www.clailatino.org

Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas

 

 

El libro de Rut

Mercedes Lopes

 

Resumen
Este artículo presenta un estudio sobre el libro de Rut a partir de su lugar entre los Escritos en el canon de la Biblia Hebrea. Busca encontrar hilos de conexión entre Rut y los libros anteriores y posteriores del canon. Hace un análisis de algunos problemas y lagunas presentes en el texto. Ofrece un resumen de diferentes enfoques de los últimos trabajos sobre el libro de Rut y una bibliografía seleccionada.

Abstract
This article presents a study on the Book of Ruth based on its place among the Writings in the canon of the Hebrew Scriptures. It seeks connections between Ruth and the preceding and following books of the canon. It makes a survey of some problems of the text. It also offers a summary of the different emphases in recent works on Ruth and a selected bibliography.

Introducción

En este artículo, voy a introducir y analizar el lugar que ocupa el libro de Rut en el canon de la Biblia Hebrea y en el canon de la Septuaginta. Buscaré la relación del libro de Rut con el libro de Proverbios, que lo antecede, y con el Cantar de los Cantares, que lo sigue en la lista de los libros de la Biblia Hebrea. Con esto espero obtener una mejor comprensión de los símbolos que son comunes a estos tres libros. Además, un estudio sobre el lugar del libro de Rut en la Biblia Hebrea y en la Septuaginta  podrá poner en evidencia diferentes interpretaciones de ese libro que se han dado desde la época de la formación de los cánones.

Retomar la época y el contexto en que fue escrito el libro de Rut nos ayudará a ver mejor cuáles grupos y tradiciones estuvieron presentes en la elaboración de este libro.

A pesar de tener una narración fluida y simple, el libro de Rut presenta algunos problemas que dan lugar a interpretaciones diferentes y creativas. Por eso, el análisis de algunos de esos problemas podrá servir para que surjan preguntas que estimulen la reflexión y la investigación o, al menos, podrán convertirse en claves de lectura que ayuden a entrar en la dinámica de la narración.

Un pequeño sumario de los acentos o enfoques de trabajos publicados sobre el libro de Rut podrá convertirse en una ayuda para quien desee continuar con el estudio del libro. Además de los enfoques, presento una bibliografía seleccionada a partir de la realidad latinoamericana, aunque contiene también trabajos de estudiosas del hemisferio norte.

1 – El libro de Rut y su lugar dentro del canon

Aunque el libro de Rut presenta una historia donde se encuentra además una tradición sobre el linaje de David, forma parte de la tradición sapiencial y está entre los ketubin o “Escritos” en la Biblia Hebrea. Su lugar dentro del canon hebreo, después del libro de los Proverbios y antes del Cantar de los Cantares, parece haber sido intencional. Se nota que hay una relación de continuidad entre la “mujer fuerte” (Pr 31,10-31) y Rut. Ambas son llamadas ’eshet hail (Pr 31,10 y Rt 3,11). Los dos textos presentan, a través de símbolos y estilos literarios variados, una figura de mujer decidida y fuerte, capaz de administrar y de defender “su casa” y de garantizar el futuro de su pueblo. Pero la conexión entre Rut y Proverbios no se limita al término ’eshet hail. El símbolo de la sabiduría-mujer que aparece en la primera parte del libro de Proverbios (Pr 1-9), la mujer sabia que aconseja a su hijo (Pr 31,1-9) y la mujer fuerte que administra su casa con idoneidad (Pr 31,10-31) están concretizadas, aunque con formas literarias diferentes, en la historia contada por el libro de Rut.

Hay también varios hilos de unión entre el libro de Rut y el Cantar de los Cantares, que lo sigue en el canon de la Biblia Hebrea. Uno de esos hilos es la expresión “casa de la madre” bet ’em  (Rt 1,8; Ct 3,4; 8,2) , tan poco utilizada en la Biblia Hebrea, en contraposición a la expresión más repetida “casa del padre” (bet ’ab). En Cantares 3,4 y 8,2, escuchamos la voz de la joven que expresa su deseo de llevar a su amado a la “casa de mi madre”. En estas dos citas del Cantar, la Biblia Hebrea relaciona madre, familia y sabiduría, a través de las frases que dan continuidad a la expresión “casa de mi madre” . En Rut 1,8, Noemí pide a sus nueras que vuelvan a la “casa de la madre”, indicando que hay un lenguaje común entre los dos libros. Estas expresiones nos permiten vislumbrar el poder femenino dentro de la organización familiar, sobre todo en el campo. En este sentido, hay una relación entre Rut y Rebeca, la segunda de las madres ancestrales (Gn 24). Al dejar decididamente a su familia para ir a constituir un hogar en tierras distantes, Rebeca muestra que es un sujeto consciente y libre en la construcción del tejido que forma la historia del pueblo bíblico. Tal como Rebeca, la importante antepasada del pueblo israelita, Rut también toma decisiones sabias que garantizan el futuro y que dan continuidad a la historia del pueblo israelita. Ella deja su tierra y su pueblo para construir una nueva comunidad y abrir un nuevo horizonte para el pueblo israelita.

