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SobrevivenciasIntroducción a AbdíasMilton Schwantes Resumen: Abstract: El texto es breve. En total son 21 versículos. En esta brevedad no hay profeta-visionario que se le pueda comparar. Pero no por eso son pocos los problemas que se refieren a su interpretación. Se dice por ahí, por ejemplo, que Abdías es nacionalista, y por eso representaría antes un problema que un mensaje. ¿Será así? Abdías entre Amós y Jonás El libro de Amós termina en 9,11-15 celebrando la esperanza davídica: “la restauraré como en los días de antaño” (v.11). Uno de los contenidos de esta expectativa se refiere a Edom, el tema de Abdías: “para que [la tienda de David] posea/herede lo que queda de Edom” (v.12). El verbo “heredar”/ “poseer” también está en Ab 19, donde tiene a Esaú como objeto. Podríase, pues, entender Abdías como un libro que propone, al estilo nacionalista, la ocupación de Esaú/Edom. Pero no es necesariamente éste el lazo que mejor conecta Abdías con Amós. Podría verse mejor vinculación con Amós a la luz de Am 9,7 o de 1-2 o todavía de 3,1-2: Israel - en calidad de elite y de estado explotador- no lleva grandes ventajas en relación con otras naciones. En este caso, lo que se dice de Israel (en Amós), se dice de Edom (en Abdías).
¿Un libro hecho de libros? Llama la atención - arriba ya lo indiqué - que trechos de Abdías también se encuentran en otros profetas. Hay estudios específicos en lo que concierne a detalles de estas semejanzas entre Abdías y otros libros proféticos. Recomiendo verificar este aspecto de Abdías en los comentarios sobre el libro. Aquí me restrinjo a mencionar dos semejanzas: Primero - La primera unidad del libro de Abdías (vv.1-15) ¡es muy semejante a un trecho del libro de Jeremías! Ab 1-4 es paralelo a Jr 49,14-16; y Ab 5, a Jr 49,9. Hay también diferencias, pero éstas no son muchas. Además de esa gran proximidad entre trechos de Ab 1-5 con versículos de Jeremías 49, existen todavía otros contenidos similares entre Ab 1-15 y Jr 49,7-22. Una comparación más exacta entre estos dos textos - Ab 1-15 y Jr 49,7-22 - indica que Abdías no depende literariamente de Jeremías. Parece que Abdías profetizó a su modo sobre profecías anti-edomitas de su tiempo. Dió su versión de la profecía anti-Edom asemejándose a lo que otros profetas decían en sus tiempos. Tales semejanzas entre los libros de los profetas son, hasta cierto punto, típicas en la literatura profética. Pues, para los coleccionistas, las palabras de los diferentes profetas eran parte de una misma Escritura, de un mismo camino de la palabra de Dios. Con todo, en el libro de Abdías esta tendencia sobresale de modo peculiar, justamente porque su comienzo (vv.1-5) se encuentra también en Jeremías 49. Época Pienso que podemos indicar una fecha bastante exacta para el origen de la profecía. Los vv.11-14 se refieren a una experiencia en un momento muy particular. En el 587 a.C., Jerusalén fue conquistada por los babilonios y destruida. Grupos edomitas, al menos, asistieron a este desmantelamiento de la ciudad más importante y simbólica para la historia de Israel y de Judá. Los soldados edomitas tal vez hasta hayan participado de la conquista de la ciudad, como fuerzas auxiliares de los babilonios. Otros textos también recuerdan, con dolor, este momento: Lm 4,21-22; Sal 137,7; Ez 25,12-14. A partir del siglo VI Edom pasó a ser un temido adversario de Judá. Hoy se sabe, por excavaciones arqueológicas, que en aquella época Edom inclusive ocupó partes de Judá, incluyendo el norte de Hebrón. Al tiempo en que Judá se desvanecía, Edom crecía. Abdías se sitúa en este contexto. 