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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas |
Severino Croatto, un pionero de la Lectura Popular de la BibliaCristina Conti
Resumen Abstract
1 - Antecedentes de la lectura liberadora de la Biblia en América Latina Los principales antecedentes de lo que sería una nueva forma de leer la Biblia fueron los estudios bíblicos que se realizaban por los años 60 en las reuniones de las Comunidades Eclesiales de Base y de los movimientos juveniles y estudiantiles cristianos. Entre los católicos, estos movimientos fueron: la Juventud Obrera Católica (JOC), la Juventud Universitaria Católica (JUC) y el Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos (MIEC). Entre los protestantes: la Unión Latinoamericana de Juventudes Evangélicas (ULAJE) y la Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos (FUMEC). Luego del Vaticano II y la conferencia del CELAM en Medellín (1968), surgió la corriente "post-conciliar", que en este continente presentó características propias, afines a las causas populares. La constitución dogmática Dei Verbum abrió el camino para nuevas formas de interpretación de la Biblia. Los sacerdotes jóvenes que habían vuelto de Europa con una formación académica de alto nivel, la pusieron al servicio del pueblo y su búsqueda de justicia social. Esto dio lugar al surgimiento de una nueva manera de leer la Biblia, y de una nueva teología, la Teología de la Liberación.
2 - El aporte de Severino a la LPB Desde los comienzos de la LPB en Argentina, Severino estuvo presente, organizando y dirigiendo encuentros y estudios bíblicos. Enumerar todo lo que hizo en el campo de la LPB excedería los límites de este artículo, por lo que se verán sólo algunos ejemplos. Fue uno de los asesores de los talleres de Revisión y Vida con el Evangelio, de la JOC. En esos encuentros se trabajaba principalmente con el Nuevo Testamento, relacionándolo con las situaciones que los jóvenes obreros estaban viviendo. Posteriormente fue asesor en talleres de LPB del CoBi (Colectivo Bíblico). También trabajó con grupos populares en asentamientos y parroquias de barrio. Por ejemplo, los encuentros de LPB que hizo con inmigrantes paraguayos, en un barrio obrero al este de José C. Paz. Vivió en esa localidad por más de 25 años, y a menudo organizaba talleres con sus vecinos.
2.1 - Encuentros ecuménicos e internacionalesEn Julio de 1982, asistió al Primer Encuentro de Teología Pastoral del Cono Sur, que tuvo lugar en Caxias do Sul, Brasil. En ese encuentro dio una conferencia sobre “Comunidades eclesiales de base y relectura de la Biblia”. Fue uno de los fundadores de RIBLA (Revista de Interpretación Bíblica Latinoamericana). Desde 1988 fue miembro de su Consejo Editorial. En mayo de 1990, participó en el Primer Seminario-Taller Ecuménico de Lectura Popular de la Biblia, en Buenos Aires. Escribió la memoria de este seminario-taller. Participó también del Primer Encuentro Internacional de LPB, organizado por el CMI, en São Paulo, el 1 de Agosto de 1991. En esa ocasión dirigió un estudio sobre “Pueblo y poderosos frente a los signos de Dios: una lectura de Hechos 3-4 desde el mundo oprimido”.
2.2 - Algunos talleres de los últimos años * 4.5.1996: "Identidad cultural y fidelidad al Dios de la historia" (taller IDEAS, Moreno).
2.3 - Publicaciones sobre el tema* "El encuentro ecuménico en la Palabra de Dios": Criterio nº 1453 (11 junio 1964) 410-412. Severino escribió lo que fue el texto programático para una nueva hermenéutica liberadora, Liberación y libertad - Pautas hermenéuticas , que apareció en 1973. En él propone una lectura diferente del libro de Éxodo, hecha desde la realidad latinoamericana. Ese libro fue el antecedente de su obra más famosa –traducida a varios idiomas y conocida en todo el mundo– Hermenéutica bíblica . Tanto en sus obras como en sus clases, Severino siempre sostuvo que una exégesis cuidadosa es el requisito ineludible para que una hermenéutica resulte realmente fructífera.