Pero, volvamos a la conexión entre el libro de Rut y el Cantar de los Cantares, observando la intensidad de la voz femenina en los dos libros. En el Cantar, un poema que presenta lo que dice la amada inicia y termina esta colección de poemas de amor. En los dos libros (Rut y Cantares) la mujer tiene la palabra , actúa con autonomía y busca conducir su vida de manera sabia. Otro hilo de unión entre los dos libros es el canto de las mujeres. En Rut 4,14-15, las mujeres de Belén cantan delante de Noemí, haciendo un elogio a su nuera, “que vale más que siete hijos”. Un coro de voces femeninas aparece en el Cantar de los Cantares, ayudando a la amada en su búsqueda del amado. El canto de las mujeres y su solidaridad con los personajes femeninos son dos elementos que conectan también los dos libros.

El lugar del libro de Rut en la Biblia Griega es bien diferente. En la Septuaginta, el libro de Rut se sitúa después del libro de los Jueces y antes de los cuatro libros de los Reyes (1 y 2 = Samuel, 3 y 4 = Reyes). Esta inserción del libro de Rut entre los libros considerados históricos demuestra que se lo interpretó de manera bastante literal y que el libro fue situado en el canon de la Biblia Griega en razón de su introducción (Rt 1,1). De estas posiciones del libro de Rut en los dos cánones, podemos concluir que ya había interpretaciones diferentes del libro en la comunidad judía del tercer siglo a.C., época en que fue hecha la traducción de los LXX, por la comunidad judía de Alejandría.

2 – La época en que fue escrito el libro

La introducción del libro de Rut, que sitúa la historia de los inmigrantes Elimelec, Noemí y sus hijos Maalón y Quelión en el tiempo de los jueces, y su colocación en el canon de la Biblia Griega después del libro de los Jueces contribuyeron a que, durante siglos, Rut haya sido interpretado como un libro que cuenta una historia del tiempo de la organización del pueblo bíblico. Según Carlos Mesters, en su libro sobre Rut, la conclusión a la que llegaron algunos estudiosos que compararon las afirmaciones del libro de Rut con las varias épocas de la historia del pueblo de la Biblia es que “el libro de Rut fue escrito en torno al año 450 a.C., es decir, más o menos 100 años después del fin del cautiverio” . El cuadro cronológico de la Biblia de Jerusalén también sitúa el libro de Rut por esta misma fecha . En 450 a.C., se habría iniciado la primera misión de Esdras . En 445 a.C., comienza la primera misión de Nehemías (Ne 2,1; 5,14). También en esta misma época, se sitúa la profecía de Malaquías. Ahora bien, Esdras y Nehemías expulsaron a las mujeres extranjeras y se preocuparon únicamente del seguimiento exacto de la ley (Esd 9,1-12; Ne 8,1-8; 9,2). Apoyados por Malaquías (Ml 2,10-12), ellos legitimaron la antigua desconfianza israelita en relación a las mujeres que tenían un Dios diferente. Según Silvia Schroer, a estos comportamientos hostiles y sexistas contra los extranjeros y las mujeres, el libro de Rut responde con el relato de una moabita que se convierte en un ejemplo de fidelidad a Yahweh y que fue una antepasada del rey David.

Para intentar comprender mejor la comunidad que dio origen a este libro, recojo la información de Nelson Kilpp sobre una tendencia dentro de la comunidad judía, representada por los libros de Rut y de Jonás. Era una tendencia que intentaba incorporar extranjeros y extranjeras al pueblo de Dios, basándose en una antigua convicción israelita de que en Abraham serían bendecidos todos los pueblos (Gn 12,3). Según Kilpp, esta propuesta fue reforzada por algunos círculos proféticos anónimos que consiguieron expresarse, por ejemplo, en Isaías 19,16-24 y 56,1-7. Esta tendencia profética y anónima nace de las experiencias de la vida diaria y está relacionada con la sabiduría. Al reflexionar sobre los acontecimientos de su vida cotidiana, las familias de Judá crearon una tradición cargada de símbolos que transmitían enseñanzas para el camino de la vida. Dentro de esas enseñanzas, presentadas sin dualismos entre la experiencia religiosa y la lucha diaria por la supervivencia, se tejieron historias que fueron creadas y contadas por mujeres.

Según Fokkelien van Dijk-Hemmes, “es bien posible que la historia de Rut y Noemí perteneciese al repertorio de una mujer que contaba historias, una mujer sabia y anciana, como una de las heroínas de su historia, Noemí” . Para sustentar esta afirmación, F. van Dijk-Hemmes apunta su atención a la substitución del término “casa del padre” por “casa de la madre” como una indicación de que los textos (en este caso Cantares 3,4 y 8,2) muestran una “cultura de mujeres”. Según esta autora, una cultura de mujeres significa una “cultura femenina subterránea, en la cual las mujeres ‘redefinen’ la realidad basadas en sus propias perspectivas” . Ahora bien, esta substitución se encuentra también en Rut 1,8, como vimos anteriormente, lo que nos lleva a concluir que los tres libros citados (Proverbios, Rut y Cantar de los Cantares) son parte de la misma tendencia sapiencial y profética del período post-exílico, aunque no sean exactamente de la misma fecha. En esta tendencia habría una experiencia de participación efectiva de las mujeres, no solamente en los trabajos de la casa, sino también en la transmisión de enseñanzas importantes para la vida de la familia y de la comunidad.

