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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas

 

LOS SALMOS COMO LITERATURA


Valmor da Silv
a

 

Resumen

Analiza los salmos desde el punto de vista literario, poético o estilístico. Parte de las situaciones concretas, donde nacen los salmos, va a la colección de cantos de Israel y a las oraciones fuera del salterio, aborda algunos aspectos de la poesía hebraica, principalmente el uso de la metáfora y del paralelismo, para concentrarse luego en la clasificación de los géneros literarios. Con los criterios de forma, contexto vital y contenido, clasifica los géneros en himnos, salmos individuales, salmos colectivos, salmos reales y salmos didácticos.

Palabras clave: Salmos, poesía hebraica, géneros literarios, paralelismo, metáfora.

Abstract

It analyzes the psalms from the literary, poetic or stylistic point of view. It starts with the concrete situations from where the psalms emerge; it continues with the collection of songs of Israel and the prayers outside the Book of Psalms; it deals with some aspects of Hebraic poetry, especially the use of metaphor and parallelism and then focuses on the classification of the literary genres. Using form criticism, life context and content it classifies the genres into hymns, individual psalms, collective psalms, real psalms and teaching psalms.

Key words: Psalms, Hebraic poetry, literary genres, parallelism, metaphor.

 

1. Del fondo de la vida

La puesta de sol trae emociones profundas, la tempestad causa miedo, la criatura despierta ternura, el recuerdo de la persona amiga provoca nostalgia y el encuentro con el trabajador causa admiración. Cualquier situación de vida puede emocionar. Si la persona tuviere el don, transforma esto en poesía. Si tuviera fe, lo transforma todo en oración. Así nacieron los salmos, con una receta sencilla: una dosis de observación de la realidad, otra dosis de emoción y otra de fe, todo ello mezclado en un poema.

Una persona angustiada, llorando en la cama, cierta noche, hizo una súplica vehemente a Dios (Sl 6); otra, contemplando una noche estrellada, compuso un himno de alabanza (Sl 8); alguien observó la tierra seca, sedienta de agua, y manifestó su ardiente deseo de divinidad (Sl 63); otro observó un guarda nocturno esperando ansiosamente a la aurora, y desbordó su esperanza en la gracia divina (Sl 130); otro más, al ver a una criatura, después de mamar, durmiendo agarrada al cuello de su madre, se sintió acogido en los brazos de Dios (Sl 131); al ver el óleo de la unción sacerdotal y el rocío de las montañas, una persona evocó las bendiciones sobre la familia (Sl 133); y al recordar los hechos de la historia, otra entonó más alabanzas (Sl 135). Los ejemplos se repiten en cada salmo. Usted mismo puede hacer la lectura, observando qué experiencia de vida originó el salmo.

Eso sucede porque los salmos nacieron de lo profundo de la vida. Al igual que los demás libros de la Biblia, los salmos, en especial, no cayeron rápido del cielo, sino que más bien, brotaron de los sufrimientos y emociones de las personas. No eran, originalmente, oraciones o cánticos para el templo, ni para la sinagoga, sino más bien, para expresar la fe del pueblo judío, en su vida concreta 1

 

2. Más allá del Salterio

El libro de los Salmos o Salterio, es una colección de 150 poemas, compuestos en diferentes épocas, y reunidos posteriormente, hacia el siglo segundo aC. Existen otros muchos salmos respaldados por la Biblia, antes y después del Salterio. Quiero decir que la oración recorre toda la Biblia, una vez que ella está presente en toda la vida del pueblo. Una lista de “Salmos fuera del Libro de los Salmos”, sin ser exhaustiva, alcanza otras 150 oraciones, comenzando por la bendición de Isaac a Jacob (Gn 27,27-29) y terminando con el pedido del Espíritu y la Esposa: “Ven” (Ap 22,17). 2

Pero la palabra salterio, originalmente (en griego psaltérion ), significaba un instrumento de cuerdas, tipo arpa, utilizado para acompañar los cánticos, y sólo más tarde, a partir de la versión de los Setenta, pasó a designar la colección de los cantos de Israel. Salmo (en griego psalmós) era la palabra utilizada para significar el sonido del instrumento llamado salterio, al ser tocado para acompañar el canto.

En el original hebreo, la palabra correspondiente a salmo es mizmôr , con el significado de tocar un instrumento, de cantar. 57 salmos llevan este título. Otras denominaciones son canto ( shîr ), poema ( maskîl ) y oración ( tepillah ). De hecho, el libro de los Salmos es llamado, por los judíos, oraciones ( tepillot ) o alabanzas ( tehillim ).

