígenas manifiestan su fe y adhesión a Jesucristo en la devoción
a imágenes, que difieren en nombre de una región a otra. Generalmente
son imágenes de Cristos sufrientes, con quien se sienten identificados.
Suelen ser “imágenes milagrosas” a quienes la fe del pueblo le atribuyen
favores y castigos.52
Dentro las celebraciones del año litúrgico
las fiestas de Jesucristo más asumidas son la semana santa con énfasis
en la pasión y muerte del Señor. La resurrección no tiene la misma importancia.
Corpus Cristi en muchas zonas andinas indígenas es celebrado con
cantos y danzas especiales. Esta festividad, juntamente con San
Juan, San Pedro y San Pablo, corresponde al tiempo de cosechas (mayo -
junio), fiestas que tienen raigambre precolombina.53
En el continente, desde hace algunas décadas
- en Ecuador desde mediados de los 50 con Monseñor Leonidas Proaño -
los pueblos indígenas tienen en la iglesia una presencia cada vez mayor.
Hay centros de estudio, reflexión. Se dan frecuentes encuentros y reuniones
de intercambio de vivencias y sabiduría a nivel regional y de América
Latina. Cada día es mayor el número y el compromiso de indígenas
cristianos que asumen responsabilidad pastorales en zonas y regiones.
Todo esto está enriqueciendo a la iglesia de Jesucristo con el aporte
de una fe, una práctica y una explicitación religiosa diferente. En
esta corriente la cristología está también siendo renovada y enriquecida.
Un sector de indígenas andinos al referirse
a Jesucristo dicen: “Apunchic Jesucristo” (Gran Señor) se refieren
también como “Churi Pachacutic” (Hijo, el que renueva todas las cosas).
Taita Pachacamac, defiéndenos
“Hermano Pachacutic acércate a los poderosos
y ábreles la conciencia
porque no saben lo que
hacen y se sienten
los únicos dueños.”54
Querido Pachacamac yayito
“Te damos gracias por tu único Hijo Jesucristo
(Churi Pachacutic) que nos enviaste al mundo para que nos libere al
pueblo oprimido por el pecado. Ahora es el eje del Tahuantinsuyo en
el territorio por el Norte, Sur, Este y Oeste...”55
Los indígenas del INPPI (Instituto de Pastoral
de los Pueblos Indios de Ecuador) que pintaron en minga (comunitariamente)
el mural manifestando la fe de sus pueblos, en medio de todas las actividades
cotidianas, las fiestas, los levantamientos, pusieron un Cristo con
rostro y vestimenta indígena, y le titularon “tucui runacunapac
causaipi Jesusmi aichayacun” (Jesús se está encarnando en la vida
de todos los pueblos). Esto sugiere que el ser cristiano no es un acto
terminado, es un proceso espacio-temporal, personal y comunitario.
Es un ir encarnando al Señor en cada acto y acontemiento de la vida.
La centralidad de todo (tiempo y espacio) está
en Jesucristo. En El se hacen nuevas todas las cosas. En los pueblos andinos,
hay un proceso creciente de apropiación de la persona y del mensaje
de Jesucristo, empiezan a pensarlo, pintarlo, esculpirlo, expresarlo,
vivirlo, desde sus propias categorías, desde sus culturas, sus realidades,
sus vidas. “Jesús se está encarnando...”
En las cristologías del Nuevo Testamento los
indígenas tienen textos preferenciales, que van marcando el camino:
Jn 1,1ss: La reflexión encamina en la certeza
de que desde siempre el verbo, el hijo, estuvo en sus pueblos. “Sin El
nada se hizo”. No sólo “las semillas”, como dice San Ireneo, sino todo. “La palabra estuvo desde el
comienzo en las culturas y después se hizo presente (carne) y nos da
fuerza a todos nosotros.”56
“Es el principio
de la creación de ayer, de hoy, de siempre”. Jesús, como Palabra estuvo
presente en nuestros pueblos desde siempre, la conquista solo trajo
el nombre de Jesús. El “Cristo español” ha oprimido a nuestro pueblo
indígenas. Ese no es Cristo del evangelio, Jesús estuvo siempre con
los pueblos, por eso tenemos que descubrirlo en nuestros pueblos quichuas,
Shuar.”57
Jn 1,1ss: “Jesucristo, verlo encarnado siempre
presente en el pueblo indígena, desde ayer, hoy y siempre, fortaleciendo
con su Espíritu a la unidad y solidaridad en el Ayllu.”58
1Tm 2,4: “Yayito Pachacamac, quiere que los
hombres de todas las culturas se salven y lleguen al conocimiento de
la verdad: Jesucristo.
