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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas

 

Experiencia - Salud natural

Una experiencia de cuerpos curando cuerpos

Didier Hayraud

Resumen
Esta es una experiencia concreta de trabajo de salud natural llevado a cabo por miembros de comunidades cristianas en barrios populares de Caracas. Trabajo voluntario al servicio de la vida de parte de gente humilde que pone a valer su fe, sus talentos, sus energías, su amor, igual como lo hicieron antes ciertos profetas y el mismo Jesús, anunciando así, la presencia del Reino de Dios.

Abstract
This is a specific work experience of natural health, performed by christian comunities members in popular slums of Caracas. Voluntary work to serve the life of humble people that show their worth on faith, their talents, their energy, their love, like before was done by certain prophets and by Jesús himself, announcing in this way the presence of God’s Kingdom.

 En distintos barrios populares de Petare existen lo que se llama “comunidades cristianas”. Las reuniones se celebran en las casas, a veces en casas comunitarias, donde se comparte lo que se vive, problemas, alegrías, personales y comunitarias; la lectura compartida de textos bíblicos sirve de motivación, de análisis, de alimento de fe y la oración dinamiza los compromisos. La conciencia de luchar por el Reino de Dios es fuerte: en medio de los problemas, de la escasez, de los conflictos, de la violencia, la fe de que el Reino de Dios está aquí, “en medio de ustedes”, es fuerte. Las palabras de Jesús sirven de norte: “Yo vine para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Juan 10,10). Uno de los problemas fuertes que sufre la gente es la salud.

La experiencia que voy a describir a continuación está situada en un barrio popular (pobre) de la periferia de Caracas. Es una experiencia urbana, empezada hace quince años, y que ha venido teniendo más auge en estos tiempos en la llamada “República Bolivariana de Venezuela”. Gracias a los nuevos planes oficiales del programa “Barrio Adentro”, cada sector popular tiene la presencia de médicos, por el momento cubanos, viviendo ahí, al servicio totalmente gratuito de la vecindad, lo cual modifica un poco la modalidad de nuestro trabajo de promoción naturista de la salud.

Nuestras motivaciones

Fuimos motivados y motivadas a partir de la constatación de una permanente y sistemática mala salud de la gente del barrio, incluyendo a los miembros de grupos de comunidades cristianas, quienes acudían a los centros médicos con muchísimo esfuerzo, paciencia y movidos por la esperanza y la suerte de ser sanados.

Paralelo a esto, constatamos que la medicina, los tratamientos y los hospitales se hacían cada día menos accesible a la mayoría. Así, las personas interesadas en una salud alternativa empezamos a reunirnos y a buscar asesoría de promotores naturistas abiertos al manejo popular de esta especialidad. Conscientes, claro, de que el manejo alopático de la salud no facilita el total bienestar de la gente.

Hoy, con la experiencia de “Barrio Adentro”, la atención individual e inmediata es incomparable; sin embargo, no quiere decir que la mayoría mejore su salud ni que se sienta dueña de ella. En colaboración con los médicos, tratamos de dar nuestro aporte naturista “holístico”, educativo y participativo.

Cuerpos que curan cuerpos

En este momento se están dando cosas como éstas...

Ivonne sabe que al aplicarse una cataplasma de arcilla se le va a mejorar o quitar el dolor que tiene en el muslo y además conoce la cera de abeja que usa para sus masajes, la cual es muy eficaz y económica, y a veces confeccionada por miembros de la comunidad.

Chepa sabe cómo aplicar la presión en los puntos adecuados de la mano, gracias a la cual mejora el colon del marido, y quita las migrañas de la hermana, y atiende posibles dolencias de vecinos y amistades.

Gisela logra ayudar a Felicia que tiene achaques de epilepsia y muchos problemas personales, gracias al uso de la terapia floral y a su amistad.

Jorge ya sabe mucho. En su casa y en el ámbito familiar la alimentación se basa sobre cereales integrales. Saben cómo mejorar a sus padres ancianos con productos homeopáticos y el uso de plantas bien cuidadas en el terrenito de atrás.

Lourdes aplica en su entorno, y en particular con un hombre hemipléjico, todo lo que aprendió sobre masajes.

Como ellos, en muchos sectores, hay personas que han adquirido conocimientos nuevos y prácticas nuevas con espíritu de servicio: son orientadores y orientadoras.

Grupos comunitarios de salud

Estos centros se dedican a la llamada “medicina natural”. En ellos adquirimos criterios para entender cómo funciona la salud, cómo mejorarla y cómo tener confianza en nosotros mismos para ser promotores y promotoras de salud…

La experiencia matriz que aquí exponemos viene del Centro Comunitario de Salud Natural Cuatricentenario, en Petare, donde:

  1. acogemos a las personas que llegan para hacerles su diagnóstico de salud y ayudarles a formular un plan de curación o mejoramiento por medios naturales.
  1. brindamos terapias curativas, tales como masajes, reflexoterapia, drenajes linfáticos, quiropraxis.

