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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas

 

Fidelidad y compromiso - Enfoques evangélicos

Ivoni Richter Reimer

Resumen
El artículo aborda la temática de fidelidad y compromiso, recordando experiencias de personajes y textos bíblicos en contextos de dominación, conflictos y violencia. Afirma la importancia de la alegría y de la alabanza como expresión de esta espiritualidad. Destaca textos como Lucas 1-2; Hechos 2-3; 16; Gálatas 2; 1Corintios 1; Salmo 72. Con esto, también se hace memoria del caminar de RIBLA en fidelidad a Dios y en compromiso a los pobres y a las minorías cualitativas.

Abstract
The article approaches the theme of fidelity and engagement, remembering the experiences of  persons and biblical texts in contexts of domination, conflict and violence. It is affirmed the importance of happiness and  worship, as expressions of this spirituality.  Texts as Luke 1-2, Acts 2-3; 16; Galatians 2; 1 Corinthians 1 and Psalm 72 are remarked. With this, it is also remembered the walking of RIBLA in fidelity to God and in compromise with the poor and marginalized people.

 Rememorando

Este número conmemorativo de RIBLA hace memoria, celebra y reafirma su compromiso junto a las personas y clases empobrecidas, entre ellas en especial minorías cualitativas.
La base de este compromiso reside en la propia fidelidad de Dios, personal e históricamente manifiesta y testimoniada desde milenios hasta hoy en las más diversas culturas. Una de las afirmaciones básicas de los textos bíblicos, y continuamente retomada, es que Dios es fiel a su Palabra creadora y a su creación. Esta fidelidad se ha demostrado liberadora, dinámica y abierta. Ella está marcada por la creatividad que sabe y propone releer y redecir Palabra a partir y hacia dentro de nuevas situaciones. Y esto, sin ninguna duda, viene marcado también por conflictos, de interpretación, de comprensión, de opción y actuación histórica, y por lo tanto sociopolíticas.

La fidelidad divina es simiente que hace germinar nuestra fe, y la sustenta en medio a los conflictos, dificultades, inquietudes, crisis… a través de su Palabra siempre encarnada de nuevo. Esta nuestra fe-respuesta, igualmente en un dinámico proceso de reciprocidad y gratitud, se expresa como fidelidad para con Dios y con su proyecto liberador. Esta fe-fidelidad se vivencia en el día-a-día como compromiso junto a personas a quienes se destina y que se vuelven sujetos del proceso de liberación inaugurado y querido por Dios. En este proceso, todas las situaciones de caos, injusticia, opresión, dependencia, discriminación, exclusión… se pueden transformar, recrear. Este es el principio de la esperanza que calienta nuestro compromiso. Esta es la dinamicidad del poder del Espíritu que actúa en y a través de nosotros en lo banal y en lo importante de lo cotidiano de nuestras vidas.

En este momento, quiero reflexionar sobre la fidelidad y el compromiso a partir de los personajes, experiencias y textos bíblicos específicos, que también marcan el caminar de RIBLA.

Lidia, protagonista de la fe comprometida con la vida amenazada

           
Quiero conmemorar, en este ensayo, la memoria de Lidia, la primera mujer que vino al baile en RIBLA y que después de esto, también a través de otras publicaciones nuestras, ya no se la puede silenciar. Lidia ganó vida en la vida de millares de mujeres en todo el mundo que, como ella, viven de su arduo y esforzado trabajo, profesando y viviendo su fe en Dios que libera. Con nuestros estudios de Hechos 16,11-15.40, Lidia fue liberada del nicho exegéticamente protegido por ‘madame europea’ para volver al baile de la vida de las mujeres trabajadoras en la lucha por la dignidad, liberación y autonomía. Leer a Lidia es rescatar su importante función en el cotidiano socio-económico y religioso como mujer autónoma e independiente que, dentro de una sociedad patriarcal, construyó su vida como líder junto a un grupo de mujeres que trabajan y, en los peligros de las carreteras de entonces, migran para vender sus productos. Dentro del contexto mediterráneo del siglo I, se puede entender a Lidia como patrona, como también lo fue Febe (Rm 16,2) . Se trata, por lo tanto, de devolverle un status de protagonista de la resistencia a valores y normas patriarcales instituidos, reconocerla, ‘protectora’ de mucha otra gente. Percibimos su vida y actuación como expresión de una política construida a partir del reverso de la historia, como mujer que actúa e interviene tanto a nivel doméstico, como también público…