3 - Algunos problemas que el texto presenta

Un primer problema, que nadie puede ignorar, es la “naturaleza patriarcal del ambiente social del libro de Rut” . Esta característica patriarcal aparece claramente a la hora de definir quien sería, finalmente, el rescatador de la tierra de Noemí y el futuro marido de Rut. Aunque las dos mujeres hayan reflexionado juntas y hayan buscado con autonomía la solución a sus problemas –encontrando la salida que mejor les convenía– fue en un ambiente totalmente masculino que se tomó la decisión final. Booz sube a la puerta de la ciudad, se sienta y espera al pariente que tenía el derecho de rescate. Invita a diez hombres de entre los ancianos y, todos estos hombres, sentados a la puerta de la ciudad, deciden finalmente el destino de Noemí y de Rut (Rt 4,1-10). Entre tanto, este ambiente patriarcal es transformado por el coro del pueblo y de los ancianos que se hallaban junto a la puerta de la ciudad: “nosotros somos testigos! Que Yahweh haga a esta mujer que entra en tu casa semejante a Raquel y a Lía, que formaron la casa de Israel” (Rt 4,11).

Silvia Schroer comenta este texto, diciendo que “la actividad de Rut en la casa de Booz es igualada a la importancia de las dos madres tribales que construyeron la casa, la existencia y la identidad de Israel. La acción de Rut en la casa va a generar nueva comunidad y nueva vida. Así, Rut es la imagen de la mujer valiente del tiempo post-exílico, que colabora en la construcción de Israel y, como extranjera, invierte en ello su vida y su sabiduría. Su buena fama es conocida en las puertas de la ciudad” . Esta afirmación parece ser un paralelo de Pr 31,31, que cierra el libro de Proverbios con esta frase de alabanza a la mujer fuerte: “y en las puertas la alaban sus obras”.

De esta forma, el primer problema sería una ambigüedad entre el ambiente social donde actúan Noemí y Rut, un ambiente marcadamente patriarcal, y la actuación independiente y sabia de las mujeres, totalmente reconocida en este mismo ambiente. Pero, ¿sería éste un problema, o la indicación de una posibilidad?

Hay, aun, otra dificultad en esta escena ocurrida en las puertas de la ciudad: es la tensión entre la ley del go’el y la ley del matrimonio de levirato. La ley del go’el garantiza que una mujer pobre y viuda tenga el derecho de rescatar la tierra de su familia (Lv 25,25). La ley de levirato se refiere al deber del cuñado de casarse con la viuda de su hermano, para darle descendencia (Dt 25,5 y Gn 38). El pariente anónimo de Rut 4,6 rehúsa casarse con Rut. En este sentido, él está en su derecho, pues no es cuñado de ella. Por otro lado, el texto deja entender que Booz desea que el pariente más próximo se abstenga de su derecho, pues no lo llama por su nombre. Si lo hiciera, él entraría en la historia, en la cual todos los nombres personales tienen un significado dentro de la trama.

Otro problema para la interpretación se encuentra en las lagunas dejadas por la narrativa.
1ª) El texto no presenta datos biográficos de un personaje tan importante como Rut. El texto nos informa, apenas, que Orfa y Rut eran “mujeres moabitas” (Rt 1,4) y que Rut vino “de los campos de Moab” (Rt 1,22). ¡Nada más!
2ª) Encontramos, también, una reserva en la narración al tratar el viaje de vuelta a Belén de Noemí con Rut. ¿Habría sido realizado este largo viaje por las dos viudas sin ningún acontecimiento importante que lo marcara? Nuestro texto dice, simplemente: “partieron las dos y llegaron a Belén” (Rt 1,19a). Dejando una laguna sobre el viaje, la narrativa parece tener prisa por contar la alegre acogida de las mujeres de Belén (Rt 1,19b) y la  reacción de Noemí, que pide que le cambien su nombre a Mara (Rt 1,20) , expresando de esta manera su dolorosa experiencia.
3ª) El relato tampoco nos informa sobre la edad, las motivaciones y el status de Booz, otro personaje importante de esta historia.
4ª) Rut desaparece en el último capítulo. La narrativa se refiere a ella, en tercera persona, apenas para concluir el relato: “así, Booz desposó a Rut, que se convirtió en su esposa. Se unió a ella, y Yahweh le dio a Rut la gracia de concebir y ella dio a luz un hijo” (Rt 4,13). En el versículo siguiente, el hijo de Rut es entregado a Noemí, que pasa a ser alabada por un coro de mujeres (Rt 4,14-15). De esta manera queda en evidencia el cambio de papeles entre Noemí y Rut, no solamente en el capítulo 4, sino también en varios puntos de esta historia. En el capítulo 1, el personaje principal es Noemí. En el capítulo 2, ya es Rut, la protagonista, pero ésta desaparece en el capítulo 4, como ya hemos señalado. A partir de esta dificultad, Athalya Brenner analiza la posibilidad de que las historias de Rut y de Noemí hayan sido originalmente dos relatos separados.
5ª) Llama la atención la ausencia total de referencias al templo o a la ciudad de Jerusalén. El relato nunca habla del culto o de los sacerdotes. Este silencio es revelador, justamente en una época en que los dirigentes concentraban sus esfuerzos en la organización del judaísmo en torno al templo, la ley y la etnia. En este contexto, la historia de Rut y Noemí no hace referencias al templo. En cuanto a la ley, solamente rescata aquellas normas que garantizan los derechos de los pobres y abren una perspectiva para la inclusión de las mujeres extranjeras.

