
La Red de Liturgia es una iniciativa latinoamericana que nace en 1991 de la mano del pastor brasileño Ernesto Barros Cardoso, como una manera de crear lazos firmes entre las personas que deseaban compartir sus experiencias en este terreno de la vida eclesial.
Violencia y pobreza fueron identificados como los mayores problemas sociales que afectan a los niños y niñas en Latinoamérica, frente a lo cual la GNRC decidió su trabajo en promover el derecho a una Educación de calidad y promover una educación ética.
“Desde la intencionalidad de las primeras reflexiones hemos privilegiado el trabajo con poblaciones de niños y niñas de sectores empobrecidos objetivando una Educación ética y Educación para la Paz” recordaron los participantes latinoamericanos en el III Foro de la Red Global de Religiones por la Niñez en Hiroshima/Japón del 24 al 26 de Mayo pasados.
“Dos han sido las estrategias constantes: responder a los desafíos éticos concretos donde la violencia toma características particulares, sentidas por las mismas comunidades y dejarnos guiar por la palabra de los niños y niñas, escucharlos atentamente abriendo espacios donde ellos puedan expresarse en un ambiente que les brinda confianza y seguridad”, dice Mercedes Roman, coordinadora regional de GNRC en América Latina.
Pero hay que dejar claro que no se puede equiparar las palabras pobreza y violencia. Si bien la pobreza crea altas condiciones de posibilidad entre los jóvenes para tornarse violentos, la mayor parte de los pobres sufren la violencia de su pobreza sin responder con violencia. Sufren luchan y esperan por mejores días, no pueden darse al lujo de perder la esperanza y este resquicio de esperanza es un espacio privilegiado para nuestro trabajo.
En América central el tema central ha sido la prevención de la violencia juvenil, organizada en las “maras” . “El proceso de urbanización abrupta los jóvenes perdieron identidad. El campo los echó y la ciudad no los acogió. Las pandillas abren para esos jóvenes una cuota de poder, un sentido de pertenencia y participación, de manera que la mara reemplaza la familia” dice que Larry Madrigal de El Salvador. Esto llevó a la GNRC a profundizar en el análisis de una sociedad que es adulto-céntrica y a rescatar el derecho a la participación.
Además la violencia contra y entre los niños y niñas, la violencia contra la mujer tienen fuentes en patrones culturales, donde el poder es ejercido por el varón adulto. Además una sexualidad activa precoz y embarazos prematuros constituyen otros desafíos a la Educación Ética enfocados sobre relaciones afectivas, como respeto, tolerancia, empatía y reconciliación.
En Argentina el tema desarrollado ha sido la educación para la paz. Las iglesias han sido desafiadas a crear espacios seguros y atractivos para que los niños y los jóvenes compartan problemas, visiones y esperanzas, a partir de lo cual es posible trabajar desde el horizonte de los niños la autoestima, identidad, responsabilidad, derechos, ciudadanía y construcción de la paz.
Esta situación constantemente denunciada ha levado al grupo regional de la GNRC a ocuparse con el tema de la Superación de la violencia intrafamiliar.