
Recensión
Irene Foulkes, Problemas pastorales en Corinto. San José, DEI-SBL, 1996, 434 págs. (Colección Lectura Popular de la Biblia).
Sharon H. Ringe
Algunas veces decir “¡no!” es una declaración poderosa. En un momento cuando la disciplina de los estudios bíblicos tiende hacia un aumento en la especialización metodológica y la fragmentación hermenéutica, Irene Foulkes ha pronunciado esta declaración en su comentario sobre la carta conocida como 1 Corintios. Como resultado de su negación a conformarse con dicha compartimentación de la tarea de interpretación, tenemos un comentario que es un tesoro de análisis enriqucedor, profundidad pastoral y prosa agradable. Ninguna reseña puede comunicar de manera adecuada el valor de este libro; para apreciarlo hay que saborearlo lenta y cuidadosamente, con el texto bíblico a la mano. Se cumplirá mi objetivo al escribir esta reseña, si estos breves comentarios logran seducir al lector o a la lectora a disfrutar de este novedoso estudio de 1 Corintios por sí mismo o sí misma.
La identidad multi-contextual de la Profesora Foulkes es clara en el triple propósito que anuncia en el prefacio. Ella ha desarrollado este trabajo como erudita y miembro de iglesia al mismo tiempo, y en ambos casos como una persona enraizada con firmeza y sin disculparse en su propio contexto social, cultural e histórico. Su trasfondo académico en literatura y lingüística aflora en su cuidadoso análisis de la complicada estructura de esta carta. Su sensibilidad hacia la especificidad histórica y cultural de su propia realidad centroamericana, la ha llevado a investigar la historia social del Corinto del primer siglo, para así entender en lo posible las instituciones, prácticas, artefactos, preconceptos y esperanzas que conformaban la realidad material y cultural de estos antepasados en la fe. Finalmente, su compromiso por reconocer, en medio de la agenda específica de esta carta, el mensaje liberador del Evangelio, y por lograr que este mensaje sea tan evidente y accesible para sus lectores y lectoras como lo hubiera sido para los receptores y las receptoras de la carta de Pablo, agrega urgencia y emoción a su trabajo. Vívidas imágenes y argumentos desarrollados de forma cuidadosa invitan a sus lectoras y lectores a acompañarla en una exploración pastoral que se convierte en una aventura de investigación y descubrimiento.
Este estudio complejo y multidimensional es accesible tanto por la claridad y precisión de la redacción, como por la cuidadosa organización del libro. La tabla de contenido y otras “páginas introductorias” del libro proveen un bosquejo de la estructura de la carta misma, y a la vez una clave para la variada agenda que compone el comentario. Por ejemplo, el bosquejo de la introducción revela la diferencia entre las prioridades de esta autora y las que la mayoría de autores y autoras de este género de estudio escogería. Luego de la esperada orientación acerca de la población, la historia y el contexto de Corinto, y de la discusión de los diversos aspectos del contexto religioso de esta ciudad, esta información general adquiere una especificidad refrescante. Es como si la autora hubiese escuchado las inquietudes, usualmente no expresadas, de lectores y lectoras de la Biblia quienes se preguntan acerca de la vida cotidiana de las personas comunes que son sus antepasados y antepasadas en la fe —personas que criaban sus familias y se ganaban la vida, preparaban sus alimentos y vendían y compraban bienes en el mercado—. La importancia de estas preguntas, que se mantienen tras los dramas públicos, las decisiones y los documentos formales, se da por sentado en este comentario que nos presenta la dinámica del hogar como la unidad económica básica de la sociedad de Corinto, y el impacto de la estructura económica y política imperial sobre la vida cotidiana.
Caminamos tras los y las residentes de Corinto a sus varios clubes sociales, gremios comerciales y otros grupos que organizaban y estratificaban la vida en la ciudad. Examinamos, desde una variedad de perspectivas, lo que se puede conocer de la vida de las mujeres en el contexto de Corinto. En el transcurso de esta introducción, los lectores y las lectoras modernas, desde sus propias sendas de vida, enfocan su imaginación y sus inquietudes anticipando lo que esta carta dirá a sus contrapartes en Corinto, y en consecuencia, a sus propias preguntas y luchas.