Mt 25,31: “Conocemos a Jesús en los pobres, donde
El mismo dijo que podríamos encontrarlo; esto ya había en nuestra cultura,
la Biblia nos ayuda a entender que esto es también de Jesús. El era amigo
de los pobres y hacia cambiar la vida.”
Jn 15,1-17: “Nosotros debemos ser fieles a la
raíz y al tronco, por que ahí está Jesús, nosotros somos las ramas. El
mismo nos ayuda a conocerle, como indígenas tenemos que verle desde
nuestra historia, desde nuestra cultura, desde nuestra realidad. Ahí
le conoceremos de verdad y conoceremos a Dios Pachacamac.”
Este camino de acogida amorosa a Jesucristo,
desde las culturas e identidades de los pueblos indios, generalmente
ha sido acompañado por la presencia y por documentos de la jerarquía
que animan y apoyan este proceso.
4. La Biblia en el chaquiñan andino59
El desencuentro inicial de los pueblos indios
con la Biblia y los 500 años de demonizar primero y luego dominar las
religiones indígenas están siendo situaciones del pasado. Las riquezas
de las culturas indias mantenidas en la clandestinidad empiezan a
ser mostradas y compartidas y generalmente la iglesia, con apertura,
fruto del Espíritu, está acogiendo y enriqueciéndose con estos dones
que los pueblos indios van sacando de sus arcas heredadas y constantemente
renovadas, por la presencia del Espíritu.
Estamos ante realidades nuevas y con desafíos
cada vez mayores.
Todo el proceso de alfabetización de los pueblos
indios, juntamente con el avance de los medios de comunicación (radio,
televisión etc.), la migración creciente a las ciudades, el surgimiento
de indígenas responsables de la pastoral en sus comunidades, y los
centros de formación que tienen la Biblia como uno de los ejes de reflexión
y estudio entre otras, ha llevado a un cambio importante en la religión
de los pueblos indios andinos.
En la religión tradicional de los indígenas
andinos cristianos, las imágenes de Cristo y de los santos tenían y
aún tienen en algunos sectores importancia especial. A través de
esas imágenes se daba el conocimiento de Cristo, y la manifestación
de su fe. Si bien mucho de esta religión aún se mantiene, estamos constatando
el paso de la “imagen” al “libro”, y de la incorporación de rituales,
que se mantuvieron clandestinos, en las celebraciones de los sacramentos
y sacramentales y en las paraliturgias.
Estos dos elementos, la apropiación de la Biblia
y los ritos propios, están generando una religión indígena diferente
de la tradicional. La importancia de este caminar está en que quienes
lo están llevando adelante son generalmente indígenas con sus comunidades
o ayllus. Es un proceso asumido comunitariamente con amplia participación
del pueblo, precididos por sus servidores (ministros).
La liturgia esta siendo enriquecida con mediaciones
(signos, símbolos, mitos) propios, que reafirman la identidad india-cristiana,
con la iluminación de la lectura bíblica y la reflexión que compromete
en la construcción del reino en las realidades que viven.
4.1. La apropiación de
la Biblia
El proceso de apropiación de la Biblia por el
pueblo es un camino emprendido a partir del Vaticano II y la aplicación
en América Latina con Medellín y Puebla. Los pueblos indígenas andinos
han encontrado, también en la Biblia y en su reflexión,la iluminación
y el apoyo a sus proceso organizativos, a sus luchas por la tierra y
el derecho a su identidad, a su vida solidaria y en reciprocidad.
En todas las reuniones y celebraciones de los
indígenas católicos, generalmente, se lee y reflexiona un texto
de la Biblia que ilumina y compromete su acción comunitaria.
Los indígenas reunidos en una de las asambleas
del SICNIE decían las características de la iglesia indígena: “tener
cariño (aprecio), para mejorar las costumbres. Reunirse y llevarse
bien; compartir la Biblia en quichua;
compartir la vida diaria, los alimentos, el trabajo.”60 En las dos reflexiones
se puede apreciar la importancia que los pueblos indios van dando a la
Biblia. Es evidente también que como recuerda Mesters aplicado las palabras
de San Agustin: “sin el pecado, habría bastado el símbolo del mundo en
su inalterable transparencia; pero ahora para poder descifrarlo,
tenemos necesidad de la ayuda de la Escritura... Dios escribió dos
libros: el libro e la vida y el libro de la fe. El segundo no tiene finalidad
en sí mismo, sino que existe en función del primero, pues comenta su
contenido, ayuda a descifrarlo que en él existe de ininteligible, y
restituye la mirada de la contemplación a los que estudian’.”61
Para los pueblos indios la Palabra de Dios primero
está en su cultura, en la Pachamama, en la naturaleza, en las luchas
y acontecimientos de cada día que se “entienden mejor”, iluminados
por el segundo libro de Dios: la Biblia.
