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Consejo Latinoamericano de Iglesias - Conselho Latino-americano de Igrejas |
Introducción a las epístolas pastoralesCristina Conti
Resumen Abstract 1 - Pastorales Desde comienzos del siglo XVIII, a 1 y 2 Timoteo y Tito se las conoce como epístolas pastorales, puesto que contienen instrucciones para los dirigentes de las iglesias cristianas. En 1703, D. N. Bardot se refirió a Tito como una carta pastoral y en 1726, o 1727, P. Anton dio ese nombre a las tres epístolas. Pero ya Tomás de Aquino había dicho siglos antes que 1Timoteo era una carta para pastores. Aunque el Fragmento Muratori (siglo II) defendía la utilidad de las pastorales para la disciplina de la iglesia, el primer testimonio que tenemos de estas epístolas es el de Ireneo (c. 180). No están en el canon de Marción (c. 140) ni en el papiro 46 (de comienzos del siglo III), pero sí en el papiro 32 de la misma época. Sin embargo, no aparecen en el famoso códice Vaticano (B), del siglo IV. De hecho, no fueron consideradas realmente canónicas hasta ese siglo, cuando se completó el canon. 2 - Autor Por más que se las suele incluir dentro del corpus paulinum, casi todos los biblistas, excepto los muy conservadores, las consideran post-paulinas y pseudoepigráficas. En épocas tan tempranas como 1807, Schleiermacher ya había cuestionado la autoría paulina de 1Timoteo. Existen numerosos estudios de vocabulario y estilo, que prueban que las pastorales no pueden haber sido escritas por Pablo. Pero tal vez el argumento más decisivo es que, mientras sabemos que Pablo murió durante la persecución de Nerón, la mayoría de los ministerios y funciones que se mencionan en estas epístolas no corresponden a la iglesia del siglo I sino a la del siglo II. La iglesia igualitaria del primer siglo –retratada en el libro de Hechos y en las epístolas paulinas– ha desaparecido en las pastorales para dar paso a una iglesia institucionalizada, que se está conformando cada vez más según los modelos jerárquicos del imperio romano. No es extraño que la iglesia tomara a las instituciones del imperio como modelos de organización eclesiástica. Suele suceder que los grupos que, en sus comienzos, se caracterizaban por el énfasis en la libertad y los carismas vayan evolucionando hacia una creciente institucionalización que tiende a tomar el poder político de turno como modelo. En las epístolas pastorales podemos ver el comienzo de este proceso de institucionalización. Los dirigentes de la comunidad van concentrando en ellos mismos los carismas que anteriormente pertenecían a toda la comunidad por igual. Al final de ese proceso, los carismas ya no son dones que vienen sobre los fieles directamente de Dios, sino sacramentos que se transmiten a través de la mediación de los dirigentes. Estos se constituyen en intermediarios entre Dios y los fieles. De ese modo, la jerarquía consolida su autoridad y su poder sobre la comunidad. Sin embargo, no sería exacto decir que ya en las cartas o epístolas Pastorales encontramos un episcopado monárquico. En esta etapa, se trata más bien de un modelo inspirado en la familia patriarcal, con un obispo pater familias . La iglesia de cada ciudad es como una gran familia con un padre (el obispo), bajo cuya autoridad se subordina el resto de esa iglesia. En conclusión, los estudios de vocabulario, y el tipo de iglesia que se describe, muestran que estas epístolas no pueden haber sido escritas por Pablo. Las epístolas pastorales son escritos pseudonímicos o pseudoepigráficos. La pseudoepigrafía, escribir en nombre de otra persona, era una práctica muy común en la antigüedad. Se intentaba escribir sobre las situaciones del momento tal como lo habrían hecho el maestro, rabino, o héroe histórico, si hubieran estado presentes. En las escuelas filosóficas, los discípulos de los grandes maestros solían escribir en su nombre como un acto de humildad, implicando que todo lo que eran se lo debían a su maestro. Por supuesto, también había falsificaciones o gente que buscaba difundir sus ideas usando el nombre de una persona famosa. Pero estos casos no eran tan frecuentes como los ejemplos de pseudoepigrafía ampliamente aceptados. El pasaje de 2Tm 2,1-2 avala la idea de que se trata de un escrito pseudónimo: "lo que oíste de mi parte a través de muchos testigos, eso transmite". Puesto que Timoteo fue misionero junto a Pablo, sin duda escuchó personalmente las enseñanzas del apóstol, no las oyó a través de testigos. Por lo tanto, al menos esa carta no puede haber sido escrita por Pablo a Timoteo. El recurso al nombre de Pablo presta, a las normas y al ordenamiento eclesiástico, la autoridad apostólica que los legitima. 