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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas |
“Como la lluvia que riega la tierra...” (Isaías 55,10) - Exégesis bíblica latinoamericanaCarlos Mario Vásquez Gutiérrez
El primer número de la RIBLA traía, además de ocho artículos, una presentación realizada por Milton Schwantes y el editorial redactado por Pablo Richard. La presentación destacaba cinco rasgos fundamentales de RIBLA: es una publicación ecuménica, escrita en español y portugués, una revista situada dentro de las experiencias de fe y lucha de comunidades e Iglesias, que intenta relacionar las experiencias bíblicas locales, regionales y nacionales, y donde cada número de la revista corresponde a una propuesta regional. Ya el editorial de Pablo Richard indicaba la particularidad del número: hermenéutica bíblica, es decir, “la interpretación del texto de la Biblia en su contexto histórico y al servicio de la Palabra de Dios, hoy viva y eficaz, en nuestras Comunidades Eclesiales de Base”. Pablo destacaba que fue en el campo de la hermenéutica que aconteció el hecho más original, más nuevo y liberador en las últimas décadas, en el trabajo bíblico en América Latina: “interpretar la Biblia de manera más liberadora, a partir del pueblo, con el pueblo y para el pueblo, permaneciendo fieles al mismo tiempo a los métodos históricos y exegéticos de la ciencia bíblica”. Después de 18 años de caminada y llegando al número 50 de RIBLA, al dar una mirada retrospectiva, percibimos que, sin duda, han sido grandes los avances conseguidos en el campo hermenéutico. Y en el campo exegético: ¿RIBLA ha “permanecido fiel a los métodos histórico-críticos” o ha formulado una propuesta de exégesis latinoamericana? En caso afirmativo, ¿cuáles serían las principales características de esta exégesis? Fueron estos interrogantes los que orientaron nuestras búsquedas en el pasado Curso Intensivo de Biblia, realizado en Medellín (Colombia), durante el segundo semestre del 2004. Con una metodología de taller, l@s <mailto:l@s> participantes, estuvimos profundizando y discutiendo la producción bíblica en América Latina, teniendo como punto de referencia los RIBLA. Nuestros aportes son parciales, pues nos limitamos a esta publicación, sin desconocer que la producción bíblica continental es mucho más amplia y, dentro de la revista, seleccionamos algun@s <mailto:algun@s> autores. Presentaremos algunas anotaciones en tres puntos: breve visión panorámica de los números publicados de RIBLA; comentarios sobre algunos artículos y, finalmente, algunas consideraciones conclusivas.
1 - Breve visión de los números publicados de RIBLA Ya desde el primer número (Lectura popular de la Biblia - Por una hermenéutica de la liberación en América Latina) identificamos en la perspectiva hermenéutica un eje articulador de RIBLA. Esta misma preocupación está presente en el número 3 (La opción por los pobres como criterio de interpretación), en el 7 (Apocalíptica - esperanza de los pobres) y, con motivo del quinto centenario de la evangelización de América, fue trazando caminos más específicos (nn.11 y 12: Biblia: 500 años ¿Conquista o evangelización? y Biblia: 500 años Conquista o inclusión?). Esa “especificidad” se manifestó en los números dedicados a las hermenéuticas (feminista: n.15: Por manos de mujer; n.25: ¡Pero nosotras decimos!; n.37: El género en lo cotidiano; n.41: Las mujeres y la violencia sexista; negra: n.19: Mundo negro y lectura bíblica; india: n.26: La palabra se hizo india). Un segundo grupo estuvo dedicado al estudio y profundización de algún texto o conjunto de textos de la Biblia: n.17: La tradición del discípulo amado - cuarto evangelio y cartas de Juan; n.20: Pablo de Tarso: militante de la fe; n.23: Pentateuco; n.27: El evangelio de Mateo - La iglesia de Jesús, utopía de una iglesia nueva; n.28: Hermenéutica y exégesis a propósito de la carta a Filemón; n.31: La carta de Santiago; n.34: Apocalipsis de Juan y la mística del milenio; nn.35/36: Los libros proféticos; nn.42/43: La canonización de los escritos apostólicos; n.44: El evangelio de Lucas; n.45: Salmos). Finalmente, tenemos tres números historiográficos (n.4: Reconstruyendo la historia; n.22: Cristianismos originarios (30-70 dC.) yn.29: Cristianismos originarios extrapalestinos), uno dedicado a la ecología (n.21: Toda la creación gime), otro en diálogo con el judaísmo (n.40: Lectura judía y relectura cristiana de la Biblia) y el último, n.46, dedicado a María. Esta corta aproximación, nos posibilita ratificar las características descritas por Milton Schwantes en su presentación: en cada número están presentes, como directrices transversales, la situación vivida y experimentada por comunidades e iglesias, pues son textos que brotan del suelo común latinoamericano, recogiendo la vida, la esperanza y las luchas de muchas gentes. Ese rasgo situacional, también evidencia la presencia de nuev@s sujetos interpretativos (mujeres, negr@s, indígenas, campesin@s, niñ@s etc.), no sólo como destinatarios de esta lectura, sino como agentes protagonistas del proceso de interpretación. Se trata, pues, de dos elementos característicos, sujetos y situación, que son analizados dentro de una perspectiva histórica y hermenéutica. Pero, ¿de qué manera es hecha esta lectura? ¿Qué caminos exegéticos son trazados? La aproximación a algunos artículos nos puede ayudar a responder estos interrogantes.