Llama, también, la atención la postura de Rut, “cayendo con el rostro a tierra y postrándose” delante de Booz (Rt 2,10). Ahora bien, esta actitud se usa en relación con Dios. En Génesis 17,3, encontramos a Abraham postrándose de esta forma delante de Dios. ¿Será que el texto está queriendo comunicar que Rut es como Abraham, que dejó su tierra, su familia y su fe para vivir en una nueva tierra? (Cf. Rt 1,16-17 y Gn 12,1-2.) Curioso es también lo que Rut dice al postrarse delante de Booz. Si éste asume la figura del go’el, o rescatador, ¿por qué Rut tiene que humillarse delante de él, diciendo que “no es más que una extranjera” (Rt 2,10b)? ¿No estaría de esta forma confirmando los preconceptos de la época contra las mujeres extranjeras, uno de los motivos de la reacción crítica que generó la historia de Rut?

La forma literaria puede representar también una dificultad. Cada unidad literaria del libro de Rut fue elaborada a través de la repetición de un verbo. Así, la repetición de “volver”, “espigar” y “rescatar” tiene una función importante para la comprensión de la estructura del libro. Sin embargo, nuestro idioma tiende a no aceptar este tipo de repetición y las traducciones presentan sinónimos en vez de repetir el mismo verbo, como en el original hebreo. Con eso, se pierde un poco de la fuerza y el sabor de la narración.
Estas y otras dificultades presentadas por la redacción del texto dieron origen a una pluralidad de interpretaciones. Según Athalya Brenner, muchas de estas interpretaciones emanan de una misma base de teoría literaria y de lectura en la óptica de la mujer. Al hacer este comentario, la autora reconoce que esta diversidad es instructiva y enriquecedora.

4 – Acentos y enfoques de algunas interpretaciones

En 1985, Carlos Mesters publicó su libro sobre Rut con el significativo título: Rute, uma história da Bíblia – Pão, família, terra! Quem vai por aí não erra!. El enfoque de su interpretación es la situación del pueblo que aparece en el libro de Rut: falta de pan, falta de tierra, falta de un hijo que pueda dar continuidad a la familia y garantizar el futuro. Mesters hace también un análisis de los proyectos creados para resolver el problema del pueblo. Seguidamente, presenta algunas claves de lectura: 1) partir de la realidad; 2) el sentido escondido en los nombres de las personas; y 3) el esquema del libro. Con esta metodología, el autor ayuda a percibir el tejido del texto y consigue mostrar que un objetivo del libro de Rut es contar la historia del pueblo, apuntando a la causa de la dolorosa situación de hambre que se vivía en Judá en aquella época, e indicar las semillas de esperanza que ya están presentes en la vida cotidiana de las comunidades. De esta manera, Mesters consigue iluminar con el libro de Rut la situación de la mayoría del pueblo brasileño. En el año siguiente, Carlos Mesters publicó un comentario sobre el libro de Rut, aprovechando una parte del trabajo anterior y añadiendo informaciones literarias y claves de lectura.  

En 1993, Joyce W. Every-Clayton publicó su libro Rute. Su interpretación tiene un enfoque religioso y político. El enfoque religioso es conducido por las preguntas que la autora levanta en la introducción y que va desarrollando en los capítulos subsiguientes. Observando las situaciones existenciales de las familias y las comunidades cristianas, Joyce se pregunta: “¿Dónde está Dios? ¿Cómo entender sus caminos? ¿Cómo enfrentar los problemas de la miseria y del hambre?” Con estas cuestiones, va leyendo el libro de Rut, conectándolo con la vida, develando la dimensión política del agregado sobre la genealogía de David.

A partir de la situación de los indígenas de Bolivia, escribí, en 1997, un artículo para RIBLA, cuyo enfoque es la superación por dos mujeres, Noemí y Rut, del antiguo odio existente entre Israel y Moab. Ellas no tuvieron en cuenta el odio del pasado, ni la exclusión del presente, pues sabían que el perdón era fundamental para construir un nuevo tiempo de paz y de esperanza para el pueblo. A partir de una profunda amistad, Rut hace una alianza con Noemí, garantizando la supervivencia de las dos, rescatando la historia y fortaleciendo la identidad del pueblo de Noemí. De esta manera, ellas hacen valer el derecho de los pobres y abren una esperanza de vida para todos. Mi punto de partida para este estudio del libro de Rut fue una marcha realizada por comunidades indígenas de la amazonía boliviana hasta la capital del país, La Paz, que está en el altiplano. Con esta marcha, los indígenas buscaban sensibilizar a la opinión pública con respecto a sus problemas y establecer una alianza entre naciones indígenas enemigas o rivales, para la defensa de su territorio y de su dignidad.