3 - Fecha Los problemas enfrentados por los líderes de las iglesias son los mismos en las tres epístolas: la organización de las comunidades y los falsos maestros. El consejo que se da a los líderes es que actúen con mano dura. Las enseñanzas de los falsos maestros no aparecen claramente expuestas excepto por algunos indicios, principalmente en 1Timoteo. Si nos atenemos a la mención de "fábulas y genealogías interminables" (1Tm 1,4) y a la advertencia contra el falso "conocimiento" (1Tm 4,3), parecen estar sosteniendo alguna doctrina gnóstica. Los gnósticos solían elaborar genealogías de los seres divinos y especular sobre los primeros capítulos de Génesis. Además, 1Tm 6,20 dice que esos falsos maestros prohibían el matrimonio y se abstenían de alimentos. Es bien sabido que el gnosticismo cristiano propugnaba un ascetismo riguroso. Si los falsos maestros eran cristianos gnósticos, entonces la fecha de las pastorales no puede ser anterior al siglo II. Por otro lado, la forma en que el autor enfrenta las doctrinas erróneas corresponde a la usada en los círculos proto-ortodoxos del siglo II. Estos círculos fueron conformando la jerarquía eclesiástica que se erigió como guardiana de la fe, entendida –tal como en estas epístolas– en el sentido de doctrina correcta. Los ortodoxos terminaron siendo el grupo ganador en la contienda por el poder. Esto puso fin a la saludable diversidad que existía en el cristianismo primitivo, reemplazándola con su propia "ortodoxia" (literalmente "recta doctrina"). En su lucha por el poder, los ortodoxos se valieron de tres armas: el clero, los credos y finalmente el canon:
La estructura y las funciones del clero que encontramos en estas epístolas corresponden a las que describen los escritores proto-ortodoxos, como Ignacio de Antioquía, Policarpo o Justino. 4 - Timoteo y Tito como destinatarios Timoteo y Tito fueron dos importantes colaboradores del apóstol Pablo. Timoteo era hijo de un griego y una judeocristiana llamada Eunice (Hch 16,3 y 2Tm 1,5). Acompañó a Pablo durante gran parte de su ministerio. Tito era un cristiano de origen griego. Pablo lo llevó como ejemplo al concilio de Jerusalén para ilustrar que la circuncisión no era necesaria para los convertidos de las naciones (Gál 2). Con todo, en las cartas o epístolas pastorales, estos dos personajes históricos se convierten en paradigmas de los dirigentes de la iglesia. El modelo de Timoteo y Tito es el apóstol Pablo, ellos a su vez se convierten en modelos para los creyentes posteriores. Elegir a estas dos personas como destinatarios no es sólo un recurso literario, tiene un propósito teológico; Timoteo y Tito son los representantes formales de Pablo frente a las comunidades . Esta autoridad apostólica se transmite a las cartas que llevan sus nombres y a las normas contenidas en ellas. En estas epístolas, Timoteo y Tito tienen el papel de mediadores entre Pablo y las iglesias. Son los que transmiten la tradición apostólica, los guardianes y administradores de la doctrina recibida. Su función es ser los defensores de la "ortodoxia". 5 - Género literario Las epístolas pastorales son una colección de cartas, un género literario que comenzó a usarse en círculos filosóficos griegos. Pero donde se hizo realmente popular fue en los ambientes políticos romanos. La idea es que algunas cartas son dignas de ser conservadas para las generaciones posteriores. Los primeros destinatarios desaparecen, convertidos en paradigmas con los que se identifica el público nuevo. El autor, ya sea auténtico o pseudónimo, le sigue hablando así a las nuevas generaciones y la colección de cartas termina leyéndose como una verdadera profecía que viene del pasado. El prólogo de Tito (1,1-4), desproporcionado para una carta tan corta, era probablemente la introducción a la colección de epístolas. El orden en que se leían era Tito / 1Timoteo / 2Timoteo. La forma de testamento de esta última la convertía en un cierre muy apropiado. La segunda carta a Timoteo es básicamente un testamento, una forma literaria muy popular en la antigüedad. En la Biblia misma encontramos varios ejemplos, como los testamentos de Jacob (Gn 49), Moisés (Dt 33), Josué (Js 23-24), David (2 Sm 23,1-6), Jesús (los "discursos del adiós" de Jn 15-17). Las listas de virtudes y vicios eran muy comunes en la cultura griega, especialmente en círculos estoicos. Hay varias en estas epístolas, entre ellas, 1Tm 1,9-10; 2Tm 3,2-5; Tt 1,6-10. Las listas de deberes y virtudes están dirigidas a determinados grupos en particular: obispos (1Tm 3,2-7); ancianos (Tt 1,6-9 y 2,2); ancianas (Tt 2,3-5); mujeres jóvenes casadas (Tt 2,4-5); viudas (1Tm 5,9-10); diáconos y diaconisas (1Tm 3,8-13); esclavos (2,9-10); ricos (1Tm 6,17-19); mujeres ricas (1Tm 2,9-10); a la comunidad en general (Tt 3,1-2). El carácter de las tres epístolas es parenético. Se trata de exhortaciones éticas dirigidas a una audiencia más paradigmática que individual e histórica. Pero se espera que los destinatarios respondan obedeciendo la exhortación, no discutiendo ni contradiciéndola. 