La “historia social” o el “estudio del mundo social”, es uno de los movimientos críticos más prominentes en los estudios bíblicos en años recientes. Sin embargo, la fragmentación metodológica de la disciplina ha significado que los y las comprometidas con estas cuestiones fundamentales, que han ayudado a devolver la densidad vital a las personas de las comunidades “desde las” y “hacia las” que fueron escritos los libros bíblicos, a menudo han invertido poco esfuerzo en comprender el diseño literario de estos documentos. Su sofisticación en la comprensión de las pistas sutiles que apuntan hacia la matriz social del texto, por lo general no ha sido acompañada de una comprensión de las técnicas de la crítica literaria y de la interrelación entre forma, estética y significado.
Por otro lado, especialistas en metodologías críticas literarias, o aquellos y aquellas que enfocan su atención sobre asuntos como las estructuras profundas de los documentos bíblicos, las teorías de estética o el análisis de la forma y función de un género literario particular, a menudo los tratan como si estos documentos particulares no hubiesen surgido de un lugar y en un tiempo específicos. Estos estudiosos y estas estudiosas enfocan el mundo del texto en su sentido más concreto, o el mundo frente al texto (su efecto sobre lectores y lectoras reales o implícitas), dando como resultado la pérdida de cualquier comunidad humana específica para cuya vida y lucha el texto fue transparente. Uno de los puntos fuertes de este comentario es que dichos asuntos literarios y hermenéuticos se encuentran ligados a inquietudes acerca del mundo social, e integrados en un todo que impulsa la búsqueda del significado teológico y de las implicaciones éticas de esta carta en procura de conclusiones frescas.
En el diseño mismo de la tabla de contenido, la lectora o el lector puede descubrir cómo estas inquietudes se relacionan. Muchos críticos y muchas críticas en la iglesia y la academia, incluso entre aquellos y aquellas que han enfatizado las preocupaciones críticas literarias, han visto en esta carta un intento fragmentado de apaciguar una serie de problemas no relacionados en la vida de una comunidad que resalta, principalmente, por la diversidad de los problemas que consigue generar. Si se han preocupado por ubicar la carta dentro de sus discusiones más amplias sobre la teología paulina, se han enfocado perícopas aisladas, como el poema del amor del capítulo 13, las “palabras de institución” de la Cena del Señor en el capítulo 11, la discusión sobre la resurrección de Cristo en el capítulo 15, o quizá el catálogo de dones espirituales en el capítulo 12. En cambio, una ojeada al bosquejo de la carta en los capítulos de este comentario, revela que la Profesora Foulkes ha descubierto una estructura subyacente “quiástica” o “circular” por medio de la cual los argumentos de Pablo se desarrollan en cada una de las principales secciones del estudio (págs. 62s.). Al reconocer esta estructura, la Profesora Foulkes ha descubierto no sólo los temas teológicos fundamentales a los cuales Pablo quería dirigirse con sus respuestas a problemas y preguntas específicas, sino también la estructura de su propio pensamiento teológico.
Si miramos más de cerca una sección de la carta —lo que Foulkes identifica como “Sección III: Matrimonio y Soltería” (7.1-40)— podemos ver cómo la estructura quiástica funciona, y cómo el análisis literario está ligado al análisis social para poder descubrir la coherencia del argumento de la carta. Las unidades principales de esta sección son:
A— Respaldo a la pareja (7.1-17a);
B— Respeto a la situación de cada persona (7.17b-24); y
A’— Respaldo a la soltería (7.25-40).
La última unidad hace eco de la primera en su acercamiento y contenido paralelo (el estado civil de la persona). La sección central ofrece la clave para el argumento teológico que Pablo quiere presentar, es decir, que ambas recomendaciones y concesiones están contextualizadas en las circunstancias particulares de cada persona. Podemos también encontrar una estructura similar dentro de cada uno de estos componentes. Cada uno es presentado con un marco ético que lo define y que incluye ejemplos o concesiones específicas en circunstancias pastorales particulares. La forma en que Pablo ha organizado la discusión es crucial para aquello que quiere comunicar; trabaja para subvertir el efecto paralizante de la sumamente estructurada y competitiva sociedad corintia sobre los esfuerzos, de las nuevas comunidades cristianas, por resolver sus preocupaciones respecto a su identidad y estilo de vida.