Los textos bíblicos generalmente les recuerdan
y ratifican la certeza de que Pachacamac Yayito está con ellos, y
les acompaña siempre. La Palabra bíblica tiene resonancia y nueva
vida y sentido desde su cultura y las situaciones que viven.
Lucha contra el dragón
“Padre Pachacamac,
Padre de los necesitados,
tú eres el rey de los reyes
y Señor del cielo.
Estos lobos feroces
no quieren escuchar su mensaje.
El mensaje que viene de Ti Padre,
hará respetar a los hombres,
en especial a los pobres.
?Padre Pachacamac por qué
habrá la desigualdad en la tierra,
si de Ti nos alimentamos todos los seres humanos?
Cristo bendito, tú eres abogado
del cielo y la tierra,
tu viniste a entregar tu vida por nosotros
los pecadores.
Tú todo lo puedes hacer,
mira la injusticia, y el dragón que viene
y nos quiere matar.
Padre Pachacamac eres solidario permanente
con los pueblos oprimidos,
danos tu gracia y la bendición,
Padre Santo. Amén.”62
Lucha por la justicia
“Padre Pachacamac en ti confiamos
porque tu Palabra está con nosotros,
en la celebración
Tu estas presente en medio de nosotros,
Tú Señor nos guiaste para compartir tu Palabra
en la realidad de los hermanos que viven esta
huelga
por la injusticia;
escuchamos una voz, del viento,
de la naturaleza, que es de Amor, de fraternidad,
de cariño y de la liberación.
Señor en ti confiamos,
porque Tú eres la vida
y la luz que nos ayudas a los pobres
que vivimos en esta tierra Pachamama.
Te pedimos Señor,
que cuides a estos nuestros hermanos en la lucha,
que no les devoren los monstruos
que son los malos hacendados, políticos, militares.
Sólo tu Señor eres un verdadero abogado,
que defiende la justicia en esta lucha.”63
La certeza de que en los acontecimientos presentes,
en las luchas y festividades, en la Pachamama y en la vida de cada
ser viviente, en el hombre, la mujer, el niño, especialmente en los
más pobres, está Pachacamac, eso vincula tan fuertemente a los pueblos
indios con la Biblia. Es el mirar constante de fe, que les ayuda, a pesar
de tanta adversidad, a no perder la esperanza. La historia que viven
es historia de salvación.64 La palabra se torna liberadora, no sólo
toma de consciencia de la injusticia del sistema, sino de las opresiones
presentes en la misma cultura: “nuestras culturas tenían y tiene muchas
fallas contra Dios. Eso es sin duda alguna porque en toda cultura y
pueblo hay pecado.”65
El Señor se muestra a través de los dos libros.
La cultura y realidad y la Biblia van manifestándose y dialogando
con los pueblos indios, exigiendo fidelidad a su proyecto.
La fe en Dios Padre Pachacamac y en su Hijo Pachacutic
va asumiendo la cultura de estos pueblos y va manifestándose en sus
expresiones religiones y especialmente en su vida.
4.2. Desafíos más que
conclusiones
El desencuentro con la Biblia de los colonizadores,
está cambiando radicalmente en la apropiación de la Biblia por los
pueblos indígenas. Hay mucho camino aún que hacer. Lo importante es
que este “chaquiñan” van haciendo los mismos pueblos indígenas. Van
valorizando sus mitos y ritos y sacándolos de la “clandestinidad”.
Todo esto son signos de esperanza y a la vez desafíos.
Exige acogida y apertura a la novedad que nos
puede traer este ver con ojos indios y explicitar con pensamiento y palabras
indígena la Biblia desde su experiencia.
La modernidad va afectando también al mundo
indígena. El secularismo está marcando la juventud indígena, los
medios de comunicación, especialmente la televisión, la migración
por trabajo o estudios etc. Está cambiando ritmos de vida y pronto
cambiará la cosmovisión y las relaciones fundamentadas en la reciprocidad.