También en 1997, Margot Bremer escribió un artículo para la revista paraguaya Acción, con el título “La ‘tierra sin mal’, perdida y buscada”. Partiendo de un mito del pueblo guaraní sobre “la tierra sin males”, Margot Bremer actualiza el libro de Rut en las migraciones de los grupos indígenas que buscan continuamente tierra y abundancia de alimentos, garantizando de esta manera la supervivencia de estas etnias.

En 2001, Sandro Gallazi escribió un artículo sobre Rut, para la revista Spiritus, de Ecuador. En su artículo, cuyo título es “La tierra, el pan, la vida”, el autor se enfoca en la búsqueda de los sin-tierra de un lugar, un empleo y la felicidad. Sandro Gallazzi recuerda que el libro de Rut es parte de los Megillot, los cinco libros del Primer Testamento que eran leídos íntegramente en las principales fiestas judías. Como el libro de Rut se leía en la fiesta de Pentecostés, el autor afirma que este texto es profecía, resistencia y alternativa, pues justamente cuando se celebraba el don de la Torah al pueblo, a partir del templo, el libro de Rut presenta la ley de la casa, del pan, de la vida y de la tierra para todos.

En 2002, fue publicado en portugués el libro Rute a partir de uma leitura de gênero, editado por Athalya Brenner. El enfoque feminista de las escritoras se concentra en cuatro puntos principales: los personajes, el ambiente social, el mensaje del libro y la cuestión de la autoría femenina. Entre los interesantes artículos, cito el de Ilona Rashkow, cuyo título es: “Rute: o discurso do poder e o poder do discurso”. En su artículo, la autora llama la atención sobre una situación realmente poco común en la narrativa hebrea: en el libro de Rut, el discurso de los personajes femeninos ocupa 56 de los 86 versículos que reproducen discursos.  Y el discurso de las mujeres no es solamente el que es más registrado, sino que es, sobre todo, el que tiene el poder de hacer progresar la narrativa y de transformar la situación.

En su artículo intitulado “Lições do livro de Rute”, publicado en 2003, Tércio Machado Siqueira se enfoca en la solidaridad familiar practicada con la finalidad de generar el bienestar de la comunidad, fortalecer la lealtad que supera los preconceptos y animar la esperanza que nace de la fidelidad.

En 2004, José E. Ramírez-Kidd publicó su obra El libro de Ruth – Ternura de Dios frente al dolor humano. Ramírez organiza su trabajo en cuatro capítulos, como en el propio libro de Rut, creando tres momentos en cada uno de ellos: 1) exegético, 2) pastoral, 3) litúrgico. Su estudio del libro de Rut tiene cuatro ejes: experiencia humana, Dios, mujer y sociedad.

La diversidad de estos enfoques muestra la riqueza de sentido que se esconde en este pequeño libro, colocado sabiamente entre los Escritos, en la Biblia Hebrea. Elaborado a partir de conversaciones y reflexiones sobre situaciones bien concretas de la vida, el libro de Rut continúa transmitiendo sabiduría de vivir a quien lo lee.

5 - Una lectura de Rut a partir de la sabiduría de mujer

Al introducir este enfoque para una lectura del libro de Rut, identificamos la casa o el clan como la fuente principal de la sabiduría de Israel. A lo largo de los siglos fue surgiendo en el ambiente de la casa y del clan una tradición llena de poemas, cánticos, mitos y pequeñas historias. Esta tradición brota de las experiencias diarias y de la reflexión sobre las situaciones vividas en lo cotidiano por las mujeres y los varones de Israel. Son enseñanzas presentadas sin dualismos entre la experiencia religiosa y la lucha diaria por la supervivencia. Las dimensiones sociales y religiosas de la vida del pueblo están tejidas dentro de un imaginario cultural rico y diversificado que va siendo transmitido de generación en generación, creando siempre nuevos materiales y nuevos símbolos. En la expresión “casa de la madre” (Rt 1,8) –citada al analizar la ubicación, en la Biblia Hebrea, del libro de Rut entre los Escritos– encontramos el ambiente donde la sabiduría de la mujer era escuchada y transmitida. Consideramos al libro de Rut como una historia que nace en ese ambiente.

5.1 – Contradicción, hambre y acción

Al situar la historia de Rut en la época tribal, la narradora desafía la memoria de quien la escucha. Uno de los principales objetivos de la organización tribal liderada por jueces y juezas, era garantizar la tierra y el alimento para todos. Sin embargo, la historia de Rut comienza con una experiencia muy dolorosa, el hambre, y muestra que existe una contradicción en el país: está faltando pan en la “casa del pan” (bet lehem). Al afirmar que no había pan en la casa del pan, ya se está indicando que hay algo que está muy mal. Para escapar del hambre, la pequeña familia de Elimelec y Noemí parte para Moab, país que en la época de los jueces llegó a ser un enemigo de Israel (Ju 3,12-30). Una historia muy popular contaba la victoria de Aod sobre el rey de Moab, en aquella época. Ahora bien, en apenas un versículo (Rt 1,1) la historia de Rut muestra las contradicciones presentes en la situación del pueblo, recoge memorias peligrosas de su pasado y presenta a un matrimonio que se pone en acción para vencer al hambre, emigrando a Moab.