 

3. Oración en forma de poesía

Los salmos son oraciones y, como tales, deben ser entendidos. Pero son oraciones en forma de poesía y, como obras poéticas, también deben ser así interpretados. Siendo los salmos, expresión poética de experiencias religiosas, en ellos se funden dos horizontes: por un lado, la teología, la religión y la oración; por el otro, la poesía, la poética y la estilística. 3 Es de este segundo aspecto, que se ocupa el presente estudio.

Como obra poética, los salmos obedecen a las leyes de la literatura, de la estilística, en fin, de la poesía. Caben , en este sentido, algunas consideraciones.

 

3.1. Entender los salmos como poesía

Es en el ámbito de la poesía que se los debe rezar. Ahí la palabra sirve como símbolo, y se hace necesario ir más allá de la letra, para ir al sentido expresado por las palabras. No se trata de un raciocinio científico o filosófico, sino de situarse con la fantasía, la imaginación y la emoción. Así se entenderán afirmaciones como: Dios es roca, escudo, fortaleza, guerrero y tiene la espada en la mano. Del mismo modo, es posible decir que se está en medio de leones, fieras de Basán, novillos y búfalos. Se puede hasta exclamar que los ríos batan palmas, que las colinas salten como corderillos. Siendo poesía hebraica, los salmos reflejan expresiones y costumbres típicamente orientales, no siempre comprensibles para nuestra cultura. Pero, en general, la poesía usa imágenes universales, figuras fácilmente comprensibles para cualquier ser humano.

 

3.2. Considerar el estilo hebraico, bien concreto

Esto puede ser constatado en cada salmo. Se puede ver, a modo de ejemplo, alguien con agua hasta el cuello, hundido en el barro, con la garganta quemada por la hiel y el vinagre, como expresión de angustia (Sl 69) o la imagen del rey con vestido solemne, sentado en el trono, rodeado por el estruendo de las aguas, para significar la soberanía de Yahveh (Sl 93). Ahora bien, el lenguaje de la poesía es inagotable. Está ligada a la experiencia original de alguien que la compone, pero la supera. Significa que el texto va más allá, de aquello que su autor quiso expresar. En otra persona que lo lea, el salmo puede despertar sentimientos diferentes y más amplios de lo que las palabras en sí, quieren decir. Por esto, se afirma que la palabra es mucho más amplia que el texto.

 

3.3. Comprender los aspectos de la cultura oriental

Las imágenes poéticas contenidas en los salmos, provienen de la cultura judaica o de los pueblos vecinos. Se trata de cultura típica, tan diferente a la nuestra, que la denominamos oriental, en contraste con la occidental. En este aspecto hay expresiones raras, vocablos incomprensibles, extrañas situaciones. Basta comprobar ideas como, por ejemplo, la constatación de que la muerte lleva a las personas como un rebaño, hacia el Sheol (Sl 49,15); o la petición a Dios para que purifique con un hisopo y vuelva al pecador más blanco que la nieve (Sl 51,9). Hasta incluso imágenes corrientes, no pueden ser captadas en su plenitud, porque no forma parte de nuestro bagaje cultural. Es el caso del pastor llevando las ovejas a la fuente (Sl 23,1-2), tan común en Israel y casi inexistente en Brasil y en otros países. O el aceite de la unción sacerdotal, derramado sobre la cabeza, descendiendo por la barba y empapando los vestidos (Sl 133,2), maravilloso para la cultura judaica y, sin embargo, repugnante para otras.

 

3.4. Sentir el ritmo de la poesía hebraica

En hebreo, así como en otras lenguas, la poesía tiene su ritmo propio, con acentos variados, de tres en tres sílabas, de tres más dos sílabas, y tantos otros modos. Los salmos, por lo general, eran cantados, y apenas recitados. Desgraciadamente, las traducciones no pueden devolver este valor estilístico, exactamente como el original. Sin embargo, hay traducciones que facilitan el recitado, manteniendo su ritmo cadenciado.

 

3.5. Percibir las leyes de la poesía hebraica

En la poesía hebraica no se riman las palabras, pero sí el pensamiento, lo que toma, por señal, una rima mucho más fuerte. A esto, se le llama paralelismo, porque una idea se coloca después de la otra, de forma paralela. Quiero decir que una frase expone una idea, y la frase siguiente repite la misma idea, pero con palabras diferentes. Si alguien que lee, no entendió bien la primera, la segunda le traerá nuevos esclarecimientos. Eso es lo propio para rezar, ya que la persona es conducida con más lentitud y puede profundizar las ideas, en un proceso de interiorización. Vea más adelante los ejemplos del paralelismo hebraico.