 

  1. Vendemos sin fines de lucro productos homeopáticos, fitoterapeúticos… y alimentos integrales o naturales, arcilla…
  1. Practicamos terapia floral para ayudar en el manejo de las emociones.
  2. Organizamos jornadas de formación, en particular de alimentación sana, de ejercicios y de compartir comunitario.

 

Los y las promotoras de cada sector sirven de enlace con el Centro Comunitario. Son orientadores y orientadoras de los vecinos que piden consejos para la cura de la diarrea del niño, la quemadura, la tos, la acidez, los hongos de la piel, los problemas del abuelo que pierde las ideas… Poco a poco se va constituyendo la botica de primeros auxilios, con las hierbas digestivas o antisépticas, la arcilla, el carbón vegetal, la cera de abeja, la esencia floral de rescate, el aceite esencial de tomillo, las “gotas balsámicas”, etc.

Renovados

Poco a poco vemos que alrededor de estas personas se van modificando ciertos hábitos alimenticios (fibras, cereales integrales, mayor uso de vegetales y de frutas…). Una de las insistencias mayores es el mejoramiento de la alimentación con la disminución de harinas refinadas, de embutidos y enlatados, de grasas y frituras. Se presta más atención a las matas del entorno; se organizan talleres para aprender a aprovechar los menores espacios para sembrar; aprendemos a valorar una mata que crece por todas partes: el bledo (pira o amaranto) cuya riqueza alimenticia es un regalo de Dios para tanta gente que, a veces, no tiene dinero para comprar medicamentos. Aprendemos a no dejarnos llevar por la propaganda consumista y a valorar el uso de los elementos naturales: tierra, agua, aire, sol. Se va creando un ambiente de participación. Así descubrimos que no todo se debe hacer por plata, que la solidaridad nos ayuda a vivir con mayor calidad, que cada persona puede aportar su saber, sus dones, lo que tiene; de este modo, vamos creando comunicación, unión, alegría.

Tienen un papel importante las jornadas de talleres o cursos que se realizan mensualmente, donde se comparten experiencias, se estudian temas, se aprende a cocinar platos más sanos, se comparte la comida, se hacen ejercicios y se celebra.

“Prodigios y milagros”

Mención especial se debe prestar a algunos “prodigios y milagros”, como son los casos de curación de cáncer. El primer caso fue el de una señora que acudió a nosotros habiendo sido desahuciada por los médicos por estar en la etapa terminal de su cáncer de estómago; según ellos, pocas semanas le quedaba por vivir. Fue atendida de forma particular por Carmencita, que la escuchó, la animó, la invitó a tener fe, le dio los consejos alimenticios, le indicó cómo tomar infusiones y le preparó una terapia floral con Flores de Bach y del Mediterráneo… Van como tres años y dicha señora vive, sin dolor de estómago, sin cansancio y con mucha vitalidad. Como ella, varias personas más llegaron con el diagnóstico médico de cáncer y siguen viviendo. Son notables los casos de mejoría de piel en niños, gracias al cambio de alimentación; de sanación de soriasis; de desaparición de persistentes dolores de cabeza gracias al diálogo y al abandono de analgésicos. Bastantes mujeres evitaron operaciones quirúrgicas al lograr expulsar fibromas o eliminar quistes…

Con energía amorosa

Vale destacar algunos factores que explican estos logros. Uno es la actitud de acogida de la persona, el tomar el tiempo de escucharla, de facilitarle expresar lo que siente, de comunicar sus traumas pasados y actuales, de ayudarle a sacar a flote lo que tiene reprimido. Esta es una aplicación de la teoría del Doctor Hamer, según la cual el cáncer es fruto de un shock emocional altamente traumático que te toma a contrapie y que no comunicas. Es evidente que la persona atendida por alguno de nosotros consigue como sacar a flote mucho de lo que tiene reprimido por dentro y con el amor recibido se siente animada con una nueva energía que la hace revivir.

Hemos tocado el tema de la energía. Muchos creen todavía que la salud es cuestión del cuerpo, que es un asunto físico; por lo tanto el examen de salud depende del análisis de laboratorio que describe el estado físico de los órganos, las reacciones químicas de las células, la producción de hormonas de las glándulas, la calidad del influjo nervioso… Se llega a reconocer que las tensiones emocionales afectan el organismo… Pero no se toma en cuenta, de forma seria, que somos energía, que todo es energía y que, por eso, somos productos de reacciones energéticas del universo, en comunión con las estrellas, los astros, el papá sol y la madre tierra. Salud consiste en estar en armonía con el cosmos, con la naturaleza. Es volver a lo natural. Es reencontrarse con el amor universal divino que es fuente de esa energía creadora.