5.2 – La solidaridad supera preconceptos y re-crea la vida

En Moab, muere Elimelec, el marido de Noemí, y sus hijos se casan con mujeres extranjeras (1,3-5). La narración toma distancia de las contiendas del pasado (Dt 7,3 y 23,4) y del presente (Esd 9-10 y Ne 13,23-25) sobre el casamiento con mujeres extranjeras. Se encamina rápidamente a su objetivo: “Noemí se levantó con sus nueras y volvió de los campos de Moab, pues oyó que Yahweh había visitado a su pueblo para darles pan” (1,6). La acción más importante del primer capítulo es volver (švb). Este verbo está repetido once veces en 1,6-22. Pero el clímax de este capítulo está en la alianza entre Rut y Noemí (1,15-18). Esta es, también, una clave de lectura para entender toda la historia de Rut, quien asume radicalmente al pueblo de Noemí, con su historia, su situación y su Dios, incluso antes de conocerlo. Al ser solidaria con Noemí, viuda sufriente y fracasada, Rut está comenzando a re-crear la vida de todos. Las mujeres de Belén se dan cuenta de eso al verlas llegar, y cantan: “ésta es la Agraciada!”. Mas Noemí aún no se da cuenta, y responde: “no me llamen Agraciada. Llámenme Desgraciada!” (1,19-20). Un juego de palabras que se convierte en un refrán fácil de memorizar e incita a reflexionar sobre la situación padecida por el pueblo en aquel momento. El versículo 22 cierra el primer capítulo, resumiéndolo y abriendo un nuevo horizonte: Noemí volvió de los campos de Moab y Rut, su nuera moabita, vino con ella. Llegaron a Belén al comienzo de la cosecha de la cebada.

5.3 – Dignidad, trabajo y cambio

La acción que marca el segundo capítulo de la historia de Rut es recoger o espigar (jql). Este verbo está repetido trece veces en 2,2-22. La novedad de esta acción de recoger las sobras de la cosecha está en la dignidad con que Rut la realiza. Ella misma toma la decisión de trabajar de esta forma para su subsistencia y la de Noemí. Es una de las consecuencias de la alianza solidaria que habían hecho. De esta manera, Rut realiza un trabajo digno y, al mismo tiempo, rescata un derecho de los extranjeros, huérfanos y viudas (Dt 24,19-22; Lv 19,9-10). El texto da a entender que esta costumbre había cesado y que las personas que espigaban tenían que pedir permiso para hacerlo, como si fuera una limosna (2,7). Además, no siempre eran respetadas (2,9.16). Por lo tanto, la acción de Rut abre una brecha en la organización de la producción agrícola de la época. Todo eso sucede por causa de una relación creada entre Rut y Booz. Al conocerse ellos dos en el campo, sucedió algo inesperado. Parece que al ver a Rut, Booz quedó encantado. Es a partir de esta experiencia que Booz reinterpreta y pone en práctica la antigua ley que defendía el derecho de los pobres. Y Rut expresa la alegría que siente al percibir el interés y la ternura que ha despertado en Booz, repitiendo dos veces la frase: “encontré gracia a tus ojos” (2,2.10.12). “Me consolaste y me hablaste al corazón” (2,13). La relación de Rut con Noemí es también una posibilidad de cambio. Ellas conversan largamente. Rut comparte sus experiencias. Noemí aprueba y hace sugerencias. Un clima de inspiración mutua emana de sus diálogos.

5.4 – Una noche de placer y compromiso

Sin embargo, la relación entre Booz y Rut no se queda sólo en el deslumbramiento mutuo. Al final de la cosecha, Rut toma la iniciativa de ir a pasar la noche en la era, espacio prohibido para las mujeres. Lo curioso es que fue Noemí quien tuvo la idea. Entonces, Rut se baña, se perfuma y se viste para ir al encuentro de Booz (Ct 3,2 e 5,2). El tercer capítulo, cargado de símbolos que expresan una relación sexual entre los dos, tiene como objetivo rescatar la tierra de Noemí y, al mismo tiempo, encontrar un marido para Rut. Por eso, la acción de rescatar aparece siete veces en la conversación entre Rut y Booz, en aquella noche en la era (3,9-13). La palabra “rescatador” go’el tiene un sentido de libertador solidario. Será también la palabra más repetida en el capítulo cuatro (14 veces en 4,1-12). Otra palabra repetida en el último capítulo es “nombre” (shem). Término que aparece siete veces, indicando la importante acción de mantener la memoria del nombre de la persona fallecida, a través de la ley de levirato. Estas dos acciones, rescatar la tierra y mantener la memoria, forman parte del compromiso asumido en aquella noche de placer y diálogo en la era. Acciones que fueron planeadas por dos mujeres y que fueron realizadas, muy placenteramente, por Rut y Booz.