Pero no solo es por esto que Lidia es importante para la vida de millares de mujeres y decenas de hombres. Ella se convirtió también en modelo de fe como líder de la comunidad, tanto judía (en cuanto prosélita temerosa de Dios) cuanto judeo-cristiana. Su fe se expresó como fidelidad y compromiso. Su manera de hablar en Hch 16,15, y el desentramado de la narrativa afirman esto: Después de oír la Palabra y ser bautizada, se incorpora al grupo religioso judeo-cristiano, y pronuncia las siguientes palabras: “Si ustedes juzgan que yo soy fiel al Señor, entonces ¡entren en mi casa, permanezcan en ella!” su fidelidad a Dios=Señor descarta simultáneamente una fidelidad al señor del Imperio=emperador, se expresa el compromiso de ofrecer cobijo a los misioneros, que pasan a ser sus protegidos de acuerdo con las normas de hospitalidad de aquel tiempo y contexto. Quien hospeda se vuelve responsable por los huéspedes frente a las autoridades locales, en el caso de que ellos tuvieran problemas con ellas. En una colonia romana, donde rigen las mismas leyes de Roma, la inminencia del peligro al cual los misioneros Pablo y Timoteo están expuestos es inevitable y previsible. Por eso, y por los acontecimientos narrados que suceden, la manera de hablar de Lidia demuestra conocimiento jurídico y político: quien transgrede alguna ley o costumbre romana, entre ellas las religiosas, está legalmente amenazado de castigo (ver Hch 17,7-9).

En este contexto, el ejemplo de fidelidad de Lidia a Dios le da un status de protagonista de una fe comprometida con la vida en libertad pero amenazada, en situaciones concretas y cotidianas peligrosas y adversas. En Lidia, fidelidad y compromiso son expresiones de espiritualidad que interactúan con situaciones políticas, y que adquieren un status confessionis.

Fidelidad en el compromiso con los pobres versus procesos de violencia

Uno de los presupuestos evangélicos es que la gracia manifiesta y vivenciada en y a través de Jesucristo nos libera de toda forma de corrupción y de mecanismos de sumisión que construyen y legitiman la dominación. Esta es una afirmación central que tenemos en Gál 2: la liberación experimentada –obra de la fidelidad de Dios y de nuestra fe-respuesta– no puede ser más reducida a la esclavitud a través de otros evangelios que imponen reglas de subordinación y de conductas retributivas para ‘merecer’ la salvación (Gál 2,4-5). La liberación firmada en la fidelidad mutua, simbiosis divino-humana, conoce y se expresa en una agenda mínima que es “recordar a los pobres” (2,10). La libertad y la verdad alcanzadas a través de la gracia se revelan en el compromiso con los pobres. Este “recordar” no es algo esporádico ni mendigante por ocasión por ocasión de las grandes fechas religiosas… Bíblica y semánticamente, mnemonéuo es tener y hacer memoria histórica, recordar profundamente; es rememorar el proyecto de Dios para con los pobres , y colocarse junto a este servicio, en esta liturgia en lo cotidiano de nuestras vidas.

Este compromiso evangélico paulino está presupuesto también en 1Co 1,18-31, que revela la lógica de la inversión de valores o de la superación de los valores instituidos como si fueran referencial y diferencial en la construcción del proyecto de Dios en favor de los pobres y de las minorías cualitativas. Este compromiso se reafirma igualmente en Hch 20,17-35 a través de la memoria viva presente en las comunidades, en las cuales actuaba Pablo. El compromiso con los pobres y las minorías cualitativas forma, por lo tanto, una base constitutiva e inalienable del proyecto y del servicio evangélico paulino.

Otros textos paulinos y deuteropaulinos reinauguran mecanismos de dominación y de control (por ejemplo 1Cor 14,34-35; Ef 5,22-6,9), que históricamente se mostraron vencedores y fueron vividos como manifestación de violencia principalmente contra las mujeres, los niños y las personas esclavas. ¿Cómo es que un texto y una experiencia originalmente liberadoras para estos grupos pudieron transformarse y ser transformados en referencial dogmático que sustenta procesos de violencia, que se expresan no solo física sino también psíquica y religiosamente?