 

•  Comparar para decir más

Para efecto de comunicación, la literatura se sirve mucho de la comparación, especialmente el lenguaje poético. La comparación usa un elemento conocido y le atribuye un sentido diferente, para expresar otra idea. El resultado es el lenguaje metafórico que, a través de imágenes, posee más fuerza de expresión y clarifica mejor el sentido que se quiere trasmitir. 4

Existe la comparación para igualar o equiparar, donde una frase, menos conocida, se esclarece a partir de la más conocida. “¡Como la cierva anhela por aguas corrientes, así mi alma está anhelando por ti, mi Dios!” (Sl 42,2). Otro tipo es la comparación para diferenciar o evaluar, en que se establece una tabla de valores para un juicio, entre dos frases: “Vale más lo poco del justo que las grandes riquezas de los impíos” (Sl 37,16).

Las metáforas que predominan, en los salmos, son extraídas de la naturaleza, puesto que los judíos eran, predominantemente, agricultores y pastores. Por eso, para expresar la grandeza de Dios, afirman que los cielos cantan y el firmamento proclama su gloria (Sl 19,1), y que la tormenta transmite su voz (Sl 29,5-9). El amor de Dios es simbolizado por el firmamento (Sl 36,6;103,11), su eternidad y su justicia, por las montañas (Sl 36,7;; 90,2), su bondad mediante el rocío (Os 14,6), su protección por las alas del pájaro (Sl 17,8; 57,1; 91,4) etc.

 

5. Paralelismo para profundizar el pensamiento

El paralelismo se constituye, básicamente, en la repetición de un pensamiento con palabras diferentes, a fin de reforzar la idea expresada. Es el recurso literario más frecuente en los salmos. Hay diversos tipos de paralelismo, como podemos ejemplificar con el Sl 1 y con muchos otros. 5

•  Paralelismo sinónimo

Una frase repite el sentido de la otra, con diferentes palabras:

“Por esto los impíos no quedarán en pie, en el juicio,

ni los pecadores en el consejo de los justos” (Sl 1,5)

 

“Pues el Señor no rechaza a su pueblo,

jamás abandona su heredad” (Sl 94,14).

 

Otros ejemplos de paralelismo sinónimo pueden ser encontrados en: Sl 6,2; 19,2; 26,2-5; 38,2; 76,3; 85,3-4; 114,1-2.

 

•  Paralelismo antitético

Una frase afirma lo contrario de la otra:

“Da su fruto en el tiempo debido

y sus hojas nunca marchitan” (Sl 1,3)

“Los ricos pasan necesidad y hambre,

pero ningún bien falta a los que buscan al Señor” (Sl 34,11)

 

Otros ejemplos de paralelismo antitético: Sl 20,9; 55,1; 119,163.

 

•  Paralelismo sintético

Una frase resume o completa el sentido de la otra:

“Su gozo está en la ley del Señor,

y medita su ley, día y noche” (Sl 1,2)

 

“¡Levántate, oh juez de la tierra,

devuelve su merecido a los soberbios!” (Sl 94,2)

 

Otros ejemplos de paralelismo sintético: Sl 9,8; 19,8-9; 27,1; 77,18-19; 126,1.3.

Además de las tres formas comunes de paralelismo citadas, hay otras tantas, que varían, en términos de nombres y de conceptos.

 

•  Paralelismo climático

Una frase retoma la primera y le amplía el sentido, aumentando algo:

 

“Tributen al Señor, oh hijos de Dios,

tributen al Señor gloria y poder” (Sl 29,1)

 

5.5. Paralelismo emblemático o parabólico

Viene introducido por una metáfora, formando una especie de parábola:

“Así como el Oriente está distante del Occidente,

así Él aparta de nosotros nuestras transgresiones” (Sl 103,12)

 

•  Paralelismo quiástico

Una frase repite el pensamiento de la otra, de manera contraria:

“Sí, el Señor conoce el camino de los justos,

pero el camino de los impíos acaba mal” (Sl 1,6)

El paralelismo, aunque sea una característica dominante en la poesía hebraica, no es una norma férrea. Una vez, no se encontrará paralelismo en la poesía, otra vez, con mayor libertad, el salmo combina diferentes formas de paralelismo. Hay veces que se da el paralelismo entre partes del mismo salmo, por ejemplo, el Sl 34,16 y 34,17, cada versículo forman un paralelismo sintético, y ambos, comparados entre sí, forman un paralelismo antitético. Otras veces, suceden salmos enteros paralelos entre sí, como los Sl 3 y 4, que están en paralelismo sinónimo, o como los salmos 22 y 23, en paralelismo antitético, o como el Sl 50 y 51, que constituyen un ejemplo de paralelismo sintético. Ejemplos de los diversos tipos de paralelismo, podrían ser encontrados en la Biblia entera.