5.5 – Un coro de hombres y otro de mujeres celebran el final feliz

Booz se ocupa de ratificar delante del pueblo la legalidad de la acción que pretende realizar. Y Rut, la moabita, es acogida y reconocida por el coro del pueblo y de los ancianos (4,11). Ellos piden a Yahweh que Rut sea igual a Raquel y Lía, que formaron la casa de Israel. El pedido deja entrever el sueño del sistema tribal y la nueva esperanza que está surgiendo. El coro pide también que Booz sea poderoso en Éfrata y que tenga nombre en Belén. Este deseo del pueblo recuerda la profecía de Miqueas y muestra que el amor entre Rut y Booz suscita de nuevo la esperanza mesiánica (cf. Mq 5,1). Mesianismo que está expresado también en el pedido a Yahweh para que Rut sea igual a Tamar (4,12; cf. Gn 38). Así, Booz se casó con Rut y ella dio a luz un hijo (4,13). Un coro de mujeres celebra este hecho, da al niño el nombre de Obed (siervo) y alaba a Dios por todo lo que está sucediendo. Cantando a Noemí, las mujeres rescatan el sentido de su nombre. Sí, ¡ella es agraciada! ¡El niño que nació para ella es hijo de Rut, la nuera amada, que vale más que siete hijos!

Conclusión

Ahora se entiende mejor por qué el libro de Rut está entre los Escritos en la Biblia Hebrea.
Esta bella narración está relacionada con el proceso histórico vivido por las mujeres de Judá. Situaciones muy concretas vividas en la casa, en la familia, en las comunidades. Deja entrever una reflexión sobre acontecimientos importantes del post-exilio, cuando Esdras culpabilizó a las mujeres extranjeras por la extrema situación de pobreza en la que se encontraba el pueblo (Esd 10,44; Ne 10,31; 13,26). El libro de Rut muestra que hubo una reacción a éstas y otras posturas discriminadoras. Reacción que se expresa con mucha belleza, presentando críticas y también sugerencias de pasos concretos para la superación de los problemas. Esta historia muestra que hubo en el post-exilio un espacio subterráneo para las reflexiones que partían de la vida y de las experiencias de las mujeres. Muestra, también, que ellas encontraron la solidaridad de sus compañeros y amigos, de hijos, padres y hermanos. Solamente una gran solidaridad en el sentir y el pensar podría generar una visión tan hermosa y esperanzadora. ¡Visión mesiánica! ¡Propuesta de apertura e inclusión! ¡Esperanza de un Mesías nacido de una mujer extranjera!

 

Bibliografía

BREMER, Margot, “La ‘tierra sin mal’ perdida y buscada”: Acción – Revista Paraguaya de Reflexión y Diálogo 9, n.179, Asunción: CEPAG, 1997, p.37-39

BRENNER, Athalya, “Noemi e Rute: Reflexões complementares”, en Rute a partir de uma leitura de gênero, Athalya Brenner (ed.), São Paulo: Paulinas, 2002, p.186-192

DIJK-HEMMES, Fokkelien van, “Rute: Produto de uma cultura de mulheres?”, en Rute a partir de uma leitura de gênero, Athalya Brenner (ed.), São Paulo: Paulinas, 2002, p.179-185

ESKENAZI, T.C., “Fora das sombras: mulheres bíblicas no período pós-exílico”, en Samuel e Reis a partir de uma leitura de gênero, Athalya Brenner (ed.), São Paulo: Paulinas, 2001

GALLAZZI, Sandro, “La tierra, el pan, la vida”: Spiritus 42, n.163, Ecuador, 2001, p.97-112

LOPES, Mercedes, “Aliança pela vida – Uma leitura de Rute a partir das culturas”, en RIBLA.26 (A Palavra se fez índia), Petrópolis: Vozes e São Leopoldo: Sinodal, 1997, p.110-116

MESTERS, Carlos, Rute - Uma história da Bíblia – Pão, Família, Terra! Quem vai por aí não erra!, São Paulo: Paulinas, 1985, 92p.

MESTERS Carlos, Rute, Petrópolis: Vozes e São Leopoldo: Sinodal, 1986, 67p. (Comentário Bíblico AT)

MEYERS, Carol, “De volta para casa: Rute 1,8 e a definição do gênero do livro”, en Rute a partir de uma leitura de gênero, Athalya Brenner (ed.), São Paulo: Paulinas, 2002, p.112-150

OLIVEIRA, Adelino F., “A solidariedade e o companheirismo”: O Desafio l.9, n.88, 1999, p.9

RAMÍREZ-KIDD, José E., El libro de Ruth – Ternura de Dios frente al dolor humano, San José/Costa Rica: Universidad Bíblica Latinoamericana, 2004, 304p.

RASHKOW, Ilona, “Rute - O discurso do poder e o poder do discurso”, en Rute a partir de uma leitura de gênero, Athalya Brenner (ed.), São Paulo: Paulinas, 2002, p.34-53

SASSON, J. M., “Ruth”, en Guia Literário da Bíblia, Alter, R. y Kermode, F. (eds.), São Paulo: UNESP, 1997, p.343-351

SCHROER, Silvia, “Die göttliche Weisheit und der nachexilische Monotheismus”, em Der eine Gott und die Göttin – Gottesvorstellungen des biblischen Israels im Horizont feministischer Theologie, Freiburg: Herder, 1991, p.151-182

SILVA, Marta Nörnberg, “Rute: (pro)vocação para o fazer solidário”: Chimarreando11, p.3-4

SIQUEIRA, Tércio Machado, “Lições do Livro de Rute”: Expositor Cristão 117, n.9, São Bernardo do Campo: IMS, 2003, p.11

Mercedes Lopes
Avenida do Taboão 4480 apto.44
Bairro Taboão
São Bernardo do Campo/SP
09657-000
Brasil
mercedes-lopes@ig.com.br

Traducción y adaptación al castellano: Cristina Conti

Una expresión que es traducida por la Biblia de Jerusalén como “mujer talentosa” en Pr 31,10 y como “mujer virtuosa” en Rt 3,11. En la traducción de João Ferreira de Almeida, esta expresión está traducida como “mujer virtuosa”. En la Bíblia Pastoral y en la Tradução Ecumência da Bíblia está traducida como “mujer de valor”.