3 - Articulación entre la exégesis académica y la LPB Mucho se ha dicho sobre la relevancia de los métodos "académicos" en el contexto de la teología latinoamericana, y particularmente de la LPB. Se han levantado opiniones divergentes a favor o en contra del uso de las herramientas exegéticas. La mayoría de los biblistas y asesores que son contrarios a estos métodos ven el problema como una oposición entre exégesis y hermenéutica. Pero la falsa dicotomía entre ambas aproximaciones sólo puede deberse a falta de información. En realidad son complementarias. Lo que se necesita para una LPB fecunda y bien fundada es una convergencia de exégesis y hermenéutica. Más aun, hay que recomendar una convergencia que incluya también a todas aquellas aproximaciones que prueben ser útiles para comprender el texto y descubrir su sentido:
Todo es útil para obtener un mejor conocimiento del texto. Nada es demasiado. Sin embargo, tenemos que usar sólo las herramientas que sean adecuadas para el texto en particular que estemos estudiando; algunas pueden resultar poco apropiadas o inoperantes. Y, por supuesto, en toda lectura contextual la experiencia debe estar en el centro de la exégesis. Los métodos exegéticos son solamente herramientas. La sospecha es un elemento esencial en cada uno de los pasos de la exégesis. Consciente o inconscientemente, las ideologías se infiltran en todo. La objetividad es una meta imposible. De modo que debemos analizar con sospecha no sólo los datos y los métodos, sino también las tradiciones, las interpretaciones previas e incluso el texto mismo. Nuestro afán por llegar a conclusiones hermenéuticas liberadoras no debe impedir que nos demos cuenta de que primero que todo, debemos hacer una exégesis meticulosa. Sólo de esta forma, evitaremos el error de hacerle decir al texto lo que se nos ocurra. Los textos tienen mensajes que deben ser desentrañados usando todas las herramientas exegéticas que resulten apropiadas. Sólo entonces, podremos interpretar esos mensajes hermenéuticamente y leerlos desde una perspectiva liberadora bien constituida. Un trabajo serio y riguroso, usando las herramientas exegéticas, dará mayor peso a nuestras conclusiones hermenéuticas. La convergencia de métodos es, por lo tanto, un requisito indispensable para una buena lectura hermenéutica.
4 - Conclusiones prácticas Queda pendiente la cuestión de cómo integrar exégesis y hermenéutica en el contexto práctico de los encuentros de LPB. No se trata de ponernos a enseñar métodos exegéticos en los talleres. El trabajo exegético es un requisito que debe cumplir previamente quien va a dirigir el taller. Lo ideal es que ya traiga el texto bien trabajado exegéticamente, que baje a los participantes sólo los puntos importantes en lenguaje sencillo, y que el grupo se dedique luego al trabajo hermenéutico en sí. Por ejemplo, se puede explicar que el texto es un mito – o un poema, o una alegoría – y que no debe ser leído como si fuera un relato histórico, sino como lo que realmente es. Ahí estaríamos bajando a los participantes el principio esencial de la Crítica de Géneros y Formas, sin necesidad de nombrarla como tal. O decirles que lo que está en juego en el texto es una cuestión de honor, explicando brevemente lo que significaba el honor en aquella cultura, sin mencionar siquiera las palabras Antropología Cultural. Sin embargo, el asesor o la asesora tienen que manejar muy bien todos esos métodos, para aplicarlos en forma adecuada. Para muchos puede resultar agobiante esta exigencia de una buena preparación académica, pero me temo que no hay salidas fáciles. Las personas que acuden a un taller de LPB, ponen su confianza en quien va a asesorarlas y esperan aprender muchas cosas nuevas en el encuentro. No podemos defraudarlas.
Cristina Conti Los datos históricos del punto 1 han sido tomados del artículo de Néstor O. Míguez, "Lectura Latinoamericana de la Biblia. Experiencias y desafíos": Cuadernos de Teología XX (2001), 77-99. Liberación y libertad - Pautas hermenéuticas,Buenos Aires: Mundo Nuevo, 1973; Lima: CEP, 1978 y 1980. Traducido al portugués como Êxodo - Uma hermenêutica da liberdade, São Paulo: Paulinas, 1983. Hermenéutica bíblica - Para una teoría de la lectura como producción de sentido, (Buenos Aires: Lumen, 2000); traducción al portugués por Sinodal-Paulinas, 1986. Ver también la más reciente Hermenéutica práctica - Los principios de la hermenéutica en ejemplos (Quito: RECU-Verbo Divino, 2002). Ver: Severino Croatto, René Krüger y Néstor Míguez, Métodos exegéticos (Buenos Aires: ISEDET, 1996). Ésta es una obra única en su género, porque presenta, explica y trae ejercicios prácticos de los métodos histórico-críticos, el análisis sociopolítico, el análisis estructural y la hermenéutica. |
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