 

•  Géneros literarios

Se debe al exegeta luterano alemán Hermann Gunkel (1862-1932) la mayor contribución en este ámbito. Sus investigaciones tuvieron influencia indeleble sobre la interpretación de las narraciones del Génesis y de la poesía lírica de Israel, además de marcar profundamente la exégesis científica del siglo XX.

El propio Gunkel clasificó los salmos bíblicos, de forma pura, es decir, aquellos en que domina un género literario. Los cinco géneros fundamentales, son para él: himnos, lamentaciones colectivas, salmos reales, lamentaciones individuales y acciones de gracias individuales. Los salmos de forma mixta, o sea, aquellos que poseen dos o más géneros entremezclados, constituyen cuatro géneros menores que son: cantos de peregrinación, acciones de gracias colectivas, poesía sapiencial y sagas. 6

Se denomina género literario a un conjunto de piezas literarias, con características tipológicas comunes. La clasificación de los géneros literarios se basa en tres criterios: 1) forma, es decir, el modo de escribir, de acuerdo con el tipo de los recursos utilizados, sea en vocabulario, sea en expresiones, metáforas, imágenes, estilo, organización, etc., que resulta en una estructura del texto; 2) contexto vital, esto es, la situación concreta, social e histórica, reflexionada en el texto, conocida como contexto vital o por la expresión alemana Sitz im Leben ; 3) el contenido, es decir, pensamientos y sentimientos, conforme al tema, o argumento desenvuelto, formando una unidad de sentido; en el caso de los salmos, será analizado el contenido teológico de cada género.

La combinación de estos tres elementos, constituye un género literario, porque transluce la manera de escribir de una persona. Naturalmente, quien habla o escribe, lo hace de acuerdo con un estilo personal, que puede ser espontáneo, pero también puede ser intencionalmente construido. El análisis de los géneros o formas literarias, intenta identificar el estilo que está por detrás de los textos.

A partir de Gunkel, y con retoques de estudios posteriores, se llega a los 14 géneros literarios de los salmos, que pueden ser agrupados en cinco clases, como sigue a continuación. 7

•  HIMNOS

Los himnos constituyen un género universalmente conocido, como cánticos de alabanza o de glorificación. Pueden ser llamados también como de loa o de encomio. Se dirigen a la divinidad, no a la persona o para el grupo. En el caso de Israel, se alaba a Dios por su actuación en la historia o en la vida del pueblo. Se alaba también a Dios como rey o como la ciudad santa, como habitación divina. Entre los himnos, se distinguen tres géneros literarios, semejantes en la estructura y en el estilo, pero diferentes en el núcleo o motivo de alabanza.

 

I. Himnos de alabanza

Sl 8; 19,1-7; 29; 33; 100; 103; 104; (105); 111; 113; 114; 117; 135; 136; 145; 146; 147; 148; 149; 150. El Sl 19,8-14 es sapiencial; y el 105 narra la historia en forma de himno.

Los salmos clasificados como himnos de alabanza, poseen una estructura media, con introducción, núcleo y conclusión.

Estos salmos suponen, como contexto vital, una concentración del pueblo en un lugar público, generalmente, el Templo, sobre todo en momentos festivos.

Como contenido teológico, los himnos unen la fe y la esperanza de Israel, como reconocimiento de la presencia de Dios en la vida y en la historia.

Se alaba a Dios, porque él es Dios y se hace presente en la historia y en la vida, de las personas y de la comunidad. Los motivos de alabanza pueden ser de lo más diverso, como por ejemplo, la belleza de una noche estrellada (Sl 8); o de un día caluroso (Sl 19); el universo organizado en su armonía cósmica (Sl 104); o violento en la fuerza de una tempestad (Sl 29); la liberación de Israel, de Egipto (Sl 114); o la conquista de la tierra prometida (Sl 136). A quien se alaba, en cualquiera de estos salmos, es al propio Dios, cuya presencia es representada por elementos de la naturaleza o de la historia del pueblo. En todo se puede percibir la acción de la providencia divina (Sl 33), “porque su amor es eterno” (Sl 136). 8

II. Salmos de la realeza del Señor

Sl 47; 93; 96; 97; 98; 99.