Pr 31,15 trae el término beitah “casa de ella”.

En Rt 1,8 la expresión es bet ’imah “casa de su madre”, ya en Ct 3,4 y 8,2 la expresión es bet ’imi “casa de mi madre”.

En Ct 3,4, encontramos la frase “al cuarto de aquella que me dio a luz”, como una continuación del término “casa de mi madre”. En Ct 8,2 encontramos una frase enigmática, que sin embargo está claramente relacionada con la tradición de sabiduría: “y tú me enseñarías”.

Carol Meyers, “De volta para casa: Rute 1,8 e a definição do gênero do livro”, en Rute a partir de uma leitura de gênero, Athalya Brener (ed.), São Paulo: Paulinas, 2002, p. 136 (existe una versión en español).

Carlos Mesters, Rute - Uma história da Bíblia – Pão, família, terra! Quem vai por aí não erra!, São Paulo: Paulinas, 1985, 92p.

Biblia de Jerusalén, nueva edición revisada, 2000, p. 2337.

Si Esd 7,7 se refiere a Artajerjes I.

Silvia Schroer, “Die göttliche Weisheit und der nachexilische Monotheismus”, en Der eine Gott und die Göttin – Gottesvorstellungen des biblischen Israels im Horizont feministischer Theologie, Freiburg: Herder, 1991, p.175.

Nelson Kilpp, Jonas, Petrópolis: Vozes e São Leopoldo: Sinodal, 1994, p.23. (Comentário Bíblico do AT).

Fokkelien van Dijk-Hemmes, “Rute: Produto de uma cultura de mulheres?”, en Rute a partir de uma leitura de gênero, p.185.

Ibid., p.183.

Athalya Brenner, “Introdução”, en Rute a partir de uma leitura de gênero, p.14.

Silvia Schroer, “Die göttliche Weisheit und der nachexilische Monotheismus”, p.162.

Mara, en hebreo, significa “amarga”, mientras que Noemí significa “mi dulzura”. Ver la nota de la Biblia de Jerusalén en Rt 1,20. Hay un juego con el sonido y el sentido de estas palabras. Es como si Noemí dijera: “no me llamem agraciada sino desgraciada”.

Athalya Brenner, “Noemi e Rute”, en Rute a partir de uma leitura de gênero, p.92-111.

Athalya Brenner, “Introdução”, p.16.

Carlos Mesters, Rute - Uma história da Bíblia – Pão, família, terra! Quem vai por aí não erra!, p.30.

Carlos Mesters, Rute, Petrópolis: Vozes e São Leopoldo: Sinodal, 1986, 67p. (Comentário Bíblico AT).

Joyce W. Every-Clayton, Rute, Curitiba e Belo Horizonte: Encontrão, 1993, 91p. (Série: Em diálogo com a Bíblia, 8)

Mercedes Lopes, “Aliança pela vida – Uma leitura de Rute a partir das culturas”: RIBLA 26 (A Palavra se fez índia), Petrópolis: Vozes e São Leopoldo: Sinodal, 1997, p.110-116.

Margot Bremer, “La ‘tierra sin mal’ perdida y buscada”: Acción – Revista Paraguaya de Reflexión y Diálogo l.9, n.179,  Asunción: CEPAG, 1997, p.37-39.

Sandro Gallazzi, “La tierra, el pan, la vida”: Spiritus 42, n.163, Ecuador, 2001, p.97-112.

Athalya Brenner (ed.), Rute a partir de uma leitura de gênero, São Paulo: Paulinas, 2002, 295p.

Ilona Rashkow, “Rute - O discurso do poder e o poder do discurso”, en Rute a partir de uma leitura de gênero, p.34-53.

Tércio Machado Siqueira, “Lições do livro de Rute”: Expositor Cristão 117, n.9, São Bernardo do Campo: IMS, 2003, p.11.

José E. Ramírez-Kidd, El libro de Ruth – Ternura de Dios frente al dolor humano, San José/Costa Rica: Universidad Bíblica Latinoamericana, 2004, 304p.

 

 

 

 
El Consejo Latinoamericano de Iglesias es una organización de iglesias y movimientos cristianos fundada en Huampaní, Lima, en noviembre de 1982, creada para promover la unidad entre los cristianos y cristianas del continente. Son miembros del CLAI más de ciento cincuenta iglesias bautistas, congregacionales, episcopales, evangélicas unidas, luteranas, moravas, menonitas, metodistas, nazarenas, ortodoxas, pentecostales, presbiterianas, reformadas y valdenses, así como organismos cristianos especializados en áreas de pastoral juvenil, educación teológica, educación cristiana de veintiún países de América Latina y el Caribe.