Por lo tanto, “amor” es la palabra clave. Salud es sentirse amado y amar. De ahí viene la energía vivificadora y curativa. En eso reencontramos la fe popular, la religión del pueblo… Nos encontramos con la nueva generación que ama y lucha por la vida, con los nuevos conocimientos y las nuevas herramientas científicas, con las motivaciones políticas basadas en la fe en que “Otro mundo es posible”.

En nuestro trabajo popular de salud, le prestamos una atención primordial a las emociones. “El tratamiento curativo tiene que ser dirigido fundamentalmente a equilibrar las emociones de la persona. De poco vale la mejoría o desaparición de la manifestación orgánica si subyace el verdadero origen de la enfermedad.” Por eso es primordial el diálogo para ayudar a la persona en dificultad de salud a descubrir sus desequilibrios emocionales, tales como angustias, miedos, desánimos, rabias, rencores… y sus causas. La escucha, los consejos para ayudar a la persona a situarse mejor en la vida frente a la pareja, a los hijos, al trabajo, a la comunidad, a su relación con Dios… son lo fundamental.

Con flores

Nos ayuda también la terapia floral. Las flores son la parte más sublime de las plantas. Se llenan tanto de la energía de la tierra como de la energía del sol. Se cubren de belleza. Son el futuro de las semillas. El agua recoge esta energía vibracional y la comunica a nuestro ser al tomarla, aun en cantidades muy pequeñas, permitiendo equilibrar las alteraciones energéticas de los seres vivos, teniendo cada flor niveles específicos de acción. Es una terapia suave, que no daña, fácil de usar con un mínimo de conocimiento y con un poco de intuición. Al equilibrar las emociones, se mejoran el psiquismo, los sistemas nervioso, endocrino, inmunológico…

Ese equilibrio parece sugerir que todo es correspondencia en el universo. Minerales, flora, animales hablan, expresan su mensaje: percibirlo nos ayuda a conocernos, a vivir. Somos parte de ese todo. Hay que saber poner el trabajo de la naturaleza al servicio de la humanidad.


Una iluminación bíblica

Así, los miembros de los grupos de salud recorren de nuevo el camino profético de un Elías, que entra en casa de la viuda, siente su angustia y sus necesidades, permite su aporte, multiplica su energía, abraza el cuerpo del hijo y le da vida. En tiempo de sequía y de hambre (1Reyes 17,7-24), la presencia de Eliseo suscita la fertilidad de la sunamita y luego le va a devolver la vida a su hijo tan difícilmente concebido, y después perdido por el dolor de cabeza que expresa quizás un conflicto existencial o familiar: “se acostó sobre el niño, colocando su boca, sus ojos y sus manos contra los del niño y estrechando su cuerpo contra el suyo. El cuerpo del niño volvió a entrar en calor” (2Reyes 4, 8-37).

El mismo Eliseo favoreció la sanación de la piel de un funcionario extranjero por medio del agua, gracias a la fe del siervo que hizo caso a la palabra del profeta… pero no a su acción desinteresada (2Reyes 5,1-27). En este texto podemos ver dos grupos en confrontación, el grupo de los reyes de Siria e Israel con su corte y ejército y el grupo de siervos o esclavos.

Naamán era el jefe del ejército de Siria, y juntamente con los reyes, movía plata y poder: “treinta mil monedas de plata, seis mil monedas de oro y diez mudas de ropa”; tiene sus “carros y caballos”. Para los poderosos vale su propio mundo. Por eso, Naamán acudió directamente al rey de Israel, con la carta de recomendación del rey sirio. El rey de Israel se ofendió, porque pensó en una estrategia de guerra del rey vecino.

De otra parte, está el mundo de los siervos (servidores o esclavos); están ahí, cerca, oyen, sugieren, proponen ideas; con el poder de su presencia y con sus sugerencias mueven cosas. De entre los siervos se destacan dos: una joven mujer, “una muchachita” que había sido “hecha cautiva” y que estaba “al servicio de la mujer” de Naamán. Ella está al origen de todo porque sugiere que el funcionario recurra al profeta de su tierra para que se cure. El otro siervo tiene nombre: Guehazi. Éste también está muy presente y vivo, con una viveza mal intencionada o quizás con la buena intención de solucionar problemas de escasez, pero sin entender el desinterés de su amo.