Procesos de institucionalización y jerarquización de funciones, también eclesiales, aliados a estructuras dominadoras de poder, contienen en su panza expresiones y mecanismos de esta violencia. Siempre cuando se cuestiona a un poder instituido o en proceso de institucionalización, él reacciona en forma violenta. Reflexionando sobre estos procesos de violencia, José Severino Croatto muy suave, ya hablaba de la “primera violencia” presente en todas las formas de sociedad. Esto también vale para las primeras comunidades judeo-cristianas que eran heterogéneas en su composición socio-económica y étnico-cultural. Como dice Croatto, la primera violencia generalmente la utilizan los representantes del poder instituido, para garantizar el cumplimiento de leyes que regulan las prácticas sociales [y las normas eclesiales], en principio queriendo proteger a los desvalidos, pero en la práctica volviéndose en contra de ellos. Así, “la primera violencia, aquella que es producto del ‘abuso del poder’, genera estados de injusticia, de desorden en las relaciones sociales” . Entonces se sigue una “segunda violencia”, queriendo restaurar aquella injusticia a través de castigos y multas en el poder ejercido por los reyes, jueces, líderes eclesiales. Sucede que también aquí fácilmente “esa función se corrompa y se vuelva opresora, protegiendo a los gestores de la injusticia primera en lugar de proteger a los débiles y a los oprimidos. Esta es una segunda violencia, que apoya a la primera y deja al oprimido completamente indefenso” . Esto, entendido al interior de las dinámicas de control eclesial, significa la marginación gradual de grupos que Pablo todavía llama libres.

Por lo tanto, desde temprano ya existen textos y contratextos, procesos de liberación mezclados con procesos de control y de subordinación. En fidelidad al proyecto de liberación y en el compromiso con los pobres y las minorías cualitativas, se vuelve cada vez más necesario, en una dinámica de análisis de discurso, leer, interpretar y evaluar todos estos textos. Y vamos a darnos cuenta que muchas veces estos textos se revelan contradictorios. Si no los leemos con equilibrio crítico, desde el proceso histórico-interpretativo, ellos pueden traicionar el proyecto de Dios para con los pobres y las minorías cualitativas y falsificar la fidelidad histórica de Dios junto a esos grupos.

Fidelidad y compromiso expresos en la alegría

La espiritualidad comprometida con el proyecto liberador de Dios tiene una de sus más importantes expresiones en la alegría, en el júbilo y en la alabanza. Los textos bíblicos están atravesados por esta experiencia que emerge de la vivencia del amor misericordioso de Dios. Dios oye, armoniza, acoge, perdona, cura y libera; va realizando su proyecto de fidelidad junto a las personas.

Esta actuación de Dios y la respuesta-alegría de las personas se las puede percibir en muchos textos. Los textos de anunciación y nacimiento de Juan Bautista y de Jesús focalizan esta perspectiva (Lc 1-2): es obvia la alegría por la intervención de Dios en la historia personal y sociopolítica, principalmente porque Dios se revela para y a partir de las personas y las cosas “que no son” frente a los valores socioculturales establecidos (Lc 10,21par.; 1 Cor 1,26-31). En esta perspectiva, también las promesas contenidas en las Bien-Aventuranzas son motivo para alegría y júbilo (Mt 5,12). Esta alegría renovadora se expresa, por esto mismo, igualmente en la construcción de nuevas relaciones a partir de una espiritualidad fiel a Dios y comprometida con el bien-estar común y solidario de las personas más necesitadas (Hch 2,46; 2Cor 8,1-7). Entre ellas se encuentran las personas enfermas, que, agradecidas con el restablecimiento de la salud a través de la curación, expresan su alegría y su alabanza mientras que esta intervención divina también suscita la admirable alegría del pueblo (Hch 3,1-10; Mc 2,1-12; 7,37). Esta misma alegría y la demostración de la alabanza están escatológicamente prefiguradas por todas las personas que perseveran fieles a este proyecto liberador de Dios en un mundo marcado por la dominación, la injusticia, la ganancia y la guerra (Ap 21,1-22,5).