11 En el día en que estando tú presente... Éste es el contexto del libro: las imágenes vivas de la masacre de la población de Jerusalén en el 587. Esta experiencia clamaba por palabras proféticas. Ellas están en Abdías y, como vimos, en varios otros pasajes. La visión de Abdías convive con estas diversas voces (por ejemplo Jeremías 49) que dieron expresión a la indignación contra Babilonia (ver Isaías 46-57) y Edom, un hermano que “aniquiló su compasión” (Am 1,11). ¿Cuál es la palabra de Abdías hoy, leído a la luz de este tiempo y desde nuestro lugar? Fugitivo Abdías se asemeja a una página olvidada. Se intenta pasar por sus contenidos sin grandes provechos. Es como si fuese un pozo de cuya agua no se bebe. Por eso, me parece oportuno intentar apuntar algunas posibilidades de lectura. Primero - Librarse de Abdías porque sería promotor de nacionalismo no deja de ser una posibilidad de lectura. Pero leo esta posibilidad, justamente en libros oriundos de países con fronteras cerradas para el llamado Tercer Mundo. Es extraño que el nacionalismo parece negativo justamente para quien se cierra en su país, protegiendo sus propias fronteras con cercas, perros y tecnología sofisticada. Segundo - Abdías sigue a Amós. Por tanto, este nuestro librito, no cuestiona la destrucción realizada en su propio pueblo. En este caso, no se queja de la destrucción de Jerusalén como tal. No pretende, pues, volver atrás y negar las palabras de los visionarios que le antecedieron y que anunciaron el fin para las elites y los ejércitos, primero, de Israel y, después, de Judá. Samaria y Jerusalén están en ruinas, porque sus elites señoriales explotaban a los pobres, porque se vendieron a los extranjeros, porque en ellos, como en Edom, “no hay entendimiento” (v.7, ver v.8). Pero esta riqueza y fortaleza se abaten. Pues no pasan de arrogancia inflada, de hinchazón de palabras inútiles, de “boca grande” (v.12). Todo eso que Abdías dice de Edom, otros profetas, en especial Amós su vecino, dice de Israel, y Jonás, a su modo, dice de Judá. Leído aisladamente, Abdías podría parecer anti-edomita, leído en el contexto de la profecía, él es contrario a los señores, a los “valientes”/ejército, a los que aumentan sus espacios por su “boca grande”. Tercero - No es, pues, a Jerusalén o su templo que Abdías defiende. Para ellos vale lo que Hulda ya dijera: “traeré males sobre este lugar” (2 R 22,16), lo que Jeremías ya afirmara: “una cueva de ladrones” (7,10). La perspectiva de Abdías no es desde el templo, Jerusalén o Judá. Estas afirmaciones radicales sobre Edom son consecuencia de una acción anterior. El v.15, en el centro del libro, afirma: “como tu hiciste, así se hará contigo”. Lo que va, vuelve. Ahora, Edom justamente había perseguido las sobras de Jerusalén en el 587. Ésta es la denuncia del libro. La “violencia” contra el hermano Jacob (v.10) consiste, principalmente, en lo que Edom hizo en las “encrucijadas” (traducción de la Biblia de Jerusalén) o más exactamente, de acuerdo al hebreo, “en los lugares de escape” (v.14). Allí Edom se posicionó para destruir “fugitivos” y entregar a los “refugiados”. El v.14 contiene esta denuncia contra Edom, que es la principal. Participó del exterminio y de la captura de personas. La captura de fugitivos, aparentemente, tenía como objetivo luego venderlos como esclavos (ver Amós 1,6). En mi opinión, quién se olvida de este enfoque principal del libro de Abdías, tiende a desenfocarlo. Cuarto - El libro postula la esperanza. Y ésta tiene en el “fugitivo” su punto de partida. Aquel que fuera, en la primera parte del libro, el foco de la denuncia, pasa a ser en su segunda parte, foco para el futuro.
Y ¿hay esperanzas para Edom? Jacob parecía eliminado, cuando se cazaban sus refugiados (v.14). Con todo, hubo quien se refugiara en “el monte Sión”. Para allá también se dirigian los deportados. De entre los fugitivos que grupos de edomitas trataban de eliminar, hubo muchos que se escaparon. Y de los edomitas, que el libro de Abdías parece querer eliminar, a todos (v.18) y para siempre (v.10), de ellos ¿quedará algún resto?
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Milton Schwantes
Traducción del portugués: Samuel E. Almada.
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