Teniendo, básicamente, la misma estructura de los himnos de alabanza, los salmos de la realeza del Señor, se distinguen de aquellos por incluir la aclamación “¡El Señor es Rey!”

De entre las diversas hipótesis para el contexto vital de estos salmos, se destaca su vinculación a la realeza política de los imperios vecinos e incluso de los nacionales, sin descartar una crítica a los poderes absolutistas de los dominadores.

En perspectiva teológica, tenemos ahí la crítica a los poderes políticos vigentes, y la propuesta alternativa de un único Dios soberano, donde los pueblos vivan el derecho y la justicia.

Referencias a la soberanía divina, aparecen en otros contextos bíblicos, sea en el salterio, sea más allá del mismo. La afirmación básica, en todos ellos, es que el Señor es rey. Esos salmos tienen, en general, un carácter escatológico, quiero decir, pueden referirse a Dios como rey eterno y universal, a cuyo reinado, todo el universo se unirá (Sl 47; 97-99).

Entre las cualidades del rey Yahweh, se destaca su poder de juicio (Sl 96; 98).

 

III. Cánticos de Sión

Sl 46; 48; 76; 84; 87; 122; (132). El SL 32 es también un salmo Real.
Estos cánticos, igualmente, siguen la estructura básica de los demás himnos, con la diferencia que no poseen introducción y que en el motivo central, el objeto de alabanza es Sión-Jerusalén.

El contexto vital era, probablemente, las conmemoraciones de la ciudad, tales como la fiesta de las tiendas, la conquista de la ciudad o la construcción del Templo. Los Sl 46; 48 y, tal vez, el 76, evocan la liberación de Sión, de las manos de Senaquerib, en 701. 9

En relación al contenido, tenemos aquí una teología de la ciudad, proyectando la capital como lugar ideal para la convivencia humana, porque era habitado por la divinidad.

Jerusalén o Sión, permanece como el símbolo de la ciudad ideal, y con este imaginario, es proyectada como la propia morada celeste. Siendo la capital espiritual de toda la humanidad (Sl 87), tiene, como lugar privilegiado el Templo, morada de Yahweh hacia dónde peregrinan los pueblos (Sl 84; 122).

B. SALMOS INDIVIDUALES

Las categorías de los salmos individuales, por lo general, reflejan la oración de una persona, individualmente, aunque el “yo” pueda ser la personificación de un grupo. No es raro, en las oraciones, una persona reza, en nombre propio, representando una comunidad entera.

I. Súplica individual

Sl 5; 6; 7; (10); 13; 17; 22; 25; 26; 28; 31; 35; 36; 38; 39; 42; 43; 51; 54; 55; 56; 57; 59; 63;64; 69; 70; 71; 86; 88; 102; 109; 120; 130; 140; 141; 142;143. El Sl 10 es también un salmo de acción de gracias.

La estructura de la súplica individual, no siempre es coherente, por la difícil situación de quien ora. Con todo, la estructura media comprende introducción, núcleo y conclusión.

El contexto vital es, generalmente, una situación de extrema necesidad humana, como enfermedad, miseria, persecución, injusticia, calumnia, etc. La súplica individual no tiene origen litúrgico, sino algún problema de la vida individual. Muchas veces menciona peligro de muerte inminente (Sl 22 y 86), en otras, la situación es de enfermedad (Sl 38 y 39) y, en fin, en otras, el salmista protesta contra sus enemigos y proclama su inocencia (SL 7 y 17). 10

Teológicamente, estos salmos revelan a un Dios que ve, oye y escucha las llamadas de quien le invoca y, desde el punto de vista humano, funcionan como protesta de quien denuncia situaciones de injusticia y opresión.

II. Acción de gracias individual

Sl 9; 10; 30; 32; 34; 40; 41; 92; 107; 116; 138.

Semejante al himno de alabanza, la acción de gracias tiende más hacia la obligación de agradecer a Dios.

La estructura es igual a la del himno de alabanza, con introducción, núcleo y conclusión.

El contexto vital es el Templo, en el contexto cultual y sacrificial, cuando acompaña el sacrificio de acción de gracias, ofrecido como cumplimiento de un voto prometido por el beneficio recibido.


III. Confianza individual

Sl 3; 4; 11; 16; 23; 27; 62; 121; 131.

La estructura de este género no es linear, pues mezcla la súplica y la acción de gracias, además de la confesión de fe y confianza. Trae un elemento central, que es la afirmación de confianza absoluta y total en el Señor.