2 - Comentarios sobre algunos artículos Si partimos de que “el método histórico-crítico es una forma de tornar la interpretación bíblica compatible con el mundo y el modelo científico de la época”, sin duda alguna podemos afirmar que este método es una de las herramientas más utilizada por l@s articulistas de Ribla. En este sentido, son escritos que nacen de la convivencia del mundo cotidiano latinoamericano con la academia, es decir, con los centros tradicionales de producción bíblica. De esta manera, “continuamos, entre otras cosas, relacionando la contextualización del texto con el proceso histórico del pasado, reconstruido por otras categorías de análisis. También es claro que el énfasis hermenéutico o la intención de que nuestras comunidades se enfrenten con la Palabra viva y actual de Dios, reduce el espacio de la exégesis propiamente dicha”. Un primer ejemplo que nos ayuda a comprender lo afirmado, lo encontramos en el artículo de Júlio Paulo Tavares Zavatiero, quien ubica su lectura desde el sufrimiento y la lucha de los “sin tierra” y de los agentes pastorales que, solidarios con ellos, han sufrido persecución. Asumiendo como una clave de lectura el concepto de “modo de producción” como modelo socio-hermenéutico, el autor intenta una lectura que atienda a las características literarias, sociales e históricas del relato. Para eso, después del análisis literario (estructura, redacción, forma literaria) y del análisis semántico, realizado a cada versículo, el autor resalta la importancia de la relectura que se debe hacer del texto en nuestra América Latina, cerrando el círculo hermenéutico al remitir nuevamente al Movimiento de los “Sin Tierra”. Un segundo ejemplo lo tenemos con Uwe Wegner, quien desde el subtítulo del artículo asume el método sociológico como herramienta de lectura. Después de presentar su traducción, el autor realiza el inventario de las principales palabras del texto catalogándolas en cuatro aspectos (económico, ideológico, político y social), buscando identificar el conflicto central presente en el texto. A partir de este análisis de la superficie del texto, Uwe hace algunas anotaciones sociológicas para concluir presentando algunos avances y límites teológicos. Se trata de una metodología que está en diálogo con otras ciencias (economía, estadística, literatura), que utiliza la “sospecha” para identificar el conflicto presente en el texto y que motiva para una mayor participación política. Un tercer texto, de Milton Schwantes, presenta como puerta de entrada el contexto literario del texto. Milton describe las escenas que conforman los dos capítulos buscando identificar las unidades menores de sentido (perícope), delimitando e interpretando cada una bajo el enfoque de experiencias concretas y circunscritas. Para alcanzar este objetivo, el autor utiliza “la historia de las formas, porque esta metodología nos ayuda a percibir tales unidades menores y a captar sus contextos históricos de origen”. Después, el autor estudia los textos (Gn 21,1-21: ¡Levántate!; Gn 21,1-22,34: Pues yo cavé este pozo; Gn 22: no extiendas tu mano contra el niño). Se trata, pues, de una metodología enmarcada dentro de los métodos histórico-críticos, pero enriquecida desde el ámbito de las historias interfamiliares, la lucha por la vida, el derecho al agua y la crítica a la práctica de sacrificios en medio de la sociedad, elementos que trazan puentes para la interpretación del texto en nuestra América. El texto de Alicia Winters resalta la espiritualidad de la participación solidaria de la mujer en la lucha por la justicia. Como herramientas de estudio, Alicia estudia las relaciones sexo-poder y economía-política para desentrañar/averiguar las motivaciones de Rispá en su vigilia en el desierto. Se trata, entonces, de un artículo que va más allá de la identificación del conflicto presente en el texto, para revelar en las entrelíneas del texto la situación de las mujeres, en este caso viudas y concubinas, dentro de una sociedad patriarcal. ¡Nuevos caminos se van abriendo para la exégesis bíblica en el continente! También el artículo de Nancy Cardoso Pereira comienza a delinear nuevas sendas al proponer la vida cotidiana, con sus alegrías y conflictos, como puerta de entrada para los textos bíblicos. Un “cotidiano” en el cual los niños están siendo devorados, cruel realidad presente en cualquier calle de nuestros países. Una sociedad sacrificial que necesita ser desenmascarada desde la sensibilidad de la casa, espacio donde la profecía defiende el cuerpo de nuestros niños, re-significando lo cotidiano. Nancy continúa enriqueciendo la metodología bíblica con nuevos abordajes, en diálogo con otros saberes. El artículo de Ivoni Richter Reimer, después de una introducción donde son presentadas informaciones generales sobre la carta a Filemón (lugar, fecha, estructura, motivación), nos ofrece un análisis del texto, dando prioridad al vocabulario, para pormenorizar después en aspectos históricos e identificar el punto alto del texto. El texto concluye presentando algunas reflexiones para dar continuidad al estudio de esta carta. José Severino Croatto, se vale de los aportes del análisis estructural y retórico, así como de referencias al contexto del tiempo de la colección redaccional. Severino, a medida que va presentando y describiendo la estructura propuesta para el texto en estudio, ofrece sus comentarios exegéticos y su interpretación, reconociendo tanto el valor de algunas interpretaciones propuestas, como su incongruencia para una lectura liberadora de los salmos. Tanto en este artículo, como en otros, el autor propone nuevos caminos exegéticos, establecidos a partir del diálogo con prácticas de relecturas del Antiguo Testamento: la interfiguralidad tipológica en las narrativas.