Entre reyes y siervos está el profeta y Dios. ¿En nombre de quién actúa el profeta? ¿Qué Dios es ese que “da la vida y la quita”? El texto es muy simbólico pues habla de importantes elementos naturales: el agua del río Jordán, donde Naamán se va a bañar siete veces; la tierra que Naamán va a llevar a Siria para hacer un altar al Dios de Israel. Es de notar que agua y tierra son dos elementos naturales, instrumentos de salud. Al mismo tiempo, notamos la importancia de la sencillez, la sencillez del medio propuesto por el profeta, la sencillez del río Jordán, el desinterés de Eliseo que no quiere recibir ningún regalo.

Igual que la “muchachita”, la gente sencilla de hoy, muy especialmente las mujeres, es muy sensible a las enfermedades de los demás y ayuda a buscar solución. En nuestras actividades de salud, acudimos a lo sencillo: el agua (hidroterapia), a la tierra (geoterapia). Creemos en la energía de la naturaleza, la del agua, la de la tierra. Claro está que la energía positiva del agua está facilitada por la presencia del profeta, como los elementos utilizados para las curaciones están capacitados positivamente por la energía amorosa de la promotora humilde de salud de nuestras comunidades. Y se hace de forma desinteresada, como Eliseo. ¿Por qué a Guehazi le cayó la lepra? Influyó la palabra profética, pero no podemos excluir la influencia emocional; sabemos que las enfermedades vienen de conflictos. No sabemos qué clase de conflictos habrá tenido Naamán; pero en el caso de Guehazi, parece haber varios conflictos: actuar a escondidas de su maestro, engañar, alimentar sentimientos de culpa… o sentirse rechazado por Eliseo, posiblemente muy importante para él.

En otro pasaje (2Reyes 2,19-22), Eliseo purifica el agua por medio de la sal. Hoy lo hacemos con cal o arcilla. Otro profeta cura la mano tiesa del rey por medio de la oración (1Reyes 13,1-6), que hoy sigue teniendo mucha importancia. En el compartir, el escuchar, el sentir las angustias, el comunicar fe y amor, en el tocar, masajear, en el usar los elementos naturales como el agua, el barro, la sal… se va dando, actualmente, vida a los niños, a las viudas, a las personas que gritan su dolor.

Seguimos anunciando la buena noticia de la vida, como Jesús. La enfermedad de piel (Marcos 1,40-42), la parálisis (Mc 2,1-12) son probablemente la consecuencia de conflictos profundos, de separación, exclusión, de normas paralizantes, de humillación en su autoestima. Jesús toca la piel, y toca el corazón, levanta del peso de la ley y devuelve a la participación comunitaria, a la casa.

Jesús se deja tocar por la mujer con su vientre ensangrentado, escucha la angustia del papá, devuelve a la vida a la adolescente en pleno desarrollo, quizás tiesa por miedo a la sangre impura o, quien sabe, a la autoridad paterna, y la echó a andar (Mc 5,21-43). En este texto se dan tres milagros: la curación de la hemorragia, la resurrección de la hija de Jairo y la integración de la mujer a la sociedad. Gracias a la fe: “tu fe te ha salvado”.

Jesús abraza con sus manos la cara del sordomudo y, hasta le echa saliva en la lengua, dirige la mirada del espíritu al cielo, destapa y suelta. (Mc 7,31-37). Bartimeo es la expresión del excluido, del que no cuenta, del que la sociedad no habla. Pero Jesús se para a escucharlo, le devuelve la potencialidad curativa de su fe y le permite integrarse en el camino (Mc 10,46-52). Por encima de todo, Jesús se levanta de la muerte. Entre todos nos levantamos de muchas muertes, o, mejor dicho, Dios nos da la energía de levantarnos.

Con sueños

Si la Biblia empieza con el sueño del jardín del Edén, esta misma cierra con la utopía movilizadora del agua cristalina que brota del río limpio donde crece “el árbol de la vida, que da fruto cada mes, es decir, doce veces al año; y las hojas del árbol sirven para sanar a las naciones. Ya no habrá allí nada bajo maldición… Dios el Señor dará su luz…” (Ap 22,1-4).

Didier Hayraud
El Puente Cuatricentenario Petare
Apartado 76.088
Caracas 1070 A

Clelia Olazo, Emociones y enfermedad.

Según la traducción de la Biblia de Estudio SBU.

 
El Consejo Latinoamericano de Iglesias es una organización de iglesias y movimientos cristianos fundada en Huampaní, Lima, en noviembre de 1982, creada para promover la unidad entre los cristianos y cristianas del continente. Son miembros del CLAI más de ciento cincuenta iglesias bautistas, congregacionales, episcopales, evangélicas unidas, luteranas, moravas, menonitas, metodistas, nazarenas, ortodoxas, pentecostales, presbiterianas, reformadas y valdenses, así como organismos cristianos especializados en áreas de pastoral juvenil, educación teológica, educación cristiana de veintiún países de América Latina y el Caribe.