El contexto vital es la experiencia comunitaria de superación de situaciones deficientes, a la luz de la fe común.

Teológicamente, son los salmos más bellos, porque denotan una experiencia de fe depurada, como manifestación de la confianza total en Dios.


C. SALMOS COLECTIVOS 

Se asemejan a la clase anterior, de los salmos individuales, con la diferencia que reflejan la situación de un grupo, siendo rezados, por lo tanto, por “nosotros”. Hay autores que no separan en dos clasificaciones, los salmos individuales y colectivos, más bien los consideran dentro de la clasificación de súplicas individuales y colectivas y acciones de gracias individuales y colectivas. 11

I. Súplica colectiva

Sl 12; 44; 58; 60; 74; 77; 79;80; 82; 83; 85; 90; 94; (106); 108; 123; 126; 137. El Sl 106 narra la historia en forma de súplica.

Los salmos de súplica colectiva, siguen una estructura paralela a la de los salmos individuales, con pequeñas diferencias de añadiduras.

El contexto vital de este género literario es la reunión pública de penitencia. En el pre-exilio, esta se caracterizaba como una celebración penitencial con ayuno público, frente a las calamidades nacionales. En el post-exilio, el contexto parece ser de confesión pública de pecados nacionales, en búsqueda de perdón.

Desde el punto de vista teológico, esos salmos evocan situaciones dramáticas del pueblo, tales como corrupción, opresión, explotación, destrucción, pérdida de la tierra, dispersión, exilio, miseria, etc. La súplica colectiva manifiesta, en este caso, el reconocimiento del fracaso, la memoria de las advertencias proféticas y la retomada de la historia a la luz de la palabra de Dios.

•  Acción de gracias colectiva

Sl 65; 66; 67; 68; 118; 124.

En forma y contenido, se asemejan estos salmos a los salmos de acción de gracias individual y a los himnos de alabanza, destacándose de éstos por la descripción de la liberación de un peligro o de concesión de un beneficio, de parte de Dios.

El contexto vital es generalmente, una fiesta de acción de gracias, con ocasión de una liberación especial, o una fiesta normal, como la de las Tiendas (118) o de las Cosechas (65;66;67).

La teología también se asemeja a la de los salmos de acción de gracias individual, más allá de manifestar la concretez de la gracia divina, manifestada por los dones de la naturaleza.


•  Confianza colectiva

Sl 115; 125; 129.

Los tres salmos de confianza colectiva, se asemejan, estructuralmente, a los de confianza individual.

Su contexto puede ser buscado en el período post-exílico, en el ámbito de las peregrinaciones hacia Jerusalén.

Al igual que los salmos de confianza individual, traen la teología de la resistencia, frente a las dificultades comunitarias.


D. SALMOS REALES 

Sl 2; 18; 20; 21; 45; 72; 89; 101; 110; 132; 144.

Son salmos de género indefinido, a no ser por la referencia común al rey. Reflexionan, probablemente, el contexto de la monarquía, compuestos por escribas de la corte, para celebrar las glorias de los reyes.

Como estos salmos retratan situaciones diferentes en la vida del rey, también su estructura y estilo varían, de acuerdo con la circunstancia, sea consagración, entronización y coronación, aniversario del acceso al trono, matrimonio real, salida para la guerra, celebración de victorias militares, intercesión en las derrotas. 12

Desde el punto de vista teológico, estos salmos están penetrados por la idea de la función del rey como portavoz de Dios, para establecer el derecho y la justicia, principalmente en la defensa de las categorías más débiles, extranjeros, huérfanos y viudas.


E. SALMOS DIDÁCTICOS

Más que propiamente, oraciones, los salmos didácticos son instrucciones, con el objetivo de orientar las personas. Con métodos y géneros diversificados, lo que unifica esta categoría, es la intención pedagógica.

•  Liturgias

Sl 15; 24; 134.

Son salmos que acompañan ceremonias litúrgicas diversas, de difícil identificación, por eso mismo, constituyen un género literario variado.

Los tres salmos aparecen como fragmentos de “liturgias de la puerta”, es decir, ceremonias a la entrada del Templo. Esto caracteriza su estructura y contexto vital. Se encuentra ahí una especie de confesión preparatoria, para hospedarse en las tiendas, delante del Templo, para las festividades (Sl 15); la llegada de una procesión, con la apertura de las puertas de la ciudad o del Templo (Sl 24); y una ceremonia de despedida de peregrinos, o el cambio de turno de los servidores del Templo (Sl 134).