3 - Conclusiones y perspectivas Un primer aspecto que llama nuestra atención es el carácter situacional de los textos: ellos reflejan el contexto en el cual nacieron y al cual están respondiendo. Podemos decir que en ellos percibimos la intencionalidad de sus autor@s de “construir puentes” entre el ámbito académico y la realidad vivida por las comunidades e iglesias. En términos pedagógicos, podríamos decir que se intenta establecer un “diálogo de saberes”, donde los diversos métodos de exégesis, especialmente los métodos histórico-críticos y el análisis estructural, son recreados a partir de la realidad específica que quieren iluminar. Se trata, entonces, de una apropiación creativa, en la cual los métodos, las herramientas, son puestas al servicio de la construcción de otro tipo de saber. Este mismo aspecto situacional, genera una amplia diversidad en los asuntos y temas que son abordados. Son “temas” que surgen de la caminada bíblica latinoamericana y, de una manera mucho más amplia, de los desafíos que la propia realidad plantea al movimiento bíblico: ¡es una realidad que provoca, evoca, y convoca para la creatividad! Pero en medio de esta diversidad temática, podemos ver y sentir la presencia de ejes transversales que, como hilos, penetran todo el tejido de esta gran tela bíblica: ¡la referencia constante a l@s más empobrecid@s, la defensa de la vida, la valoración de la pluralidad y la diversidad! Sin duda, es necesario construir puentes que establezcan una mayor y más estrecha relación entre las hermenéuticas específicas que crecen en nuestro medio, las metodologías utilizadas en la exégesis. Más aún: nuestro desafío consistirá en recrear, cuando sea posible, e inventar métodos que posibiliten a las comunidades hacer sus propias exégesis. De esta forma podremos formular una exégesis apropiada para cada hermenéutica, desmitificando la idea de una “exégesis pura”, neutra, sin compromiso con l@s sujetos que realizan, pues, al final de cuentas, toda exégesis está situada dentro de un contexto específico e implica diversas opciones éticas. También debemos tener conciencia de que las herramientas y los métodos exegéticos son eso: “herramientas, mediaciones, instrumentos para...” y que no constituyen un fin en sí mismos. Esto implica relativizarlos, saber darles su justo valor dentro del proceso interpretativo y ponerlos al servicio de la vida, en defensa de la vida. De esta manera, la labor exegética es asumida no como un trabajo individual de l@s biblistas, sino como un trabajo comunitario: es la comunidad la que “abre” el texto para su interpretación. Y lo abre con una nueva metodología y dinámica: “ella no suele usar un lenguaje discursivo, hecho de argumentos y raciocinios. Prefiere contar hechos y usar comparaciones. Es un lenguaje que funciona por asociación de ideas y cuya preocupación principal no es hacer saber, sino “hacer descubrir”. Este es, pues, nuestro mayor desafío: comprender las “lógicas” que nuestras comunidades utilizan en su exégesis bíblica para, desde este universo simbólico, tejer los hilos de una exégesis al servicio de la vida, que fortalece las comunidades y alimenta nuestra fe. Sujetos, asuntos, sensibilidades, miradas, abordajes, una lógica circular presente en textos situados: ¡Sí! Es la circularidad de la vida que se expresa en la circularidad de los textos bíblicos e ilumina nuestra exégesis latinoamericana, haciendo que la “palabra, como la lluvia, empape y fecunde la tierra” (Is 55,10).
Carlos Mario Vásquez Gutiérrez |
El Consejo Latinoamericano de Iglesias es una organización de iglesias y movimientos cristianos fundada en Huampaní, Lima, en noviembre de 1982, creada para promover la unidad entre los cristianos y cristianas del continente. Son miembros del CLAI más de ciento cincuenta iglesias bautistas, congregacionales, episcopales, evangélicas unidas, luteranas, moravas, menonitas, metodistas, nazarenas, ortodoxas, pentecostales, presbiterianas, reformadas y valdenses, así como organismos cristianos especializados en áreas de pastoral juvenil, educación teológica, educación cristiana de veintiún países de América Latina y el Caribe. |