Este proceso avanza arrasadoramente. ?Qué tipo de religión responda
a las nuevas realidades y desafíos? ?Qué repercusiones se están dando
en las comunas o ayllus? ?El inicio dialogal de la cultura indígena
con la Biblia será asumida por estos nuevos procesos?
Son interrogantes que nos exigen, tanto a los
líderes y a los servidores de la iglesia indígena como a los agentes
de pastoral, acompañamiento lúcido y comprometido en estos procesos.
Junto con Apolinario Sagnama agradezcamos a
la Virgen María porque el Señor está obrando maravillas.
Virgencita, madre nuestra
“Mamita Virgen, ruega por los que luchan con
los pobres y para los pobres, ayúdanos a pensar, a descubrir los pasos
de los antepasados en las reflexiones de la palabra. Da la fuerza, la
valentía a nuestros pueblos, y estáte presente también ahí.”66
Vocabulario
andino
Allpamama =
madre tierra
Antisuyu =
este
Apunchic =
gran Señor, jefe
Ayllu =
familia ampliada, comuna
Cai Pacha =
corteza terrestre
Collasuyu =
sur
Cuntisuyu =
oeste
Chaquiñan =
sendero
Cinchaysuyu =
norte
Jahua Pacha =
firmamento
Pachacamac =
nombre de Dios
Pachacutic =
nombre de Dios
Pachamama =
madre tierra (espacio)
Taiticu-yayito =
papito
Ucu Pacha =
subsuelo
Wiracocha =
nombre de Dios.
Victoria Carrasco A.
Calle
Asunción 834 y Estados Unidos
Quito
Ecuador
1
Suess, Paulo. A conquista espiritual da América Espanhola. Vozes, Petrópolis,
1992, p.147 (fuente: Fernández de Oviedo Gonzalo. De la natural historia de las Indias).
2 Idem.
3 Idem.
4 Idem.
5 Richard, Pablo. “Hermenéutica bíblica india”, en RIBLA, n.11, 1992, p.9.
6
Ver: Galmes, Lorenzo. Bartolomé de las Casas, defensor de
los Derechos Humanos, BAC Popular, Madrid, 1982. p.27.
7
Ver: Gutiérrez, Gustavo. Es busca de los pobres de Jesucristo,
Centro de Estudios y Publicaciones, Lima, 1992. p.75.
8
Ver: Proaño Villalba, Leonidas. Creo en el hombre y en la comunidad.
Editorial
Descleé de Bower, Bilbao, 1977, p.15-18.
9 Idem. p.130.
10 Idem p.132.
11 Idem p.133.
12
Idem p.188.
13
SICNIE. Memoria del II Encuentro Nacional, marzo de 1992, p.52.
14
Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
Plan Nacional de Pastoral Indígena,
1993-1995. Quito, 1993, p.5.
15
VI Encuentro Ecuménico de Cultura
Andina y Teología. Memoria, Bolivia/La
Paz, 1994, p.24.
16
GUTIÉRREZ, DE SANTA CLARA (1603) en:
RUEDA, Marco Vinicio. La fiesta religiosa
campesina, Ediciones de la Universidad Católica, Quito, 1981.
p.184.
17
ALULEMA, Zoila, en: CARRASCO A., Victoria.
Espiritualidad y fe de los pueblos
indígenas, Instituto de Pastoral de los Pueblos Indígenas, Quito,
1995, p.66.
18
ZUÑA, Manuel. Idem. p.53.
19
Ver: CARAVIAS, José y SOUZA, Marcelo
de Barros. Tierra de fraternidad,
Edicay, Cuenca, 1989.
20
Cfr. CARRASCO, op. cit.
21
LLANQUE CHANA, Domingo. La experiencia cosmológica de Dios en
la religiosidad aymara. poligrafiado, IDEA, Puno, s/f.
22
Conferencia en Ginebra. El indígena y la tierra. Ediciones
Abya Yala, Quito, 1992, p.47.
23
Idem. p.41.
24
GUAMAN POMA AYALA. El primer nueva crónica y buen govierno.
Editora Siglo XXI, 2º edición, México, 1988, t. I, p.210 -223.
25
Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
Departamento Nacional de Pastoral Indígena. “Evangelización a
partir del amor y respeto a la tierra”, Quito, 1994, p.9.
26
CARGUACHI, Joaquín, en CARRASCO op.
cit., p.75.
27
CARAVIAS, José y SOUZA, Marcelo de
Barros, op. cit., p.95.
28
TAMBO, Nicolás, en CARRASCO, op.
cit., p.56.