En la óptica de la teología, estos salmos traducen la coherencia que debiera existir entre la vivencia y la celebración, destacando cualidades como integridad, justicia, inocencia, rectitud, monoteísmo, honestidad.

•  Exhortaciones proféticas

Sl 14; 50; 52; 53; 75; 81; 95.

Estos salmos no poseen una estructura común, por no formar un grupo homogéneo, pero se identifican por el estilo y los temas, semejantes a los de los profetas. Sus características más frecuentes son: oráculos y promesas amenazadoras; insistencia sobre la verdadera religión y las exigencias de la alianza; denuncia de la opresión; búsqueda de juicio.

Se originan en círculos proféticos, por esto su contexto vital, es una concentración pública del pueblo, probablemente alguna liturgia.

Teológicamente, se puede aplicar a estos salmos, lo que ya fue dicho sobre los salmos de súplica individual y colectiva. Lo específico en ellos, es que el profeta no ora por sí mismo, sino más bien por todo el pueblo.

•  Salmos históricos

Sl 78; 105; 106.

La estructura de estos salmos, sigue, en síntesis, las etapas de la historia de Israel, escogidas para la alabanza. Son himnos que celebran las maravillas de Dios.

El contexto vital es, probablemente, ritual, en fiestas de renovación de la alianza. Estas fiestas podrían ser celebradas de siete en siete años (Dt 31,9-13) o bien, anualmente, como lo testimonian los textos de Qumran.

La teología presenta concepciones diferentes, de acuerdo con cada salmo. El Sl 105 transmite una visión optimista, anunciando la acción de Dios en favor de su pueblo. El Sl 106 es pesimista, en la perspectiva de la infidelidad humana, confiesa los pecados del pueblo. Ya el Sl 78 mezcla optimismo y pesimismo, en la dialéctica entre la misericordia de Dios y la flaqueza humana. En la base de estos salmos, están los credos históricos de Israel (Dt 6,20-25; 26,1-11), es decir, la profesión de fe en el Dios que obra dentro de los acontecimientos de la historia.

•  Sapienciales

Sl 1; (19,8-14); 37; 49; 73; 91; 112; 119; 127; 128; 133; 139.

Sin una estructura común, lo que reúne estos salmos en un género unitario, es su semejanza con los libros sapienciales. Con temas intelectuales y con una finalidad didáctica, algunos de ellos conservan enteramente, el estilo proverbial, como el Sl 127 y 133, otros sólo en parte, como el Sl 112 y 128.

El contexto vital, igualmente, no es fácilmente identificable, pero se trata, probablemente, de contexto público, en donde se orienta al pueblo sobre los grandes problemas de la vida. Son salmos post-exílicos, compuestos por maestros de la sabiduría o por personas influenciadas por escuelas sapienciales.

Cada uno de estos salmos posee características teológicas propias, que podrían ser desarrolladas con amplitud. Tres salmos, meditan sobre la Ley, o instrucción de Dios para el correcto vivir (Sl 1; 19,8-14; 119). Otros tres, tematizan la injusticia social (Sl 37; 49; 73). Otro salmo mezcla súplica y confianza (139).

•  Para concluir

El intento de clasificar la colección de los salmos, tiene como objetivo, ayudar a comprenderlos mejor, en su conjunto y en la particularidad de cada uno. Con todo, es imposible establecer, con precisión, las diversas categorías literarias de los salmos. Y eso, porque los salmos nacen de la vida, y, por consiguiente, están organizados de acuerdo con la espontaneidad de la propia vida. A fin de cuentas, ¿quién consigue clasificar los acontecimientos vividos en el día a día ?

Los salmos son la forma que Israel encontró para expresar su fe. Permanecen como fuente inagotable para judíos, cristianos, y cualesquiera otras religiones. Los poemas bíblicos son, en verdad, comunes a los otros pueblos y culturas. Personas y naciones diferentes, también compusieron sus salmos, para alimentar su caminata histórica. Los salmos, en fin, alimentan vidas, iluminan nacimientos, cubren las muertes, porque expresan la manera de transformar la vida en plegaria.

Bibliografía utilizada

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BALLARINI, Teodorico. Poética hebraica. En :BALLARINI, Teodorico (diretor). Introdução à Bíblia III/2 – Os livros poéticos . Petrópolis, Vozes, 1985. p.15-26.

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GIRARD, Marc. Como ler o livro dos salmos . São Paulo, Paulus, 1992.

GUNKEL, Hermann. Introducción a los salmos. Valencia, Edicep, 1983.

MANATÍ, Marina. Para rezar com os Salmos. São Paulo, Paulinas, 1981.