Conmemorando

Desde su primer número, RIBLA ha participado de este caminar fiel y comprometido con el proyecto de Dios que se va concretizando y encarnando en nuestra vida. ¡Esto necesita ser afirmado y celebrado! En sus estudios sobre los Salmos, José Severino Croatto insistía en la importancia y necesidad de que estos deben ser leídos en perspectiva latinoamericana de liberación, insistiendo en la “promoción y realización de la mishpat y de la sedaqah como expresión condensada del proyecto de liberación de Dios. A través de nuestros trabajos conjuntos, motivados por nuestros maestros-compañeros, RIBLA ciertamente ha contribuido a este tipo de lectura, pero también en la construcción de relaciones de paz a través de la justicia. Conforme a su interpretación del Salmo 72, permanezcamos en la seguridad de que, también con nosotros, Dios

“librará al pobre suplicante, al menesteroso y al que nadie ampara;
tendrá compasión del pobre y del débil; las vidas de los pobres salvará.
De la opresión y de la violencia sus vidas rescatará…
¡Que se bendigan mutuamente en él todas las naciones, y lo proclamen dichoso!
¡Bendito Yavé, Dios de Israel, aquel que hace maravillas por sí solo!
¡Bendito su nombre glorioso para siempre, llena su gloria a toda la tierra!
¡Amén, Amén!

 

Ivoni Richter Reimer
rua 115 G, n.10
Setor Sul
Goiânia/GO
74085-310
Brasil

RICHTER REIMER, Ivoni, “Reconstruir historia de mujeres – Reconsideraciones sobre el trabajo y estatus de Lidia en Hechos 16”, en Revista de Interpretación Bíblica Latino-Americana, Quito, Recu, vol.4, 1989, p.37-50.

El término griego prostatis tiene su correspondiente latino como patrona, praefecta, que describe la función de alguien que ofrece protección y posibilidad de sobrevivencia a otras personas, también a través del trabajo conjunto. Mayores detalles sobre Rm 16,1-16, ver mi artículo “A economia dos ministérios eclesiais - Uma análise de Romanos 16,1-16”, en Fragmentos de Cultura, Goiânia, vol.13, n.5, 2003, p.1079-1092..

Es interesante observar que el término pistén, aquí utilizado para significar “ser fiel”, es el mismo término utilizado para “fe”. Semánticamente, fe y fidelidad tiene la misma raíz griega.

El historiador Pedro Paulo Funari dedica un pequeño parágrafo de su libro para hablar sobre la tolerancia que la religión oficial romana dedicaba a las religiones de otros pueblos (FUNARI, Pedro Paulo, Grécia e Roma - Vida pública e vida privada - Cultura, pensamento e mitologia - Amor e sexualidade, São Paulo, Contexto/Pinsky, 2001, p.114-115). Esta tolerancia “no existió para con la religión cristiana” (ídem, p.130), tanto por motivos religiosos cuanto políticos. Por eso, se dieron las persecuciones y los martirios y en los dos primeros siglos.

Ver, por ejemplo: Mc 8,18; Jn 16,4; Hch 20,35; 1Ts 1,3ss. 2,9-12.

CROATTO, José Severino, “Violencia y desmesura del poder”, en Revista de Interpretación Bíblica Latino-Americana, Quito, Recu, vol.2, 1988, p.9.

CROATTO, José Severino, “Violencia y desmesura del poder”, p.9.

Sobre el análisis del discurso y la literatura bíblica, ver MATOS, Keila Carvalho de, Protagonismo e resistência de mulheres no discurso de Paulo em 1Coríntios 11 e 14, Goiânia, Universidade Católica de Goiânia, 2004 (disertación en Ciencias de la Religión).

Ver mi artículo: “Lucas 1-2 bajo una perspectiva feminista… y la salvación se hace cuerpo”, en Revista de Interpretación Bíblica Latino-Americana, Quito, Recu, vol.44, 2003, p.32-52; CROATTO, José Severino, “La ‘hija de Sión’ en Lucas 1-2 - La imitatio y la interfiguralidad tipológica en la narrativa lucana”, en Revista de Interpretación Bíblica Latino-Americana, Quito, Recu, vol.46, 2003, p.17-31.

CROATTO, José Severino, “La figura del rey en la estructura y en el mensaje del libro de los Salmos”, en Revista de Interpretación Bíblica Latino-Americana, Quito, Recu, vol.45, 2003, p.36-58.

 

 
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