6 - Contenidos 6.1 - 1Timoteo El autor da instrucciones sobre la vida cristiana, la administración eclesiástica y la liturgia. Los fieles deben evitar confiar en las riquezas, pero también deben sustraerse de las actitudes ascéticas sin sentido. 6.2 - 2Timoteo Esta epístola es muy diferente a las otras dos. Contiene muchas indicaciones "personales" que sobrepasan lo que se espera de un escrito pseudoepigráfico. Estos suelen contener datos personales como un recurso para avalar la autoría pseudonímica, pero casi nunca en tal cantidad. La explicación es que Pablo está presentado como el paradigma del obispo, sus sufrimientos y su soledad. En 1Timoteo y Tito, "Pablo" explica el orden eclesiástico; en 2Timoteo se explica a sí mismo como obispo. Se presenta al apóstol como un modelo para todos los cristianos. Esas menciones personales se llaman personalia. Según algunos estudiosos, podría tratarse de fragmentos escritos por Pablo mismo que se habrían agregado al compilar la carta. 6.3 - Tito Gran similitud con 1Timoteo en los temas y la forma de presentarlos, alternando secciones pastorales con otras de orden eclesiástico. Pero la comunidad parece ser más nueva y menos organizada que la de los destinatarios de 1Timoteo. De ahí la necesidad de otra epístola y las ligeras diferencias entre ellas. 7 - Teología de las epístolas pastorales Si bien hay mucho de teología paulina en estas epístolas, sobresalen tres conceptos totalmente nuevos: (1) la "sana doctrina"; (2) la piedad y (3) Pablo como modelo.
Es lícito preguntarse si detrás de la pseudoepigrafía de estas cartas no estará la idea de dar legitimación a un orden eclesiástico funcional a la proto-ortodoxia. Es decir, si no se está usando el nombre de Pablo como una herramienta para fundamentar las políticas eclesiásticas de determinado grupo. Se pueden hacer varias observaciones críticas a la teología de las epístolas pastorales:
En suma, a pesar de que las epístolas pastorales son indudablemente canónicas, deben ser usadas con cautela, analizando siempre sus normas a la luz de los otros escritos del Nuevo Testamento. Cuando lo que demandan estas tres epístolas no coincide con lo que dicen los evangelios o las epístolas genuinamente paulinas, no hay que vacilar en optar por las auténticas enseñanzas del apóstol Pablo y de nuestro Señor, Jesús.
Cristina Conti M. Carrez, “Las cartas pastorales”, en Augustin George y Pierre Grelot (editores), Introducción crítica al Nuevo Testamento, vol.1 (Barcelona: Herder, 1983) p.651. Commentaria 2.184; Super I epistolum ad Timotheum, lectio ii in 1:3, citado por Jerome D. Quinn, "The Letter to Titus", Anchor Bible 35 (1990) p.1. Entre otros, el ya citado de F. Schleiermacher; K. Grayston y G. Herdan, "The Authorship of the Pastorals in the Light of Statistical Linguistics": NTS 6 (1959-60) p.1ss; J. D. Quinn, "The Letter to Titus", p.4-6; Philipp Vielhauer, Historia de la literatura cristiana primitiva (Salamanca: Sígueme, 1991) p.238-241. Marga J. Ströher, Caminhos de resistência nas fronteiras do poder normativo – Uma leitura feminista das Cartas Pastorais, São Leopoldo: IEPG/EST, 2002, p.70 (tese de doutorado). Bart D. Ehrman, The New Testament - A Historical Introduction to the Early Christian Writings (Nueva York/Oxford: Oxford University Press, 1997) 320-323; cf., L. R. Donelson, Pseudoepigraphy and Ethical Arguments in the Pastolar Epistles (Tübingen: Mohr/Siebeck, 1986). Willi Marxsen, Introducción al Nuevo Testamento - Una iniciación a sus problemas (Salamanca: Sígueme, 1983) p.209. P. Vielhauer, Historia de la literatura cristiana primitiva, 252. Ver los argumentos de Vielhauer a favor de esa fecha en p.243-244. P. Vielhauer, Historia de la literatura cristiana primitiva, p.246; W. Marxsen, Introducción al Nuevo Testamento, p.222. Estos conceptos se desarrollan a partir de P. Vielhauer, Historia de la literatura cristiana primitiva, p.248-250. hygiainoúsa didaskalía (1Tm 1,10; 2Tm 4,3; Tt 1,9; 2,1); hygiainóntes lógoi (1Tm 6,3; 2Tm 1,13); lógos hygiés (Tt 2,8). Precisamente, el término hygiés (sano) se usaba en la cultura helenística para designar lo razonable, lo comprensible. Por eso, el autor también usa mucho el adjetivo sófron (juicioso) y sus derivados: P. Vielhauer, Historia de la literatura cristiana primitiva, p.248.
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