MESTERS, Carlos. Palavra de Deus na história dos homens. Volume I, Petrópolis, Vozes, 1971.

MESTERS, Carlos. O rio dos salmos, das nascentes ao mar. São Leopoldo, CEBI, 1988.

ROBERT, A. y FEUILLET, A. Introdução à Bíblia.II.São Paulo, Herder, 1967.

STORNIOLO, Ivo. Salmos e Cánticos – A oração do povo de Deus. São Paulo, Paulinas, 1984.

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1 Sobre estos aspectos, ver Carlos MESTERS. Palavra de Deus na história dos homens. Volume I, Petrópolis, Vozes,1971. p.97-107.

2 Ver Conferência dos Religiosos do Brasil Sabedoria e poesia do povo de Deus. São Paulo,CRB/Loyola, 1993, p. 140-145. (Coleção Tua Palavra é Vida, 4). Hay otro elenco de Cânticos Bíblicos , comentados por Ivo STORNIOLO. Salmos e Cánticos- A oração do povo de Deus. São Paulo, Paulinas, 1984. p.419-513.

También se da una literatura paralela a los salmos, dentro y fuera de la Biblia, Beltrán VILLEGAS. El libro de los Salmos. Santiago. Universidad Católica de Chile, 1990. p.39;51;57-58.

3 Se puede ver Luis ALONSO SCHÖKEL. Treinta salmos: poesía y oración. Madrid, Cristiandad, 1981. p.24-33.

4 Seguimos aquí, Carlos MESTERS. O rio dos salmos, das nascentes ao ma. São Leopoldo, CEBI, 1988. p.28-29.

5 Ver Carlos MESTERS. O rio dos salmos, das nascentes ao mar . São Leopoldo,CEBI, 1988. p. 26-33.

También Teodorico BALLARINI. Poética hebraica. En: BALLARINI, Teodorico (diretor). Introdução à Bíblia III/2 – Os livros poéticos Petrópolis, Vozes, 1985. p. 15-26.

6 Hermann GUNKEL. Introducción a los salmos . Valencia, Edicep, 1983.

7 Se presenta, aquí, una síntesis de Ivo STORNIOLO. Salmos e Cánticos – A oração do povo de Deus. São Paulo, Paulinas. 1984. p. 517-66. Se puede ver también Marina MANNATI. Para rezar os Salmos. São Paulo, Paulinas, 1981. También : A.AUVRAY. Os Salmos. En: A. ROBERT e A.FEUILLET. Introdução à Bíblia.II. São Paulo, Herder, 1967. p.133-146. Una clasificación simplificada, en cuatro familias, es decir salmos de liberación, salmos de instrucción, salmos de alabanza y salmos de celebración de la vida, se puede ver en Marc GIRARD. Como ler o livro dos salmos. São Paulo, Paulus, 1992. Una introducción literaria a los salmos, incluyendo la discusión y clasificación de los géneros, se encuentra en Beltrán VILLEGAS. El libro de los Salmos . Santiago, Universidad Católica de Chile, 1990. p.17-88.

8 Alabanza y súplica, podrían servir como esquema para clasificar, prácticamente, todos los salmos. Efectivamente, loor y súplica constituyen el modelo de toda oración. La idea está sintetizada en el título “Alabanza y súplica en los salmos” de Klaus WESTERMANN. Lob und Klage in den Psalmen . Göttingen, Vandenhoeck & Ruprecht, 1977. También subdivide los salmos en “súplicas” y “eucaristías” Beltrán VILLEGAS. El libro de los Salmos . Santiago, Universidad Católica de Chile,1990.p.38-55.

9 Ver las notas de la Biblia de Jerusalém a los tres salmos: Sl 46,6 , nota p ; SL 48, nota t y Sl 76, nota j.

10 “Súplica individual es un género muy frecuente en el salterio; tanto que conviene subdividirlo en tres grupos particulares: por persecución o peligro, por enfermedades, del inocente injustamente acusado”, de acuerdo con Luis ALONSO SCHÖKEL y Cecilia CARNITI, Salmos I (Salmos 1-72) , São Paulo, Paulus; 1996. p.87.

11 Es el caso de A. ROBERT y A. FEUILLET. Introdução à Biblia. II. São Paulo, Herder, 1967. p.138-142.

12 Sobre el contexto de los salmos “regios”, con lectura del Sl 110, se puede consultar marina MANNATÍ. Para rezar com os Salmos. São paulo, Paulinas, 1981. p.39-47.

 

 
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