El análisis social es asimismo crucial para entender el argumento tan cuidadosamente elaborado por Pablo y sus consejos, a menudo apasionados, a estas comunidades. Esto porque sus instrucciones acerca de la sexualidad y el matrimonio deben ser escuchadas en el contexto específico de las costumbres y prácticas matrimoniales de Corinto en el primer siglo, y a la luz de las relaciones que aparecen en dicha sociedad entre la vida familiar y los compromisos religiosos. Una y otra vez se enfatiza que Pablo no está pronunciando principios éticos aplicables en forma equitativa y uniforme para todo momento, sino que se está dirigiendo a las crisis pastorales específicas de una comunidad particular. En esta sección, como en otras partes de la carta, este contexto social y esta cultura singular, y a menudo foránea, son examinados en una serie de recuadros ubicados a través del texto del comentario. En estos recuadros Foulkes mira con detenimiento la relación entre la religión y la familia en los territorios del Imperio Romano (recuadro 10), y la manera en que Pablo aconseja a sus lectores y lectoras a apropiarse de e interpretar los principios éticos de las Escrituras y las tradiciones subyacentes del movimiento cristiano primitivo (recuadro 9). La integración de asuntos de la historia social a la estructura específica del pensamiento de Pablo en la carta, es lo que mantiene el enfoque pastoral de esta investigación e impide que tanto el estudio literario como la historia social se conviertan en investigaciones académicas abstractas.
El hecho de que inquietudes pastorales integren el estudio de la carta en su contexto primitivo es todavía más apropiado, dado que las implicaciones pastorales de la carta para lectoras y lectores modernos se hallan siempre dentro del horizonte crítico y teológico de este comentario. La Profesora Foulkes de ninguna forma se disculpa por estas preocupaciones. En cambio, usa títulos en cursiva para identificar para sus lectoras y lectores la secuencia de temas pastorales y éticos. En la sección sobre el matrimonio y la sexualidad que enfocamos arriba, por ejemplo, las siguientes inquietudes pastorales llaman nuestra atención: “Sexo y matrimonio para el siglo XXI”, “¿Una ley del divorcio?”, “Nueva visión de la pareja”, “Etica y entorno”, “Iguales condiciones, iguales opciones”, “Matrimonio y ministerio de tiempos de zozobra”, y “La Biblia y la orientación matrimonial”. Cada uno de estos temas está anclado firmemente en la realidad de comunidades cristianas en América Central, con la demanda implícita, y por qué no explícita, de que lectores y lectoras de otros contextos asuman una rigurosa contextualización de esta índole por sí mismos y sí mismas.
La importancia de este comentario, más allá del contexto centroamericano que claramente es su enfoque principal, se plantea en la bibliografía de diálogos que la Profesora Foulkes sostuvo durante la preparación de su libro. Dialoga con comentaristas, historiadores, críticos literarios y teológicos con el mismo respeto y destreza. Colegas de América Latina, Europa y Norte América —académicos y académicas tradicionales, teólogos y teólogas de la liberación y feministas— han informado su trabajo, y ella no teme en desafiar cualquier argumento o conclusión que su propia investigación del texto y su contexto no verifica. Las notas al pie de página a través del libro son abundantes y precisas, y facilitarán la investigación de quienes quieren profundizar puntos específicos de su discusión.
En resumen, este comentario es un recurso de enorme significado para la iglesia y la academia. Nos informa, nos intriga, nos inspira y nos mueve a mayor fidelidad en nuestra comprensión y respuesta. Abre una de las principales cartas del corpus de escritos paulinos a una nueva apreciación, como un testimonio de los compromisos liberadores de Dios en Cristo Jesús, y de la persistente —aunque no siempre eficaz— lucha por vivir la verdad de su propio Evangelio. Elsa Tamez observa en su “Presentación”,
Pocos son los comentarios bíblicos que combinan la rigurosidad académica con la preocupación pastoral. El comentario de Irene Foulkes a la primera carta a los Corintios es uno de ellos.
Yo me uno a ella en la doxología y acción de gracias, que constituyen la conclusión más apropiadamente paulina:
Los pastores, las pastoras, los profesores y las profesoras, los y las seminaristas y líderes de las iglesias estarán muy agradecidos con Irene por esta joya de estudio de la primera carta a los Corintios. Gracias Irene.
¡Muchas gracias!
Sharon H. Ringe
Wesley Theological Seminary
4500 Massachusetts Avenue, NW
Washington, DC 20016
Estados Unidos
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