29
Ver: ALBO, Javier. Desafíos de la solidaridad aymara, CIPCA, La Paz, 1985;
SANCHEZ PARGA, José. Faccionalismo,
organización y proyecto étnico en los Andes, Centro Andino de
Acción Popular, Quito, 1989.
30
CARRASCO, op. cit., p.228.
31
CARRASCO A., Eulalia. Salasaca, la organización social y
el alcalde, Abya Yala, Quito, 1982.
32
MARZAL, Manuel M. “La religión quechua
sur andina peruana”, p.143-200, en: Rostro
indios de Dios, Abya Yala, Quito, 1991, p.169.
33
COLON, Cristobal. “Diario del primer
viaje”, en: Los cuatro viajes y testamento.
Edición de Consuelo Varela, Alianza Editorial, Madrid, 1986. p.62.
34
GUAMAN POMA DE AYALA, op. cit., p.788.
35 MAYER,
Enrique. “Las reglas del juego en la reciprocidad andina”, en Reciprocidad e intercambio en los Andes
peruanos, Insituto de Estudios Peruanos, Lima, 1974, p.38ss; MURRA,
Jhon. Formaciones económicas y políticas
del mundo andino. Insituto de Estudios Peruanos, Lima, 1975.
36
CARRASCO, Victoria, op. cit.,
p.248ss; ALBO, Javier, op. cit., p.248ss.
37
Conferencia de Ginebra, op. cit., p.14.
38
Ver: CARRASCO A., Victoria. Ñaupa, Ñaupa Pacha, Insituto de
Pastoral de los Pueblos Indígenas (INPPI), 1996.
39 CARRASCO, Victoria (1995), op. cit., p.20.
40
WACHTEL, Nathan. Sociedad e ideología - Ensayos de historia y antropología
andina, Instituto de Estudios Peruanos, Lima, 1973, p.163-228.
41
GUAMAN POMA DE AYALA, op. cit., t.3,
p.984.
42
WACHTEL, op. cit., p.295.
43
GUAMAN, Doroteo, en CARRASCO, Victoria
(1995) op. cit., p.25.
44
ZUÑA, Segundo, idem, p.30.
45
ALULEMA, Zoila, idem, p.33.
46
TNESACA, Delfín, idem, p.28.
47
ALULEMA, Zoila, idem, p.17-18.
48
GUTIÉRREZ DE SANTA CLARA, Pedro
(1603). “Quinquenario”, en: Biblioteca de Autores Españoles, t.2,
Ediciones Atlas, Madrid, 1963. p.231.
49
ACOSTA, José de (1590), “Historia natural
y moral de las Indias”, en: Biblioteca
de Autores Españoles, v.73, Enciclopedia Atlas, Madrid, 1954.
p.141.
50
LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de teología bíblica,
Editorial Herder, Barcelona, 1982, p.968ss.
51 TENESACA,
Delfín, en CARRASCO, Victoria (1995), op. cit. p.28.
52
Ver: MARZAL, op. cit., p.185; RUEDA,
op. cit., p.109ss.
53
ACOSTA, op. cit., p.174ss.
54
ZUÑA, Manuel, en CARRASCO, Victoria
(1995), op. cit., p.42.
55
MUYULEMA, Francisco, idem, p.31.
56
Memoria del INPPI, mecanografiado,
Ayora, octubre 1993.
57
Idem.
58
Idem.
59
Ver: RICHARD, Pablo. “Hermenéutica
bíblica india - Revelación de Dios en las religiones indígenas y en
la Biblia (después de 500 años de dominación)”, en Revista de Interpretación Bíblica Latinoamericana,
v.11, DEI, San José, 1992, p.9-24; PELEY CHOURÍO, Marcos. “Leitura indígena”,
en Bibliografia Bíblica Latino-Americana,
v.5, Ciências da Religião, São Bernardo do Campo, 1993, p.23-36.
60
SICNIE, Memoria, meconografiado,
zona sur, Suscal, 5-8 de julio, 1993.
61
MESTERS, Carlos, Flor sin defensa, Edicones
CLAR, Bogotá 1984, p.67-68.
62
MUYULEMA, Francisco, en CARRASCO,
Victoria (1995), op. cit., p.40.
63
BONILLA, José Manuel, en CARRASCO,
Victoria (1995), op. cit., p.35ss.
64
MESTERS, Carlos. Por detrás de las palabras. Edicay, Cuenca, 1988, p.99,146.
65
CARRASCO, Victoria (1995), op. cit.,
p.229.
66
SAGNAMA, Apolinario, en CARRASCO,
Victoria (1995), op. cit., p.99.